“El 48% del Frente de Todos es el punto de partida”

Alejandro Grimson, doctor en Antropología y profesor de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), dijo que el 48% del Frente de Todos es el punto de partida, consideró que entre los grandes desafíos está el cultural y que el discurso del odio hay que combatirlo con la ética de la templanza.

Sobre los resultados del 27 de octubre opinó que el antiperonismo votó dentro de los parámetros históricos. “Si miras desde 1945 hasta el 2019 el antiperonismo siempre sacó entre 35 y 40% de los votos. Lo que sucedió que los eventualmente votantes del Frente de Todos en un balotaje votaron en la general sus preferencias como a Roberto Lavagna mientras que los eventuales votos de Macri votaron como si fuera un balotaje”.

Grimson cree que hay que leer el resultado en el contexto histórico. “Es la primera vez en la historia Argentina que un presidente se presenta para la reelección y pierde.

La verdad que la distancia del 8 o 9% es una distancia considerable. Por su puesto que hubo una remontada de Macri que estuvo asentada en los discursos del odio, discriminadores, xenófobos y antiperonista. Esto plantea un problema en cómo vamos trabajar de acá al futuro en un acuerdo social trascendente que permita que la Argentina salga de la situación de grieta que fue profundizada en los últimos cuatro años. Es un gran desafío cultural” opinó.

El también investigador del CONICET sostuvo que el 40% de Mauricio Macri no es homogéneo. “No todo piensa de la misma manera. Más o menos un 25 al 30% en la Argentina tiene rasgos racistas, xenófobos, misóginos, homofóbicos, marcartistas pero no un 40%. Hay un sector que cree que el Frente de Todos no puede ser mejor que lo que fue antes. Ahí también el Frente tiene un desafío, de demostrar que puede ser mejor” afirmó.

En dialogo con el programa Viento Sur que conduce Marcelo Pascuccio y se emite por 18 radios de Río Negro y Neuquén, Grimson sostuvo que el 48% del Frente de Todos no es el límite que tiene el proyecto. “Es el punto de partida de un proceso de construcción mucho más ambicioso que logre consenso en la Argentina para que el país encare de una buena vez un proyecto de desarrollo con justicia social” señaló.

El antropólogo opinó que la lógica de construcción del odio es regional y global. “Apela a las emociones más bajas del ser humano. Entonces el desafío contra el discurso del odio es construir una ética de la templanza.

Finalmente, Grimson cree que hay tres grandes desafíos: “El desafío económico social de terminar con el hambre y encender la economía; el desafío político que tiene que ver con las heterogeneidades del 40% que no votó al gobierno y el desafío cultural con nuevos sentidos comunes y significados” concluyó.