“Con todo lo que hay, tendrían que reabrir la causa y empezar a investigar”

Entrevista a Sergio Maldonado

Por Nano peralta ·

Sergio Maldonado lleva consigo el peso de la injusticia por la muerte de su hermano Santiago. Dice que está tratando de retomar sus actividades y aclara: “No todas. Es difícil después de todo lo que pasó. No es solo la pérdida de un hermano, sino también de un montón de proyectos, de sueños y de cosas que se empiezan a analizar diferente. Así que estoy tratando de llevarla día a día.”

El vikingo, como le dicen, sabe que junto con su compañera Andrea Antico va a seguir la búsqueda de justicia para Santiago.

Hace días estuvo en Esquel para presentar un escrito pidiéndole al juez federal Guido Otranto ser querellante contra el accionar del médico Werther Aguiar, acusado de dar a conocer al mundo las fotos del cuerpo sin vida del joven tatuador a pocas horas de hallarse su cuerpo en el río, aquel frío 17 de octubre de 2017. 

Nos vuelve a contar como el juez Gustavo Lleral le dijo a su madre Stella Maris Peloso que estaba siendo presionado y apretado, y que por eso debía cerrar la causa. Asegura que la Cámara de Apelaciones tiene suficientes argumentos para revertir la decisión de ese magistrado. Nos vuelve a recordar las dudas que surgen del expediente, un cúmulo de cosas que nunca se investigaron y que fueron sirviendo de sostén para el relato de la negación y el engaño, fríamente escrito por los responsables aún impunes de la muerte de su hermano.

La charla con Sergio es serena, pero por momentos no deja de anudarnos la garganta. Detrás de su mirada puede verse el rastro del dolor, pero también la tenacidad que le ayuda a no bajar los brazos para poder encontrar la verdad.

-¿En qué consistió la presentación que hicieron al juez Guido Otranto hace días?

– Me presenté como querellante por la causa en la que está imputado el médico de la Policía Federal Werther Aguiar. El violó el secreto profesional que debía cumplir y vulneró nuestro derecho a la intimidad y la dignidad humana al haber difundido las fotos de Santiago. Sobre todo porque, más allá de la gravedad en sí de eso, lo hizo cuando mi familia aún no había reconocido el cuerpo de Santiago. Todavía no podíamos decir que era Santiago y él estaba difundiendo las fotos. Él estaba cumpliendo funciones como médico de la policía federal y también como médico del hospital de Esquel, cosa que sigue haciendo. Por esas cosas nosotros pedíamos desde el 29 de agosto una investigación imparcial, porque sabíamos que la participación de agentes de fuerzas del estado hacía peligrar la investigación, como ocurrió en ese caso por ejemplo.

Más allá del calificativo que se merece, es una persona que está y participa en el Estado. Es parte de la Policía Federal, que es una de las fuerzas que investiga. Y a su vez sigue cumpliendo funciones como médico. O sea, las personas que se van a tratar con él no cuentan con el secreto profesional. Y ese médico sigue trabajando para el Estado, sigue prestando servicios como si nada hubiera pasado. Entonces esto es cualquier cosa. Incluso más allá de lo de Santiago. Imaginate en cualquier otro caso que pueden agarrar y viralizar fotos como se les antoje. Hoy en internet siguen estando las fotos de Santiago. Y con eso no pasó nada, entonces ¿qué tendría que hacer yo? ¿ir contra todos los medios que difundieron esa foto, que le subieron a Internet?. Me parece que hay alguien que tiene que hacerse responsable y la única persona que originó todo eso es el médico.

Y además, este médico fue la misma persona que nos estuvo dando apoyo, queriendo hacerse el amigo cuando estuvimos casi ocho horas al lado del cuerpo. O sea, alguien que viene, se hace el amigo, el solidario, actuando por el lado psicológico termina siendo muy perverso.

-Hace un tiempo presentaron la apelación a la decisión del Juez Gustavo Lleral de cerrar la causa ¿Cómo marcha ese pedido que hicieron a la Cámara?

-Eso fue el 29 de enero y se hace medio eterno. Estuvimos cuatro horas aproximadamente planteando distintos puntos, tanto nosotros como familia como a su vez las otras cuatro querellas. Todas las presentaciones fueron diferentes para no superponer puntos. Cuatro horas exponiendo todas las irregularidades que hubo en la causa. Sería como para que sí o sí la tengan que reabrir e investigar. Porque por ejemplo, algo tan simple como la reconstrucción de lo que pasó el 1 de agosto de 2017 no se hizo. O sea que intentan cerrar una causa cuando no hay ni siquiera una reconstrucción de los hechos. Faltó que declaren tres testigos. No se recibió el peritaje del llamado telefónico. No se peritaron teléfonos como el de (Pablo) Noceti. No se ampliaron los puntos de pericia que nosotros pedíamos… Un montón de cosas con lo que no podrían siquiera intentar cerrar la causa. Todo lo contrario. Por eso es que siempre pedimos el grupo de expertos independientes.

