Educación y racismo

Por: Maria Cristina Derdoy

En estos tiempos pandémicos hemos sido espectadores de situaciones sobrecogedoras, terribles y crueles.

En  el gran país del norte, el guardián de la democracia, el adalid de la libertad, las protestas callejeras se hicieron sentir de manera contundente por el asesinato a manos  de la policía de un ciudadano negro.

George Floyd se llama, porque para mí no existe el pasado para nombrarlo, porque mientras la justicia no actúe el homicidio se sigue produciendo.

Miro el video de Floyd, donde está boca abajo, con las manos esposadas y sobre su cuello la rodilla del policía apretando, ahogando, mientras él le pide: ”No puedo respirar”.

Así, hasta que por falta de aire en sus pulmones, muere.

La expresión satisfecha, placentera del policía, expresa que hay un negro menos en el país de la libertad, el guardián de la democracia.

¿Es de ahora esto? Este odio de raza es parte constitutiva de las sociedades como la norteamericana que aceptó la esclavitud y mató a sus pueblos originarios sin pudor.

La mayoría de las sociedades centrales del mundo están atravesadas por “este dispositivo de poder”, como lo denomina Foucault.

Casi todas han sido “fuerzas de ocupación” de otros territorios allende los mares como América, Asia, África, porque estos territorios ya estaban habitados.

Invadiendo de forma cruenta o llegando “como descubridores”, se fueron adueñando de bienes y personas.

No hubo nada de pacífico, no fueron acercamientos amigables, los actos aberrantes como hacer esclavos, dominar por la fuerza y el terror, aplicar tormentos, matar y  perseguir fue moneda corriente.

Según Foucault, esto tiene una génesis y transformación atravesada transversalmente: discursos historiográficos, biológicos, médicos y psiquiátricos.

“El racismo está ligado al funcionamiento de un estado obligado a servirse de la raza o eliminación de las razas o de la purificación de la raza para ejercer su poder soberano; el funcionamiento a través del biopoder”

“Funcionará como coartada para la colonización del mundo extra europeo: por tanto, servirá como coartada para el genocidio colonizador”

Conocer y comprender las causas y efectos de este dispositivo de poder, está íntimamente relacionado con la educación.

¿Qué enseñamos?

¿Cuáles son los conceptos fundantes de la programación de contenidos?

Hemos aceptado durante muchas generaciones hablar y conmemorar el Descubrimiento de América, la Campaña al Desierto.

Ver en los pueblos originarios “un enemigo al avance civilizatorio”

Nombrar pueblos y calles con los nombres de los genocidas de los primeros habitantes de estas tierras, sus legítimos dueños.

Y aquellos que no murieron fueron condenados a vivir miserablemente, ser sujetos de constantes apremios y maltratos.

Que sus costumbres y lenguas ancestrales quedaran relegadas al ámbito familiar, llevando en muchos casos que las nuevas generaciones fueran poco a poco dejando de lado la riqueza de sus tradiciones y la historia de sus ancestros.

Ardua ha sido la lucha de todos los pueblos originarios para acercarse a las aulas y que las escuelas fueran “interculturales”, que se permitieran clases en su lengua originaria.

Es un distanciamiento del racismo, asimilar  al otro con sus diferencias y sentirlo un par, porque en definitiva hay una sola raza: la humana.

No hay sociedades unitarias, son plurales y de allí surge la riqueza cultural, ese mestizaje es lo que nos hace tan interesantes.

Desde la música, la tradición oral, la escritura, el arte, hasta la moda se enriquece con ingredientes diversos de cada grupo humano.

Todo esto y mucho más, debe estar, es un imperativo, en la Educación.

Una figura controversial de nuestra historia es Domingo F. Sarmiento, considerado “padre del aula”, “primer maestro”.

Escritor, periodista, autodidacta, viajero incansable, militar, senador, gobernador, presidente. Impulsó la educación. La investigación. Fundó escuelas, y tuvo una ocupación activa en el crecimiento de la ciencia.

Transcribo algunas de sus expresiones.

-Noviembre de 1874 (Discurso en la Cámara de Diputados)

“Llego feliz a esta Cámara de Diputados donde no hay gauchos ni pobres ni negros. Somos la gente valiosa, es decir patriotas”. De la Historia: “¿Lograremos exterminar a los indios? Por los salvajes de América siento una invencible repugnancia sin poderlo  remediar. Esa canalla no son más que unos asquerosos a quienes mandaría a colgar si reapareciesen. Lautaro y Caupolicán  son unos indios piojosos, porque así son todos.

Incapaces de progreso, su exterminio es providencial, útil, sublime y grande.

Se los debe exterminar sin ni siquiera perdonar al pequeño, que tiene ya el odio al hombre civilizado”

Sobre el Paraguay (Carta a Mitre- 1872- artículo de “El Nacional” 12/12/ 1877)

“Estamos por dudar de que exista el Paraguay.

Descendientes de razas guaraníes, indios salvajes y esclavos que obran  por instinto o falta de razón. En ellos se perpetúa la barbarie primitiva y colonial…

Son unos perros ignorantes…

Al frenético idiota, bruto y feroz borracho de Solano López lo acompañan miles de animales que obedecen y mueren de miedo. Es providencial que un tirano haya hecho morir a todo ese pueblo guaraní. Era necesario purgar la tierra de toda esa excrescencia humana, raza perdida cuyo contagio hay que librarse”

Renegaba de los italianos que llamaba “bachichas, palurdos, ignorantes”

Despreciaba a los árabes porque son “una canalla que los franceses corrieron a bayonetazos al Sahara”

De los irlandeses decía “la chusma irlandesa organizada por los curas que además son fanáticos y borrachos”´.

Enseñar los derechos de las personas, respetar su historia personal, compartir las experiencias grupales e individuales de los alumnos es tan importante como saber de  matemática, lengua, física o biología.

La historia de la humanidad está plagada de muertos por defender sus derechos.

Debemos pensar y actuar para que estas generaciones venideras vivan para cantar a la raza humana.