Por Daniel Rodríguez Paz *

El gobierno de Mauricio Macri salió a desmentir la posibilidad de que la administración de Cambiemos vaya a dolarizar la economía argentina reeditando la triste experiencia de la Convertibilidad. ¿Debemos creerle?

No voy a detenerme en el camino al abismo que el actual ajuste acordado en primera instancia con el FMI y en vías de acordarse en segunda vuelta, nos lleva.

Repetir la experiencia de tasas altísimas de interés que al momento rondan el 60%, mayor endeudamiento y ajuste fiscal, no pueden mas que tener similares resultados de los hasta ahora obtenidos.

La política económica del gobierno de Mauricio Macri sin imaginación, sumando ajuste mas ajuste, obtendrá; agravados; los mismos resultados ya conseguidos. Un fracaso tras otro, mas allá de aquellas consideraciones de negociados inducidos a favor de los propios gestores de la cosa pública.

Entonces, la salida de la convertibilidad volverá, tal vez hacia fines de 2018 o principios de 2019, cuando las pocas ideas terminen de agotárseles y las elecciones se acerquen. Es que habrá un momento, en que la acumulación cuantitativa de errores en la gestión y mas de lo mismo, producirán un cambio cualitativo. Será cuando la gente no pueda soportar mas ajustes y todo amenace por estallar por los aires. Ya empieza a verse que la dolarización de las tarifas es insostenible cuando el hiato con los sueldos pesificados y ajustados se agranda hasta el punto que por mas que quiera el pueblo definitivamente no puede pagar.

Entonces los gurúes de afuera y adentro volverán sobre la pócima mágica de dolarizar la economía. Tirar la llave de la política soberana, cortarse las manos de la emisión monetaria y entregarle todo al afamado dólar. Es que bajo la confusión conceptual de que el problema argentino se soluciona superando el déficit fiscal, achicando el Estado y fusilando cualquier subsidio, la dolarización puede aun venderse como la solución a la incorregible adicción argentina al billete verde.

Sin embargo, podrían tener una propuesta mas moderna e interesante. Ya que nuestras principales relaciones comerciales internacionales se dan con Brasil, China y Europa; la convertibilidad versión moderna podría darse en base a una polinómica con el real, el euro y el yuan además del dólar. Y mas allá de que se necesitaría una inyección de dólares para ello, el valor del peso podría fluctuar en relación a un porcentual real-yuan-euro-dólar y; seguramente sería mas inteligente que en la sola relación peso-dólar como erróneamente fue en los 90. No creo que a los economistas de Cambiemos se les caiga una idea tan sofisticada o que los aportantes de las divisas ( el Tesoro de EEUU y el FMI) acepten una canasta de monedas, pero indudablemente podrían intentar engañarnos con algo nuevo.

Igual sería una pérdida de soberanía total, una nueva tuerca en la redistribución negativa del ingreso nacional y una cristalización desgraciada de una situación de desigualdad social tremenda. Hipotéticamente; si nada pudiera moverse(a partir de una supuesta dolarizaión) porque ningún precio de la economía puede subir. Es evidente que como se encuentren los actores al principio asi se dibujarán los ganadores y perdedores. Imaginemos la dolarización con un dólar a 80 o 100 pesos, los ricos eufóricos, los pobres en la lona. Los multimedios prometiendo la paz, basta de inflación, todo queda quieto y dolarizado…en el cementerio social.

Que el gobierno de los CEOS diga que esa posibilidad no se está barajando hoy no es garantía de verdad (¡por favor!) ni que no lo vayan a hacer en un futuro cercano, cuando lo que están haciendo ahora esté a punto de estallar. Depende si el Tesoro de EEUU o el FMI están dispuestos a garantizar unos 50 mil millones de dólares mas. A cambio de la soberanía, Vaca Muerta, etc..ustedes dicen que Macri no nos vende?

* Economista. Master en Administración Pública.