Por Nahuel Macedo Acuña ·

El día de ayer la familia Maldonado dio una conferencia de prensa durante la cual aseguró la apelación al fallo del juez Gustavo Lleral quien cerró la causa de desaparición forzada de Santiago Maldonado y el recurso de Habeas Corpus, queriendo librar de cualquier culpa y cargo a gendarmería, al ministerio de seguridad y al poder ejecutivo.

La abogada de la familia, Verónica Heredia, calificó como gravísima y nula la sentencia ya que no tiene sostén legal tratándose de una decisión “política y no jurídica” que coincidió con el inicio del G20 en Argentina, ya que la cara de Santiago y el pedido de justicia recorrió el mundo entero, “para mostrar al mundo que acá no pasó nada, como con el crimen de Lucía”.

Por su parte Sergio Maldonado se refirió al tweet de la ministra de seguridad, Patricia Bullrich, en el cual trato de mentiroso a la familia luego de que Lleral cerrara la causa según se cree después de que él y todo su equipo de investigación recibieran presiones de arriba tras lo confesó el juez durante la charla que mantuvo con Stella Maris Peloso, madre de Santiago, deseándole que pueda “hacer el duelo en paz”.

Todo esto se da en un marco donde Bullrich otorgó vía libre a las fuerzas de seguridad para que puedan disparar sus armas casi ante cualquier situación queriendo hacer creer a los argentinos que con eso vamos a tener mayor seguridad, sin embargo es todo lo contrario, solo busca crear un nuevo enemigo al que atacar pensando en las próximas elecciones.

Antes fueron los mapuches y costó la vida de Santiago y de Rafael, luego fueron los supuestos terroristas árabes lo que sin ningún tipo de prueba llevo a dos jóvenes a una prisión de máxima seguridad en Ezeiza y nuevamente son los más vulnerables, los pibes de la villa, los que más sufren “el cambio” y las políticas de hambre y represión que lleva adelante este gobierno para ricos.

Como bien marcó Sergio Maldonado el nuevo reglamento ministerial es “un mono con navaja”, Bullrich y Macri vienen por todos nosotros haciendo del gatillo fácil un instrumento para acallar el desastre económico que viene generando este gobierno en los últimos tres años, disfrazándolo de una seguridad que es mentirosa y represiva.