El ciclo neoliberal ha fracasado

Por Jorge Giles

*Miles de indígenas, campesinos y trabajadores llegaron al centro histórico de Quito, capital del Ecuador. Resisten las políticas neoliberales del gobierno de Lenin Moreno y del FMI.  

*Millones de argentinos y argentinas se disponen a ratificar y aumentar en las urnas el triunfo electoral del Frente de Todos presidido por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner. Este voto, obviamente, es la contracara del pregonado y ejecutado modelo neoliberal del gobierno de Macri. 

*El pueblo uruguayo marcha en igual sentido hacia las próximas elecciones presidenciales, apoyando la candidatura del representante del Frente Amplio, Daniel Martínez. 

*La crisis política y social puso en jaque al sistema institucional en la hermana República del Perú. El presidente Vizcarra ordenó el cierre del Parlamento nacional.  

*En el Estado Plurinacional de Bolivia se acrecienta el apoyo popular a favor de la reelección del presidente Evo Morales y el rechazo a los candidatos conservadores. 

*Los sindicatos docentes brasileros protagonizaron una huelga nacional de 48 horas, el 3 y 4 de octubre, con miles de manifestantes en distintos estados que se manifestaron en calles y plazas para repudiar a Bolsonaro y exigir la libertad del ex presidente Lula Da Silva. 

*La rebelión popular en Haití contra el gobierno del presidente Moise está cumpliendo un mes con movilizaciones permanentes y huelgas de diferentes sectores sociales haitianos que literalmente paralizaron la ya crítica economía del país. 

*En el norte del continente, México, de la mano del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, continúa consolidando y profundizando su plan de gobierno democrático y popular. 

*Cruzando el Atlántico, el primer ministro de Portugal, el socialista Antonio Costa, fue ratificado en las urnas el domingo 6 de octubre y con su triunfo electoral se consolida su  plan económico en beneficio de los sectores populares, a contramano del clásico ajuste neoliberal impulsado por el FMI.  

*El Papa Francisco abrió el Sínodo por el Amazonia condenando una vez más el capitalismo salvaje del neoliberalismo y apoyando a los pueblos originarios contra los sectores racistas y xenófobos de Argentina y la región. 

Este manojo de situaciones que está protagonizando el continente tiene un denominador común: la lucha contra el neoliberalismo. 

Sería reduccionista afirmar que este agotamiento prematuro del ciclo neoliberal supone “automáticamente” el regreso de gobiernos populares. La historia la construyen los pueblos y son los pueblos los que forjan su propio destino. 

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”, enseña el poeta. 

Pero sí nos permitimos adelantar que las nuevas condiciones son más que propicias para forjar nuevos estados soberanos en toda la región que continúen y mejoren el ciclo virtuoso de los gobiernos populares que marcaron nítidamente los primeros años del nuevo siglo. 

¡Cómo olvidar a Lula, Chávez, Correa, Néstor y Cristina!

El continente se mira en un mismo espejo de espanto para elegir su destino. El problema no radica en una querella política personal contra Lenin Moreno, Bolsonaro o Macri. Solamente. Es una disputa por la hegemonía entre un capitalismo saqueador que genera pobreza y sometimiento y modelos de gobiernos inclusivos, profundamente democráticos y plenamente soberanos. 

De eso se trata la elección del próximo 27 de octubre en nuestro país. El anuncio de Alberto Fernández de retirar la Argentina del “Grupo de Lima” y reconstruir la integración latinoamericana, es un claro signo de los tiempos que vienen. 

Siempre decimos que la historia gusta de las paradojas y vaya que es así: 

Ecuador, el punto de inflexión geográfica entre el hemisferio norte y el hemisferio sur, es también hoy el punto de inflexión entre las recetas neoliberales del FMI y un pueblo que se resiste a ellas; y por si fuera poco, Ecuador es un vocablo que proviene del latín aequator que significa igualar. 

De recuperar democráticamente el Estado para construir un continente de iguales, se trata esta disputa contra los saqueadores de nuevo cuño. 

Que así sea.