El impacto inflacionario en los medicamentos en el mes de junio

El contexto político de los últimos 3 años ha producido una gravísima pérdida de los derechos de los adultos mayores. Según las proyecciones de INDEC, para el año 2019 serán 6.983.377 los habitantes de nuestro país mayores de 60 años (15,5%), siendo 43% varones y 57% mujeres.

Los datos son contundentes. La jubilación mínima en mayo de 2019 alcanzaba $10.410 (en junio de 2019 aumentará a $ 11.525), lo que implica un aumento de 172% entre mayo de 2015 y mayo de 2019 (y de 201% entre mayo de 2015 y junio de 2016), mientras que la inflación de los medicamentos en el mismo periodo alcanzó 314%.

Pero más grave aún es el aumento de medicamentos esenciales utilizados para enfermedades cardiovasculares que han visto un ascenso sideral como el Sintrom con un aumento de precio de 784%. A esto se le suma el hecho de que PAMI modificó la Resolución 005 dejando de entregar la medicación crónica gratuita a los 2 millones de afiliados y para acceder a la misma se exige cumplir una serie de requisitos demasiados restrictivos. Esta situación trae como consecuencia que las personas mayores dejen de consumir su medicación o lo hagan de manera limitada para generar un ahorro económico en los gastos que estos demandan.

Evolución de la jubilación mínima

La reforma previsional de diciembre del año 2017 tuvo un fuerte impacto en la evolución de los haberes jubilatorios y del conjunto del sistema previsional. En el año 2018 y lo que va del 2019, la situación fue particularmente negativa para los adultos mayores. El aumento de la jubilación mínima después de la reforma previsional fue sólo de 28,4% (comparando el periodo ene18/ene19). En contraste, la inflación acumulada de 2018 alcanzó el 47,6%.

Según el CEPA el poder adquisitivo de la jubilación mínima se retrajo 18,3%, incluso considerando el aumento previsto para junio de 2019 en relación al promedio del poder adquisitivo de 2015. La pérdida representa $2.110 mensuales aproximadamente, considerando la jubilación mínima de $11.525 en junio de 2019. Las proyecciones del gobierno nacional para 2019 plantean recuperación del poder adquisitivo, pero ello se encuentra condicionado a que la inflación del segundo semestre de 2019 sea menor a la del primer semestre ya que en los primeros seis meses del año se estima una inflación de 22,4%1 y las jubilaciones se actualizarán 24%.

En abril de 2018 la jubilación mínima, de $7.660 superaba en casi 30% a la CBT publicada por INDEC para un adulto equivalente, que tenía un costo de $5.909, pero solo un poco más de año después, en abril de 2019, la relación se redujo a solo 20,7%. La jubilación mínima ($11.525) apenas queda por encima de la línea de pobreza ($9.544 para una persona individual2). Sin embargo, esta medición no considera la canasta de consumo de las personas mayores en particular. Este grupo etario tiene gastos que otros grupos no tienen. Un ejemplo es la importante erogación en medicamentos que dado los aumentos y la no cobertura de PAMI afecta el bolsillo de las personas mayores.

También la tardanza en la entrega de turnos médicos o estudios complementarios, hacen que deban acudir a la medicina privada asumiendo sus costos. Adicionalmente, se ven afectados por la falta de entrega de ayudas técnicas como bastones, sillas de ruedas, bolsas de colostomía, etc. donde los costos se dispararon de manera exponencial, como por ejemplo, una silla de ruedas motorizada costaba $22.748 hoy cuesta $116.764 (413% de aumento del 2015 a la fecha), o un andador plegable de aluminio que costaba $1060 en el 2015 hoy cuesta $3.706.

