El Ministerio de Salud suspende la vacunación contra el meningococo a los 11 años

En una comunicación publicada en la página web de la cartera nacional se informa que “se pospone” la vacunación de adolescentes por supuestas dificultades en la adquisición y distribución de la vacuna tetravalente (ACYW) conjugada contra meningococo.

Neisseria meningitidis (Nm) es una bacteria que puede causar una infección severa, principalmente meningitis (~50%) y sepsis (35-40%), o ambas, luego de un período de incubación de 1 a 10 días (frecuentemente menos de 4 días).

Es una enfermedad potencialmente fatal que se desarrolla rápidamente con fiebre, escalofríos, mal estado general, dolor en las extremidades, erupción maculopapular, petequial o purpúrica. En los casos fulminantes, pese al diagnóstico y tratamiento adecuado, puede conducir a la muerte, por lo que se la considera una emergencia infectológica. La tasa de letalidad es variable de un 10-15%, elevándose hasta un 25% en los adolescentes.

La inclusión de la vacuna conjugada contra esa bacteria, en los esquemas de vacunación obligatoria en los niños, como la pentavalente o la cuádruple bacteriana, redujo drásticamente la ocurrencia de la enfermedad. Igual tendencia se está presentando en países que incorporaron la vacuna conjugada para Spn a calendario como hizo nuestro en 2011. De esta forma, Nm pasó a ser el agente etiológico más frecuentes de las meningitis bacterianas.

En Argentina hace 30 años que la vacunación es obligatoria. Esto representa una responsabilidad para el Estado que debe garantizar su acceso en forma equitativa. Entre 2003 y 2015 se incorporaron diez vacunas al Calendario Nacional de Vacunación, pasando de 6 a 16 vacunas, lo que implicó la ampliación de la cobertura por parte del Estado Nacional, que redundó en mejores indicadores sanitarios, y convirtió a nuestro calendario de vacunación en uno de los más completos del mundo.

En 2015 se incorpora, mediante la resolución 10/2015, la vacuna antimeningocócica al Calendario Nacional de Vacunación (CNV), con carácter gratuito y obligatorio, para niños y niñas a los 3, 5 y 15 meses de vida y para adolescentes a los 11 años de edad. El objetivo de incorporar la vacunación antimeningocócica en adolescentes fue disminuir la portación de la bacteria en la población vacunada y así contribuir a la disminución de la incidencia de la enfermedad en el grupo más vulnerable (especialmente los niños menores de dos meses para los cuales no se cuenta con una vacuna). Es decir, para producir el efecto rebaño que tienen las vacunas, previniendo no solo a quien se vacuna sino a toda la población y en especial a los que se encuentran, por diversos motivos, en situación de mayor vulnerabilidad. Si bien en nuestro país no se evidencia aumento de la incidencia en la población adolescente (a diferencia de lo que ocurre en otros países del mundo), este grupo representa el mayor reservorio de la bacteria a través de la portación nasofaríngea.

La vacuna tetravalente (ACYW) conjugada contra meningococo fue incorporada al Calendario Nacional de Vacunación por Resolución Ministerial en 2015 e implementada a partir de enero de 2017. La vacunación se hizo efectiva para los nacidos a partir de octubre de 2016, con un esquema de la vacuna que incluye una primera dosis a los 3 meses, la segunda a los 5 meses y un refuerzo entre los 15- 18 meses. Para adolescentes se hizo efectiva una única dosis para todos los que cumplan 11 años a partir del 1ero de enero del 2017. Esta vacuna cubre los serotipos A, C, W e Y de la enfermedad, que en 2016 representaron el 45 % de los casos en nuestro país.

El recorte en salud como política de Estado

El Ministerio de Salud de la Nación comunicó que a partir de una reunión entre expertos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y funcionarios y autoridades de la Dirección Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (DICEI) de la cartera sanitaria nacional, se acordó “la estrategia de priorizar a los grupos más vulnerables de 3, 5 y 15 meses de vida y posponer la dosis de los 11 años hasta contar con la disponibilidad necesaria”. Se justificó esa decisión en “dificultades en la adquisición y entrega desde su incorporación al Calendario Nacional de Vacunación”. La Dirección de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles tiene como responsabilidad primaria “Planificar, ejecutar, monitorear y evaluar acciones de prevención, control, eliminación y erradicación de las enfermedades inmunoprevenibles” y entre sus acciones la de “Asegurar el funcionamiento de los procesos de adquisición, distribución y almacenamiento de todos los insumos destinados a las acciones de vacunación”. Es decir que, con esta decisión, el Estado Nacional está incumpliendo con su responsabilidad, sea cual fuera el motivo dado que tanto la adquisición como la distribución deben ser aseguradas por el Ministerio de Salud.

En un país que es ejemplo para la región y para el mundo por el amplio Calendario Nacional de Vacunación con que cuenta (actualmente 20 vacunas), y que implica la responsabilidad asumida durante más de 10 años por el Estado Nacional para mejorar la salud de la población, la política de inmunizaciones parece haber dejado de ser una prioridad. Al parecer, el compromiso de ajuste asumido con el FMI es más importante que la salud de la población.

Fuente: Fundación Soberanía Sanitaria