El Durambarbismo de cartón

Por Martina Genovart ·

Luego del contundente testimonio de Thelma Fardín, acompañada por el colectivo de Actrices Argentinas y un multitudinario movimiento de mujeres nucleadas bajo la consigna “NI UNA MENOS”, Mauricio Macri salió públicamente a prometer que, desde su gobierno, seguirán trabajando para erradicar la violencia de género.

La teoría es maravillosa y nos cierra a todos. Pero, al parecer, el primer mandatario deja entrever un antagonismo entre esa teoría y la práctica, que implica la NO ejecución de políticas públicas tendientes a la eliminación definitiva de cualquier tipo de violencia contra la mujer.

La situación de las mujeres está al rojo vivo y en el centro de la escena.

Hace aproximadamente tres meses, el gobierno presentó el presupuesto que se invertirá para el año próximo en materia de género. Ajuste y recorte son las palabras que pueden definirlo. ¿Por qué decimos ésto? Porque el Estado argentino destinará, en 2019, sólo $11,36 por mujer para combatir la violencia de género. La cifra implica una caída del 18% respecto de lo asignado para este 2018. Una prueba cabal de que su erradicación y el acompañamiento a la lucha de las mujeres no forman parte de la agenda del gobierno. Una mentira más que descubrimos en los dichos perversos del Presidente.

Desde la conformación del colectivo “NI UNA MENOS”, las mujeres comenzamos a romper todas las cadenas que nos oprimían y nos mantenían silenciadas y sometidas en una cultura machista y patriarcal como la nuestra. Dejamos de naturalizar y normalizar estos actos, le empezamos a dar voz a las denuncias y nombre y apellido a cada testimonio. Pero eso solo no alcanza, necesitamos de un Estado presente que genere políticas públicas integrales y una fuerte inversión en materia de eliminación de las violencias de género, de prevención y promoción de nuestros derechos y que no elija a un violador como la cara visible para protagonizar un spot publicitario para el Ministerio de Desarrollo Social abordando esta problemática.

Ante una justicia misógina que libera femicidas y encubre abusadores y violadores, y ante la falta de leyes que nos resguarden, protejan y garanticen nuestros derechos, la lucha colectiva y la concientización seguirá siendo un pilar fundamental para la sociedad argentina.

Cuántos Dartheses hay en nuestro país, en nuestros ámbitos laborales, en nuestros colegios, y cuántas Thelmas seguirán habiendo mientras siga existiendo una (IN)JUSTICIA PATRIARCAL y un Estado ausente que pregone igualdad en su discurso pero no la ejecute.

No tendrán la comodidad de nuestro silencio nunca más.

NI UNA MENOS.