Por otra parte, hay que tener en cuenta los gastos en transporte dado que si bien la tarjeta sube tiene descuentos, las personas mayores en muchos casos deben utilizar taxis o remis por la disminución en la movilidad física. También hay que incluir los servicios especializados como los cuidadores domiciliarios que no son cubiertos por casi ninguna Obra Social, y la alimentación terapéutica que tiene costos mayores que una dieta normal, tales como la utilización de proteínas de alta absorción y rendimiento, dietas antihipertensivas, o específicas para personas con diabetes entre otras. Teniendo en cuenta estas dimensiones la Defensoría de la Tercera Edad calcula un costo de la Canasta para Personas Mayores de $30.524, por lo tanto, el 60% de los jubilados que son los que cobran la mínima son pobres.

Si bien la situación actual es grave, será aún peor dado que en este mes finaliza la moratoria jubilatoria para las mujeres (la de los varones ya culmino), y la propuesta del gobierno ha sido reemplazar progresivamente la jubilación por una pensión universal de los adultos mayores (por sus siglas, PUAM) de menor cuantía (80% de la jubilación mínima) donde las mujeres podrán acceder recién a los 65 años y no a los 60 como en la moratoria. Si realizamos el mismo cálculo en relación a la línea de pobreza, es posible distinguir que, si la PUAM representaba un valor 0,2% mayor a la línea de pobreza individual en marzo de 2018, en la actualidad (marzo de 2019) ha caído 3% por debajo de dicho límite. El valor actual de la PUAM es de $9.220 y la Canasta para un adulto es de $9.5443.

Si analizamos la evolución de la jubilación en dólares, la pérdida es significativa: la jubilación actual implica la reducción de casi 40% respecto del valor de mayo/ junio 2015 al valor de mayo/junio de 2019.

Comparación entre la evolución de la jubilación mínima y de los medicamentos

Existen diversos estudios que alarman sobre el incremento sostenido de los precios de los medicamentos. Esta situación se agrava y resulta aún más preocupante si se centra la mirada en aquellos medicamentos que son consumidos con frecuencia por las personas mayores. Mientras que la jubilación mínima se incrementó 172% desde mayo de 2015 a mayo de 2019 (y 201% desde mayo de 2015 a junio de 2019), la inflación de los medicamentos a mayo del 2019 ascendió a 314%, llegando algunos medicamentos esenciales a superar el 784%.

En promedio los precios de los 50 principales medicamentos aumentaron un 4,2% en mayo con respecto a abril de 2019. El incremento inflacionario para los 10 medicamentos que más aumentaron en el último mes alcanza el 7,9% (tabla N° 2), con medicamentos que se incrementaron hasta un 9,2% sólo en el mes de mayo.

El aumento de precios de medicamentos del mes de mayo de 2019 supera levemente el promedio de aumentos entre marzo de 2018 y mayo de 2019, que alcanza el 4,1%. El promedio de aumentos de 2019 alcanza el 4,5%. Además del pronunciado aumento de los medicamentos, cabe sumar la modificación de la Resolución N° 005 de PAMI, que agrega condiciones extremadamente extraordinarias (tener ingresos inferiores a 1,5 haberes previsionales mínimos, no estar afiliado a un sistema de medicina pre-paga, no ser propietario de más de un inmueble, no poseer un vehículo de menos de 10 años de antigüedad, no poseer aeronaves o embarcaciones de lujo) para poder acceder al subsidio del 100% de cobertura en medicamentos, lo que se traduce en una disminución del acceso de jubilados/as a esta prestación.

La inflación en los medicamentos y el impacto en la salud de las personas mayores

El aumento inflacionario de los medicamentos sumado a la quita de la entrega gratuita por parte de PAMI deja a las personas mayores en situación de gran fragilidad, donde es muy probable que la morbimortalidad aumente en los próximos años debido a estas causas. El mayor consumo de fármacos por parte de este grupo etáreo es el de la medicación para enfermedades crónicas tales como cardiopatías, diabetes, hipertensión arterial, osteoporosis, etc.

