Entre el drama y el grotesco

Por Jorge Giles ·

Macri anunció su fórmula presidencial.

El hambre y la miseria se pasean como Juan por su casa en las barriadas más humildes, mientras los señores de la bolsa financiera destapan champagne. 

Allí está el drama de este tiempo, en la angustia de un pueblo que sufre y espera por un tiempo mejor y el saqueo impune de los que celebran sobre la Vaca muerta.    

En los meandros de la política, en tanto, la dirigencia partidaria opositora se desvive por ampliar las bases de su frente, ensancha el horizonte y resigna lugares personales expectantes en nombre de la misión mayor, que es ganar en Octubre para remediar el daño producido por el gobierno de Macri y empezar a reconstruir el país justo y solidario que nos merecemos. En eso andan los Fernández, Alberto y Cristina.

Pero como si no bastara tanto sufrimiento social para llamar a un pudoroso recato al menos, el gobierno acaba de dar un paso de grotesco nominando a Pichetto como vice de Macri.

Al diablo con la consigna de que la culpa de todos los males la tienen los 70 años de peronismo: recurren para compañero de fórmula del más liberal y ocioso de los dirigentes liberales de este país, que es Macri, al más anacrónico, ideológicamente hablando, del universo peronista, que es Pichetto.

Estamos asistiendo desde hace un buen rato, al fin de los partidos políticos tradicionales. El peronismo no cabe en tal categoría, no sólo porque se sabe movimiento popular sino porque apuesta a lo nuevo y lo nuevo sigue siendo la ampliación de derechos.  

La UCR sí está herida de muerte y no alcanza a descubrir un punto de fuga que le permita sobrevivir de esta larga noche neoliberal que lleva apenas 3 años y medio.

Del cuello para abajo, el radical sufre.

Del cuello para arriba, acomodan sus cabezas a la nueva humillación.

¿Pero qué está pasando realmente?

Pasa que la polarización, tan temida por algunos, dejó sin espacio, sin oxígeno y sin argumentos a cualquier ensayo previo de una tercera vía. Los polos gravitantes han sido tan fuertes y atractivos que en Octubre se verán cara a cara los dos proyectos de país que atraviesan nuestra historia como Nación desde su misma génesis.

De un lado, Macri-Pichetto, la fórmula del país injusto y excluyente.

Del otro lado, Fernández-Fernández, la fórmula del país justo, soberano e inclusivo.

Si creyeron que impactaban sobre el movimiento popular, se equivocaron.

Si creyeron que ampliaban así su base de sustentación, se equivocaron.

Macri quiso sorprender con un cross de derecha, como un boxeador que se siente perdedor antes del último round y arriesga, pero el guante le quedó flotando en el vacío provocando  el estupor de la platea.
Pichetto no mueve el amperímetro peronista, dicen; ni siquiera lo pudo hacer en su propia aldea.

Quizá la Historia esté manejando los hilos de su propia trama y prefiera que en Octubre se diriman en las urnas de la democracia esos dos proyectos que pugnan al interior del país inconcluso.  

Allá vamos entonces.

Al achicamiento de las filas oficialistas le sucede el crecimiento del frente popular y ese sólo dato, augura nuevos y favorables tiempos para la sociedad en su conjunto.

Bienvenidos todos y todas. Esto recién comienza.

La iniciativa macrista cambió su sparring radical por un solitario lobo peronista que gusta bastardear a los inmigrantes, a las feministas, a los ecologistas y a los izquierdistas que al fin de cuentas, somos todos los que pensamos distinto de él.

Es una fórmula que alivia a los guardianes del dios mercado con suspiros lisérgicos, pero que nada tiene para ofrecer de bueno a las grandes mayorías, como las que vivaron a Cristina en Santiago del Estero.

La derecha siente que la gobernabilidad democrática es un palo enjabonado entre sus manos. Lo ocurrido en Brasil con el descubrimiento de la trampa montada por los grandes medios con sectores de la justicia para encarcelar a Lula, es el mismo protocolo ensayado en la Argentina con Cristina.  Y no les va yendo bien que digamos. Quizás por eso cierran filas acumulando poder desde lo ideológico y el plan de ajuste y no desde las identidades partidarias.

Tranquilos. Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así, aprovecharlo o que pase de largo
depende en parte de ti, canta Serrat.

Que así sea.