El populismo de Cambiemos

Por Nahuel Macedo Acuña ·

El presidente Mauricio Macri presentó, luego de unas largas vacaciones, un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para un proceso civil de extinción de dominio. Acorde a lo anunciado en su conferencia de prensa del lunes por la tarde, es para combatir el narcotráfico, la trata de personas y la corrupción. Lo hizo con el Congreso cerrado, entonces ¿Cuál es la necesidad y la urgencia de este decreto?

Aparentemente ninguno de los “grandes” periodistas se hizo esta pregunta, incluso el hecho de que es inconstitucional, desde donde se lo mire, paso desapercibido. La verdadera urgencia parece radicarse en la necesidad de imponer agenda que tiene el gobierno nacional en vista de las elecciones presidenciales de este año. 

Lo mismo hace Cambiemos cuando muestra a la ministra de seguridad Patricia Bullrich como la gran guerrera, capaz de terminar con el narcotráfico, la trata de personas, o eliminar al “pibe chorro”.  Una “demanda de seguridad” que siempre fue bandera de la derecha argentina que ya no siente que tiene que ocultarse para hablar y manifestarse en contra de los derechos humanos ya que tiene el aval del Estado actual.

Permitir el uso de las armas taser por parte de las fuerzas de seguridad; cambiar -por decreto también- los permisos para el uso de armas de fuego; la compra de equipamientos policiales para la represión; la baja de la edad de imputabilidad, son elementos que buscan satisfacer los reclamos de una minoría argentina que sustenta su supuesta participación política en el odio al otro.

Como en materia económica estamos peor que en mucho tiempo, cerramos el 2018 con una deuda superior a U$D 320.000 millones; 47,6% de inflación anual; los tarifazos y los aumentos del transporte, mejor no hablar de ciertas cosas, así es como operan los grandes medios que protegen a Cambiemos.

Hacen un periodismo militante del ajuste y el abandono por parte del Estado al que nos quiere acostumbrar al gobierno, ya no se ven a periodistas en botes recorriendo las zonas inundadas del conurbano, se dirigen solo al 30% duro que voto a Macri y lo volverá a hacer en los próximos comicios, resaltando la espada (mentirosa) de la seguridad y la lucha contra la corrupción.

¿Cómo busca Cambiemos combatir la corrupción si la primera medida que hizo para hacerlo fue ilegal? Impuso, por decreto nuevamente, a Laura Alonso a cargo de la Oficina Anticorrupción. Por otro lado la resolución  62/2019 de extinción de dominio jamás menciona los delitos tributarios, cambiarios o la intermediación financiera ilegal, algo en lo que el gobierno y sus amigos son expertos, todos recordamos los Panama Papers, la mansión de Dujovne que figuraba como terreno baldío, o los bolsos de la Fundación MAS de Michetti por mencionar algunos ejemplos.

Entonces, todos son corruptos menos yo, sin embargo resulta imposible para la justicia encontrar pruebas de las acusaciones contra la ex presidenta Cristina Kirchner en causas como la de los cuadernos (en realidad son fotocopias), mientras que el presidente Macri asumió su mandato con 47 causas judiciales, todas cajoneadas después de su jura.

En resumidas cuentas, la bandera de la seguridad que quiere levantar Cambiemos no es más que una gran mentira que solo busca disfrazar la criminalización de la protesta social y estigmatizar a los que menos tienen como los violentos y los ladrones.  La lucha contra la corrupción es solo otra muestra de su hipocresía y cinismo para mantener contento a su electorado y ver a cuantos desprevenidos puede captar, siempre con ayuda de los grandes medios que los llevaron al poder en 2015.