El derrotero de las sectas comerciales en tiempos de precarización

Las famosas sectas comerciales, redes piramidales de trabajo independiente o también conocidas como “network marketing”, parecen salir a flote cuando la situación del país se vuelve más hostil. Son muchos las teorías y motivos que logran el boom de todo tipo de sectas alrededor del mundo. Desempleo, tristeza, desolación, descreimiento en la política y vulnerabilidad. Problemas y situaciones normales de cualquier individuo, se ven atravesados por el fenómeno del neoliberalismo que emerge cargado de falsos sueños y meritocracia.

Estos grupos de trabajo ingresas al individuo en un círculo vicioso, obligando siempre a tener más y más personas a cargo, que oficiarán como súbditos rendidores de cuentas, que son los que realmente le hacen el trabajo gordo a quien ya está en una muy buena posición.

Cuidado, nadie está exento. Para lograr el reclutamiento, es una persona de confianza la que acerca esta idea increíble. Grandes y lujosas viviendas, autos de primera gama estacionados en la puerta y una frase atrapante: “los sueños sí pueden cumplirse”.

En la famosa capacitación de “bienvenida” los ejes principales de los que se hablará girarán en torno del éxito de estos sistemas que llegaron para suplantar a la forma actual de trabajo que se encuentra obsoleta, la posibilidad de cambiar tu forma de entender la vida y de encontrar motivaciones desconocidas hasta el momento, y un avanzado crecimiento a nivel económico y personal. Dejar de depender de tu jefe, tomarte vacaciones a gusto y trabajar desde la comodidad de tu casa con simplemente un llamado telefónico son propuestas realmente interesantes.

Para ingresar a la red, el nuevo reclutado debe desembolsar una gran suma de dinero que le servirá para iniciar el negocio, algo parecido a “pagar para poder trabajar” pero con la promesa de ser parte de un proyecto exclusivo destinado apenas a algunos elegidos que cambiarán su vida.
Poco a poco, estas promesas se desmoronan. Casi misteriosamente comienzan las capacitaciones de lunes a viernes –y hasta fines de semana- evitando así que comentarios de tu entorno te hagan cuestionar sobre lo que realmente está sucediendo. Videos traducidos, actores norteamericanos y una felicidad de película acompañan las 24 horas del día.

Es aquí donde la manipulación comienza a afectar la rutina. Cambios físicos y psíquicos van de la mano de lo que ellos denominaran “falta de entendimiento de tu alrededor y envidia de quienes no quieren que prosperes”. Esto vendrá acompañado de más charlas, apoyo y contención para el elegido como persona apta y capaz de llevar a cabo este gran negocio. Lo que viene oculto detrás, es que casi por arte de magia, a los pocos meses, el grupo social de estas personas se verá reducido a este equipo  de trabajo sólo  y, probablemente, esa fortuna prometida no aparecerá, provocando así más frustración.

Sin importar la empresa, el producto pasa a ser algo subjetivo y lo principal es mejorar la calidad de vida tanto de quien vende como de quien recibe. Encantador.

Esta ética de voluntariado, evangelizadora, moldea a la gente con promesas de dinero fácil y logran manipular a gusto a quien se le ponga delante. Casi como un capítulo de la conocida serie Black Mirror donde la ficción se introduce en cada espacio de la vida y un botón logra manejar hasta los sentimientos, o bien, aquél reconocido filme protagonizado por Jim Carrey “The Truman Show” –el show de Truman-, en el papel de un niño criado por una corporación dentro de un show televisivo que refleja su vida diaria, hasta que en determinado momento lo descubre y decide escapar.

Quizás, será demasiado tarde para escapar de este falso concepto de éxito empresarial surgido para captar seguidores y naturalizar la precarización laboral con la falsa ilusión independentista.

Ya es hora de apagar la televisión y dejar de imaginar que la única secta posible es la que propone esa famosa iglesia mediática donde gente desesperada alrededor del mundo apuesta por su  salvación todas las noches.