A nivel mundial las enfermedades crónicas no transmisibles son responsables del 85% de todas las muertes en el mundo. En el 2008 las defunciones por enfermedades crónicas sumaron 36 millones y se espera que para el año 2030 las muertes por esta causa ascenderán a 55 millones a nivel mundial (OMS 2012). Se prevé que el número anual de muertes debidas a enfermedades cardiovasculares aumente de 17 millones en 2008 a 25 millones en 2030, y que las debidas al cáncer asciendan de 7,6 millones a 13 millones (OMS 2012). En referencia a la región latinoamericana y caribeña (Cuba, Uruguay, Chile y Argentina), se observa que en los países con transición demográfica avanzada las 19 muertes por enfermedades crónico-degenerativas aumentaron un 80% (CEPAL 2012).

En Argentina las Enfermedades Crónicas No Transmisibles constituyeron más del 70% de las muertes en el año 2013 (Informe de Estadísticas Vitales, Ministerio de Salud de la Nación2). Dentro de este grupo, las enfermedades cardiovasculares representan la principal causa para la población general (40,2%). En el 2017 del total de defunciones (341.688) el 73% correspondieron a personas de 65 años y más (Informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación). El 32% de las defunciones de personas de 65 años y más correspondieron al aparato circulatorio, el 16% a tumores y el 22% a enfermedades del sistema respiratorio. Solo el 5,5% de las muertes fueron por causas de enfermedades infecciosas y parasitarias. Es por todo esto que la accesibilidad a la medicación crónica resulta primordial para no solo disminuir la mortalidad sino también para promover la calidad de vida en la vejez disminuyendo el impacto de las discapacidades generadas por la falta de tratamiento oportuno.

Conclusiones

  • La inflación de los medicamentos entre mayo de 2015 y mayo de 2019 alcanzó 314%, con casos de medicamentos esenciales que incrementaron su precio en un 784%. En contraste, la jubilación mínima tuvo un incremento de 172% entre mayo de 2015 y mayo de 2019 (y de 201% a junio de 2019), pasando de $3.821 a $ $10.400 entre mayo de 2015 y mayo de 2019 ($11.528 en junio de 2019).
  • Solamente en el mes de mayo de 2019, en promedio los precios de los 50 principales medicamentos se incrementaron 4,2%. El promedio de los 10 medicamentos que más aumentaron en el mismo periodo alcanzó 7,9%, entre los que cabe destacar aumentos de hasta un 9,2%.
  • Estos aumentos se agravan dada la modificación de la Resolución N° 005 de PAMI, que agrega condiciones extraordinarias para poder acceder al subsidio del 100% de cobertura en medicamentos, lo que se traduce en una disminución del acceso de jubilados/as a esta prestación (tener ingresos inferiores a 1,5 haberes previsionales mínimos, no estar afiliado a un sistema de medicina pre-paga, no ser propietario de más de un inmueble, no poseer un vehículo de menos de 10 años de antigüedad, no poseer aeronaves o embarcaciones de lujo).
  • En Argentina en el año 2009 el 44% de las defunciones de personas de 60 años y más correspondieron al aparato circulatorio, el 26% a tumores y el 21% a enfermedades del sistema respiratorio. Sólo el 5,5% de las muertes fueron por causas de enfermedades infecciosas y parasitarias (Informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación).
  • Esta situación es crítica si se consideran los muy relevantes aumentos de medicamentos para patologías específicas. Por ejemplo:
  • El medicamento para patologías cardiovasculares Acenocumarol (Sintrom), es un anticoagulante necesario para evitar Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) en personas que padecen arritmias cardiacas, e incrementó su valor en un 784%.
  • El medicamento para Patologías Respiratorias, fluticasona+salmeterol (Seretide) aumentó su precio en un 417%, siendo hoy su valor actual de $2.323,59 Los tratamientos para personas asmáticas o con Enfermedades Obstructivas Crónicas (EPOC) se han visto fuertemente encarecidos. Es importante considerar que el EPOC representan el 13% de las defunciones por enfermedades respiratorias.
  • El medicamento para Patologías Osteoarticulares, Etoricoxib (Arcoxia) es un fármaco antiinflamatorio no esteroideo que se utiliza para el dolor crónico de patologías osteoarticulares como artrosis y artritis reumatoidea. Tuvo un incremento del 369%.

Fuente: CEPA. Centro de Economía Política Argentina