Bancando la parada, en Chile

Por Floren Luengo*

Un Chile disidente, revuelto, movilizado y dando claras muestras de que la vida política y social de ese país hermano dice NO: NO a la guerra, NO al neoliberalismo.

Desde el 17 de octubre, el cerco mediático no logró seguir ocultando lo que venía sucediendo en el territorio trasandino. Chile se encuentra en estado de ebullición no sólo por la suba de las tarifas del subterráneo –utilizado por casi tres millones de personas al día y una de las tarifas más caras del mundo-, sino por un sistema político, económico, social y cultural que está en crisis. 

Como respuesta al descontento social, el gobierno decidió decretar el Estado de Excepción (viernes 18) y el Toque de Queda (sábado 19) retomando a los manotazos un tiempo de dictadura que desde hace 30 años algunos creían haber dejado atrás. Lo que no ha perdurado en el tiempo, es el miedo que habían instalado para que las personas no reclamen por los derechos humanos. 

CHILE TOQUE DE QUEDA

Más de 1.200.000 personas marcharon por las calles de Santiago de Chile y en otras ciudades del país, poniendo el cuerpo y gestando una de las movilizaciones más grande de la historia de este país hermano. Las consignas “Deseo y Revolución” “Disidencia en acción” “¡Vamos por todo para todes!”, sintetizan algunas de las demandas de las comunidades LGTBIQ+. 

Emilia Schneider (23), primera presidenta trans de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile manifestó que la problemática social excede el tema del transporte público y señaló que “este es un proceso muy relevante para el país y un estallido que lo único que demuestra es que no hemos tenido respuestas justas durante años de movilizaciones, reclamando por la mercantilización de distintos aspectos de nuestras vidas como la salud, la educación, las pensiones o la precarización laboral.”

Por su parte, la Organización Trans Diversidades (OTD) de Chile, se sumó al cese de actividades y a las diferentes y legítimas formas de expresión del descontento social. En un comunicado recientemente publicado expresan que: “desde OTD Chile, rechazamos el toque de queda que deja a muches sin su sustento y repudiamos al Estado de Emergencia decretados por el Presidente Sebastián Piñera. Creemos que la militarización y represión sólo traerá una escalada de violencia y muertes injustificadas que podrían evitarse. Las personas trans en estas situaciones estamos aún más expuestas a los abusos tanto ciudadanos como militares. Exigimos que se retiren les militares para iniciar un diálogo perdurable.”

La decisión de salir a las calles de forma organizada, ocurrió el pasado miércoles 23 de octubre tras una autoconvocatoria para todas aquellas personas que se autoperciben Lesbianas, Gay, Bisexuales, Trans, Asexuales, Intersex, Queer, No Binaries, Pansexuales y más (LGBTIQ+) de Chile y de otros territorios. Tras varias denuncias de violencia sexual y torturas en el marco de las detenciones y frente a un aparato represivo del Estado expresamente odiante de las diversidades corporales y sexuales, se conformó la Primera Asamblea de Emergencia ante la contingencia nacional. 

Agencia Presentes

Más de 150 personas se congregaron para compartir experiencias durante el Estado de Emergencia y Toque de Queda en Chile, con la intención de evidenciar que la violencia histórica continúa siendo ejercida hacia sus cuerpos y de distintas maneras: amedrentamiento, persecución, secuestro, detención, torturas, abusos sexuales y violaciones correctivas. Elementos propios de la política sexual que es parte de la represión autorizada por Sebastián Piñera, según afirma el comunicado de la OTD.

Cabe destacar que de acuerdo al último reporte entregado por el Instituto Nacional de Derechos Humanos, se ha constatado la detención a nivel nacional de 3.712 personas entre ellas: 404 niños, niñas y adolescentes, 597 mujeres y 2.557 hombres. Por otro lado, dentro de las 138 acciones legales presentadas ante la justicia por violaciones a los derechos humanos, 5 son por homicidio cometidos por agentes del Estado; y 92 por tortura, entre las cuales 18 tienen connotación sexual. 

INDH

Como también sucedió en Argentina en épocas de dictadura, los edictos policiales fueron la herramienta legal de una política sexual de los cuerpos a modo de normalización el orden social. En el pueblo chileno, la militarización y la represión traen como consecuencia escaladas de violencia y muertes injustificadas. 

Las denuncias van desde: recibir insultos y golpes con puños y bates de beisbol a dos mujeres por ser lesbianas; abusos y torturas homofóbicas en 2 comisarías; amenaza de muerte a una pareja gay, así como la brutal agresión que sufrió un estudiante de medicina de manos de Carabineros de la 51 Comisaría de Pedro Aguirre Cerda. 

Al mismo tiempo que las personas se organizan en asambleas para acompañarse y no mostrarse solos/as/xs en las calles. Organización que les brinda la posibilidad de hacer orí las demandas históricas de los movimientos de la diversidad sexual: respeto a la identidad e integridad; derechos sociales, sexuales y reproductivos; educación sexual integral, así como una ley integral que permita cupos para estudiar y trabajar, para capacitaciones y reparación por violaciones de derechos humanos. Toda una serie de cuestiones que según dicen, no se solucionan con la Ley de Identidad de Género aprobada en 2018. 

Los travesticidios, femicidios, transfemicidios y demás homicidios por la condición de género y/o sexo, son responsabilidad directa del Estado. La decisión política a tomar es si se hacen cargo de la problemática social o no. Dejar librado en las manos de los militares, carabineros, policías, la gorra, los milicos o como quieran llamarlo es sólo dar rienda suelta a la destrucción de aquello que no pretende encajar en el binario, higienista y heterosexual orden social.

* Periodista, conductora del programa La Marea (Radio Futura – FM 90.5), responsable de la sección Feminismos de Revista Trinchera, editora del portal Luchelatinoamérica y colaboradora de Agencia Timón.