El mandato del 17 de Octubre

Por Jorge Giles

Muy entrada la noche del 17 de Octubre de 1945, la multitud bulliciosa reunida en Plaza de Mayo pudo escuchar la voz de trueno de Perón, afirmando:

“Trabajadores: únanse; sean hoy más hermanos que nunca. Sobre la hermandad de los que trabajan ha de levantarse en esta hermosa tierra la unidad de todos los argentinos” .

Ese fue el mandato que atravesaría todos los tiempos, hasta llegar a nuestros días. 

Cuando el mandato no se cumplió, los días ya no fueron más felices, sino de muerte y desgracia. 

Desde entonces, fue Lealtad el nombre que recuerda esa jornada y su destino: la unidad del pueblo frente a sus enemigos históricos. 

Hacedora de horizontes nuevos, Cristina Fernández de Kirchner cumplió con aquel mandato bautismal del peronismo. 

Construyó la unidad de un solo trazo optando por proponer y acompañar a quien creyó el más digno depositario de la soñada unidad de todos y de todas: Alberto Fernández. 

En este nuevo 17 de Octubre, vaya el reconocimiento y el homenaje para Cristina y su lealtad con los destinos del pueblo; ella privilegió sin mezquindad alguna los intereses colectivos.  

Que la vieja política tome nota. Que el sectarismo también. 

Aquel Octubre del 45, un nuevo sujeto social irrumpía en la historia para darnos conciencia de pueblo. Y dio una formidable lección de cómo defender mejor los intereses de ese pueblo. 

Así fue siempre, cuando la victoria y cuando la derrota. 

Cuando fue gobierno y cuando resistencia. 

Cuando el amor de Evita en la Plaza y cuando el bombardeo del odio contra esa misma Plaza.

Cuando la ampliación de derechos y la inclusión y la justicia social, la independencia económica y la soberanía política y cuando nos fusilaron en José León Suarez, en Trelew, en Margarita Belén y en la patria toda. 

Y hoy llegamos hasta acá. 

La Pampa fue Territorio Nacional hasta que Evita, en su carácter de Presidenta del Movimiento Peronista Femenino, impulsó y peticionó su provincialización con un proyecto de ley ante el Congreso de la Nación.  

Por eso se la llamó Provincia “Eva Perón” hasta 1955.  

Un camino semejante recorrió la provincia del Chaco. 

En este siglo XXI el peronismo vuelve a su origen para seguir avanzando con su mandato de unidad. 

La memoria colectiva es la que lo hace siempre nuevo.  

En las vísperas de una elección presidencial que se propone histórica, La Pampa cobija a la fórmula electoral que hoy expresa la voz de los que fueron acallados en estos cuatro años de dominio neoliberal. 

Nunca más simbólico el lugar elegido: una joven provincia que lleva en su escudo el homenaje a sus pueblos originarios y al caldén.

Allí donde de norte a sur empieza la Patagonia, Alberto y Cristina mirarán la patria con los ojos de millones de compatriotas que vienen cansados, hambreados, desocupados, golpeados y humillados por una clase dominante que nos negó el derecho de ser libres, de comer, de trabajar, de vivir. 

El voto del próximo 27 será: Neoliberalismo, nunca más. 

Que la voz de Perón flote en el aire como en aquel primer 17 de Octubre cuando sentenció proféticamente: 

“Diariamente iremos incorporando a esta enorme masa en movimiento a todos los díscolos y descontentos para que, junto con nosotros, se confundan en esta masa hermosa y patriota que constituyen ustedes”. 

Que así sea.