Por Guillermo Carlos Delgado Jordan · 

Mientras los organismos de Derechos Humanos denuncian una política de vaciamiento en la ex ESMA, los trabajadores enfrentan la incertidumbre y el atraso de salarios.

Ya a fines de la semana pasada la agrupación H.I.J.O.S. Capital denunció que el Gobierno nacional “pretende despedir a trabajadores y trabajadoras de la Secretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación y que aún no ha depositado los sueldos en el Ente Espacio para la Memoria y Derechos Humanos, en una clara decisión de vaciamiento de la ex ESMA, donde se adeudan partidas presupuestarias desde marzo”. De estas partidas depende la financiación de las actividades de Memoria, Verdad y Justicia y también los sueldos.

En el día de hoy se han liquidado los haberes adeudados, pero nadie le asegura a los trabajadores si tendrán la misma suerte el mes entrante. Y es que desde la secretaría de Derechos Humanos que dirige Claudio Avruj se manifiesta una clara intención en llevar adelante una política que apunta a intentar vaciar la memoria de los argentinos. Y la forma que han encontrado de llevarlo a cabo es subejecutando el presupuesto.

Según declaró Daniel Tarnopolsky, integrante del directorio del Ente Público Espacio para la Memoria y para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos, “A la actualidad, nos deben 52 millones de pesos (de un presupuesto de poco más de 100 millones). El Ente está sin ingresos desde abril. En marzo cobramos una primera partida de 26 millones y con eso logramos pagar sueldos hasta julio, pero suspendimos todo otro tipo de gastos, obras de refacción y mantenimiento, programas, visitas. En agosto ya no teníamos plata para nada”.

“Es una forma más de desfinanciar la política de Memoria, Verdad y Justicia. Estamos reclamando las partidas que se tendrían que haber pagado el 1 de abril y el 1 de junio”, explicó Camilo Juárez, de H.I.J.O.S. Capital.

Como consecuencia del incumplimiento por parte del Estado, se están cancelando actividades y postergando obras dentro del espacio.

Antecedentes

Primero fueron desde los medios, como cuando La Nación, a poco del triunfo de Cambiemos, indicaba que era “momento propicio para terminar con las mentiras sobre los años 70 y las actuales violaciones de los derechos humanos” exigiendo terminar con “la venganza”. Lo repudiaron hasta los mismos trabajadores del diario.

Luego siguieron un sinnúmero de funcionarios, como Darío Loperfido, negando los 30.000. Pero el pueblo salió a la calle contra el 2 x 1 que beneficiaba a los genocidas. El gobierno desaceleró, pero no puso el freno.

Porque aún continúa con su meta, con su discurso de la teoría de los dos demonios. Pero ya no van de frente, aprendieron y cambiaron de táctica. Ahora intentan corroer desde adentro los espacios de la Memoria, desfinanciándolos, evitando que sigan reviviendo el recuerdo de lo que pasó. Lobotomizar a los argentinos. Vaciar la memoría.