Nosotros la única vía que tenemos es la justicia. Faltan varias instancias. Obviamente que creemos que con todo lo que hay tendrían que reabrir la causa y empezar a investigar. En el caso de no ser así nos presentaremos en queja, después iremos a la Corte Suprema y por último iremos a un tribunal internacional. Con toda la información que hay creo que no haría falta llegar a esa instancia, tendría que resolverse antes.

-¿Cuáles son las principales diferencias en las que ustedes se basan para pedir la reapertura?

-Cuando surgieron las diferencias a partir del informe de la autopsia, por ejemplo con la presencia de polen en las ropas, intentamos presentar y agregar peritos pero todo fue rechazado. Sin embargo por parte del Estado no pudieron demostrar lo contrario, o al menos hacer una investigación sobre eso. Nosotros decimos que el cuerpo no estuvo ahí porque tiene signos de crioconservación. La crioconservación se da entre menos 20 y menos 80 grados y la temperatura del agua del río Chubut tiene entre 3 y 6 grados. O sea que el cuerpo ahí no estuvo. Los buzos estuvieron al menos el 5 de agosto y el 18 de setiembre exactamente en el mismo lugar; y el 12 agosto, metros más metros menos, pasaron por ese mismo sector y no había absolutamente nada con el agua mucho más baja. Y si un cuerpo estuvo 78 días no se explica la presencia de polen en la ropa que sólo puede permanecer entre 20 y 30 días. O que la ropa esté en impecable estado, siendo que para llegar ahí tenés que pasar todo un matorral de rosa mosqueta, y la ropa no tiene absolutamente nada. También tenía un par de anteojos que no está en el escrito que hizo el juez. También tenía un cinturón suelto arriba del cuerpo cuando aparece, cosa que si estuvo tantos días en el agua no podría estar ahí. Nunca apareció la mochila. Y porque un plástico que no es el DNI de Santiago, es otro similar, lo ponen en una gaveta y pueden decir que estuvo 78 días en el agua. Quieren hacernos creer que un cuerpo puede estar igual que ese plástico, si uno tira una botella de plástico en el agua y tarda años en degradarse.

– Si se reabre la causa, ¿van a plantear nuevamente el pedido de una investigación imparcial?

– Sí, y que se cree un grupo de expertos independientes que pueda garantizar esa investigación.

Por un lado falta que declaren por lo menos tres testigos de la comunidad mapuche. Pero no están dadas las condiciones para que eso se haga, porque el mismo Estado los persigue por otras causas que no sabemos si son verdad o son mentira, porque dentro del expediente de desaparición forzada no hay nada que indique otras causas en las que están esos testigos.

Pero además, por otra parte, tres días antes de que el juez Lleral cierre la causa, una de las testigos que es Elizabeth Loncopan, fue detenida en Bariloche; yo le aviso al juez que le puede tomar declaración ahí, ya que él me estuvo diciendo durante un año que no la podía ubicar. Y no lo hace. Después, en diciembre, para las fiestas detienen a Tomás Pilquiman, en el momento en que la causa estaba ahí a punto de cerrarse y tampoco le toman declaración. Entonces me parece que quien empiece a investigar tiene que garantizarles a los testigos una protección, o una forma de que puedan declarar sin que los persigan por otras causas. Otro ejemplo, Nicasio Luna, el testigo que está en Chile tampoco puede venir a declarar porque supuestamente le abrieron una causa por corte de ruta. Entonces falta que le abran una causa y lo juzguen a Santiago porque estaba cortando una ruta. Digo como para que se entienda el nivel en el que se estuvo manejando la causa. Creo que si hay alguien que puede garantizar todo eso, ahí se podría avanzar. Pero sobre todo hacer una reconstrucción de los hechos.

-¿Qué pensás que le pasó a Santiago?
Yo pienso lo que tengo por pruebas. No puedo suponer nada, si es por suponer puedo tener un montón de hipótesis. Lo que yo tengo claro es que el cuerpo no estaba ahí, que lo pusieron. Porque si hubiese estado ahí no tendría los resultados de los análisis que nosotros tenemos sobre la autopsia. Y hay ocho minutos en que los gendarmes no pueden demostrar que estuvieron haciendo la orilla del río. A Santiago lo perseguían con una diferencia de 25 segundos, y después hay ocho minutos que borraron todos los registros de fotos y filmaciones. Entonces ¿qué es lo que pasó en esos ocho minutos?¿Por qué hay vehículos con kilometraje que no pudieron demostrar? ¿Por qué adulteraron libros? O la filmación en la que se ve que empiezan a disparar desde afuera, creo que 70 disparos cuando no era necesario porque las personas ya habían sido desalojadas de la ruta y estaban adentro de la comunidad. Crearon ese enfrentamiento para tener una excusa para entrar al lugar. De eso no se investigó nada y quedó como que no pasó nada y la Gendarmería no entró ilegalmente. Entonces hay una responsabilidad de todas las personas que entraron ahí. ¿Por qué la última foto de Santiago con vida la tenían ellos y nunca la difundieron? La habían borrado y después de varios intentos, se pudo recuperar. Desde el primer día sabían que Santiago había estado ahí y lo negaron. Durante casi más de un mes estuvieron por todos lados diciendo que Santiago estaba en diferentes lugares del país. Y así todo. Yo voy a seguir reclamando verdad y justicia por Santiago.