Se trata del Centro Médico Gallego de Buenos Aires, ubicado en Belgrano y Pasco, y donde los más de 700 trabajadores están pasando por un momento difícil ya que no cobran desde hace 9 meses, luego de una intervención que, según indican los trabajadores, es apañada por el gobierno Nacional.

Por este motivo, desde hace varias semanas varios de los trabajadores se encuentran realizando todos los miércoles ollas populares en la puerta del tradicional centro médico, con el acompañamiento de los vecinos y de la comunidad gallega, que es más que numerosa en nuestro país.

También, han sido invitados a exponer su caso en la Comisión de Salud de la Legislatura Porteña, la cual se efectuará en los próximos días, y para la cual esperan contar con un acompañamiento mayor de legisladores de los distintos bloques políticos.

Los trabajadores también indicaron que el interventor, Martín Moyano Barros, es un allegado al actual Ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

“Por el Centro Gallego, ya han pasado tres interventores, pero la situación que estamos viviendo los trabajadores de vaciamiento total no sólo del hospital, sino de sus instrumentos de trabajo, de profesionales y de trabajadores no se vivió nunca; y esta intervención está liderada por un hombre de Triaca: Martín Moyano Barrios, que fue puesto por la justicia para sanear la situación financiera, pero hizo todo lo contrario”, expresó Yolanda Guitian, enfermera con más de 25 años de trabajo en el establecimiento.

En tanto que agregó que “de cinco pisos que había, cuatro están cerrados con candado”, para detallar que de “una capacidad para internación de 350 camas, actualmente sólo hay 30 ocupadas”.

Paula Becerra, Secretaria General del Sindicato de la Salud (SIDESA), dijo que “la intervención agudizó todos los problemas que ya se tenían, se triplicaron las deudas”.

“Hay una desidia en el Centro Gallego y lo que quieren es que se caiga, para aprovechar esa propiedad que está ubicada en un lugar céntrico de la Ciudad de Buenos Aires. En vez de aprovechar, en realidad, lo estratégico que tiene el lugar que son 350 camas. ¿Cuántas instituciones de salud del Gobierno de la Ciudad necesitarían de esas camas?”.

Actualmente, son 700 los trabajadores que se encuentran afectados por distintas maniobras que según han planteado conduce al vaciamiento de la institución para desarrollar en el lugar un negociado inmobiliario.