Brasil: Petroleros van al paro para bajarle el precio al gas y los combustibles

La Federación Única de los Petroleros (Federação Única dos Petroleiros – FUP) y sus sindicatos afiliados, convocan a los petroleros a un paro nacional de advertencia de 72hs. Los trabajadores del Sistema Petrobras iniciarán la huelga a partir del primer minuto del miércoles 30 de mayo con el objetivo de bajar los precios del gas de cocina y de los combustibles, en contra de la privatización de la empresa y por la salida inmediata del presidente Pedro Parente que, con el aval del gobierno de Michel Temer, sumergió al país en una crisis sin precedente.

Las políticas actuales de reajuste en los derivados del petróleo que hicieron que los precios de los combustibles se dispararan, es el reflejo directo del mayor desmantelamiento de la historia de Petrobrás. Los culpables del caos son Pedro Parente y Michel Temer, que intensifican la crisis al convocar a las fuerzas armadas a ocupar las refinerías. La FUP repudia enérgicamente este grave ataque al estado democrático de derecho y exige el retiro inmediato de las tropas militares que se encuentran en las instalaciones de Petrobrás.

El paro de advertencia es otra de las etapas de movilización que los petroleros vienen realizando en pos de un paro nacional por tiempo indeterminado, que fue aprobada nacionalmente por este sector. Los ejes principales del movimiento son la reducción de los precios del combustible, el mantenimiento de los empleos, el retorno de la producción de las refinerías, el fin a las importaciones de los derivados del petróleo, el “no” a la privatización y al desmonte de Petrobrás, y el despido de Pedro Parente de la presidencia de la empresa.

El domingo 27, los petroleros harán nuevos cortes de abastecimiento en las cuatro refinerías y fábricas de fertilizantes que están en proceso de ser vendidas: Rlam (BA), Abreu e Lima (PE), Repar (PR), Refap (RS), Araucária Nitrogenados (PR) y Fafen Bahia.

Durante el lunes 28, la FUP y sus sindicatos realizarán un Día Nacional de Lucha, con actos públicos y movilizaciones en todo el Sistema Petrobrás, denunciando los intereses que están por detrás de la política de precios de los combustibles, hecha bajo pedido para atender al mercado y a las importadoras de derivados. La gestión de Pedro Parente obliga a Petrobrás a abrir mano del mercado nacional de derivados para las importadoras, que hoy son responsables de un cuarto de todos los combustibles comercializados en el país.

El número de importadores de derivados se cuadriplicó en los últimos dos años, desde que Parente adoptó precios internacionales, sometiendo al consumidor brasilero para garantizar el lucro del mercado. Durante el 2017, Brasil fue inundado con más de 200 millones de barriles de combustibles importados, mientras que las refinerías, por deliberación del gobierno de Temer, están operando con menos del 70% de su capacidad.