El Gobierno quiere eliminar los telegramas de carga de votos para las próximas elecciones

En un año electoral en donde varias provincias ya decidieron desdoblar las elecciones generales, el oficialismo pretende avanzar con un proyecto para modificar el escrutinio de los comicios presidenciales. Tras el fracaso en 2016 y con la intención de implementar el voto electrónico, ahora arremeten con la digitalización a través de la introducción de un nuevo software para la transmisión de datos. La idea es eliminar el sistema de conteo donde las autoridades de mesa, una vez cerrado el escrutinio confeccionaban un acta que se introducía en sobres lacrados con los resultados y se enviaba en camionetas a los centros de transmisión electoral donde se escaneaban los telegramas y enviaban a un centro de cómputos.

Según el gobierno, es para acelerar y homogenizar la carga de datos, especialmente en zonas rurales. La idea es que cada escuela del país se convierta en un centro de transmisión de datos y para eso la (DINE) Dirección Electoral y el Ministerio de educación tomaran en préstamo 15.000 netbooks del programa Educ.ar y el Correo Argentino licitará la contratación de un nuevo software que permita la transmisión digital de los resultados a empresas de capital extranjero. Lo cierto es que estas modificaciones aún no fueron comunicadas a los demás partidos políticos y además deberían ser introducidos en el Código Electoral. Aunque las voces disidentes todavía no comenzaron a oírse, Mempo Giardinelli publicó una opinión en Página 12 donde anticipa un posible fraude electoral y dijo que nuestro país se encuentra en emergencia gravísima y que posiblemente apelen a cualquier artilugio para continuar gobernando otros 4 años más. En las pasadas elecciones fue muy cuestionado por la oposición sobre quién y cómo controla los datos del software. El juego se abre y la polémica recién comienza.