Córdoba: las universidades nacionales en crisis en el centenario de la Reforma

Tal y como se preveía la reunión entre el Ministerio de Educación de la Nación y los gremios nacionales que nuclean a los trabajadores de las distintas universidades nacionales del país no aportó ninguna solución al conflicto que retrasa el comienzo del segundo cuatrimestre en 57 casas de altos estudios. Desde el Ministerio se ofreció un aumento de 10,8% hasta agosto que los gremios consideraron insuficiente y una provocación en vistas del escenario económico adverso.

 

 

El ajuste presupuestario en el sector dejó en una situación compleja a las instituciones universitarias, sobre todo las más recientes. El impacto se siente en todo el país y Córdoba no es la excepción: en los últimos días se realizaron distintas actividades de reclamo que buscan visibilizar la delicada situación, como lo fue el abrazo a la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) que contó con la presencia de todos los sectores involucrado como los docentes, no docentes, alumnos y hasta el rector Hugo Jury.

Javier Blanco, secretario general del Gremio de Docentes e Investigadores Universitarios de Córdoba (ADIUC) fue contundente al analizar el escenario actual con Agencia Timón: “El impacto no es sólo Córdoba, es a nivel nacional ya que el salario docente universitario se negocia el mismo para todas las universidades. Hemos tenido una oferta salarial para todo el año del 15% en cuatro cuotas en un contexto inflacionario de arriba del 30% con lo cual el impacto es drástico, realmente los salarios están muy atrasados. Hemos tenido solamente un aumento por decreto del 5% a cuenta en mayo y no ha habido más negociación hasta ahora”.

Las universidades están, en palabras de Blanco, “realmente en una situación crítica”. “Los docentes que recién comienzan, que están con cargos más bajos de menor antigüedad, están sufriendo más ese recorte salarial. Además implica un recorte de hecho del presupuesto universitario muy grande: casi el 90% del presupuesto son salarios docentes y no docentes. Eso nos pone en una situación de riesgo y se suma que hay retrasos en las partidas, recortes en obra pública, en becas y en programas especiales”.

Desde el Gobierno Nacional justifican la medida en la necesidad de reducir el gasto público a pesar del impacto en un sector estratégico para el desarrollo del país. Frente a ese planteo, los docentes son contundentes: “Más allá de la necesidad o no de reducir gastos, las corridas cambiarias implicaron un desembolso del gobierno que equivale más o menos a dos presupuestos universitarios completos. Es decir, hay también una prioridad puesta en un lado y la prioridad está claramente en el sector financiero, no en las universidades”. Además, alertan sobre las consecuencias: “En términos económicos es una pésima inversión porque la inversión en universidad es algo que redunda en desarrollo social, en inclusión. Tiene muchísimas buenas consecuencias sociales, políticas, económicas, productivas y laborales”.

Las medidas son consideradas un grave retroceso frente a la política pública destinada a fomentar la universidad superior que caracterizó la última década. “Los recortes en educación superior se sabe, hoy sobre todo, con la universidad tomando un rol cada vez más preponderante en la sociedad compleja que vivimos, tienen costos altísimos a mediano y largo plazo. Recuperarlos realmente cuesta un esfuerzo, un trabajo, mucho más que lo que el recorte implica hoy o que puede servir en beneficio (entre comillas) para la reducción del gasto público”, declara Blanco.

Sobre los pasos a seguir por parte de los gremios nacionales y Adiuc en particular, el secretario general anticipó: “Nosotros acá en Adiuc ya tenemos el plan hecho. Hoy va a haber una asamblea de afiliados y afiliadas donde se tomará la decisión de qué hacer. Nuestra perspectiva es no vaciar la universidad, no es la idea de tener un paro que vacíe las aulas sino todo lo contrario. Volver a trabajar con los estudiantes, con los distintos actores universitarios, con los no docentes y mantener lo que ya conformamos: una mirada bastante unánime acerca de la crisis presupuestaria universitaria y sostener ese diálogo con todos estos actores universitarios y con el resto de la sociedad para que se dimensione la magnitud de la crisis. Que tengamos más chances de presionar e influir sobre el ministerio que hasta ahora venía desoyendo cualquiera de nuestros reclamos”.

Por su parte, la “más joven” de las universidades nacionales públicas en Córdoba, la Universidad Nacional de Villa María venía anticipando desde el año pasado el complejo escenario que se avecinaba. En diciembre de 2017, el rector Luis Negretti anticipaba al medio local Canal TV20: “Estoy en la universidad desde el 2001 y es la primera vez que, en un presupuesto interanual, hay menos dinero de lo que había el año anterior (…) Al menos pensábamos que se iba a cubrir la inflación, en cuanto a mayor disponibilidad de recursos para el año que viene, pero no será así”. Con la crisis instalada, Negretti enfatizó que no podrán costearse gastos básicos como alquileres o tarifas de servicios públicos si el Gobierno no envía los fondos correspondientes y vaticinó al portal El Puntal Villa María: “La UNVM está en la misma situación que el resto, si no llegan fondos para gastos de funcionamiento vamos a tener problemas graves”.

Finalmente, la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) tampoco comenzó las clases del segundo cuatrimestre adhiriendo a las medidas de fuerza decididas a nivel nacional por los gremios del sector en defensa de la educación pública como también en reclamo de mejoras salariales para los trabajadores. Según detalla la Dirección de Prensa y Difusión de la UNRC “el 77 por ciento” de los empleados en la institución optó por el no inicio de las clases y se continuarán las acciones de protesta como abrazos solidarios hasta el 17 de agosto donde los secretarios generales de los distintos gremios volverán a reunirse para analizar los pasos a seguir.

Vale mencionar que con el conflicto en puerta, el Presidente de la Nación decidió ajustar nuevamente al sector en tres mil millones de pesos lo que ensombrece aún más a las universidades nacionales en el año en el que se conmemora el centenario de la histórica Reforma Universitaria que tuvo a Córdoba como escenario.