Hábitos de monja y actitudes de espía

Por Adolfo Quiroga ·

La Monja Carmelita Martha Pelloni parece salida de la misma escuela de Lilita Carrio, (con la diferencia que se toma su tiempo para hablar pero sabe el poder de los medios) dice lo quiere y ve narcotráfico, corrupción, pedofililla, trata de personas y drogadicción en el lugar donde “es destinada”. 

Preside la institución denominada “Red Infancia Robada”, donde se encarga de investigar el tráfico de niños y la prostitución infantil, cosa que esta perfecta, pero con 34 años de edad, y ya siendo monja: ¿donde estuvo en la época de la dictadura militar cuando desaparecían personas y les quitaban a las madres de su pecho bebes recién nacidos?, ¿acaso estuvo impedida por su padre, el Coronel del Ejército Jorge Pelloni, para denunciar estas atrocidades, o colaboró con la fuerza? 

Sera casualidad que “justo” donde ella va siempre sucede algo con el orden institucional y democrático de la localidad asignada. En Catamarca donde fue elegida como Rectora del Colegio del Carmen y San José, desgraciadamente fue asesinada en 1980, una de sus alumnas, María Soledad Morales de 15 años, esto conmociono a todo el país trascendiendo como el “Caso María Soledad”. La monja organizo innumerables marchas del silencio hasta que logro, un año después, la intervención Federal de la Provincia gobernada por el Dr. Ramón Eduardo Saadi. 

De Catamarca paso en 1982, a la localidad de Goya, Corrientes, donde se dedico a la Pastoral Social y la Educación en Colegios Privados, estuvo alternadamente dos periodos en un total de 28 años. En su nuevo lugar de predica, se metió de lleno en la política. Allí también organizo “Marchas del Silencio”. Sus denuncias casi siempre estuvieron destinadas a políticos del Peronismo o del Frente para La Victoria. Acuso a candidatos de estar involucrados en sectas satánicas. Desde Goya también denuncio a gobernadores peronistas de provincias vecinas como Gildo Insfran acusándolo de trata de personas y narcotráfico. 

Desde el mes de enero del 2019 se encuentra destinada en una diócesis de Provincia de Buenos de Buenos Aires y la formula que durante tanto tiempo le ha dado excelentes resultados, parece aplicarla nuevamente con candidatos del peronismo. Otra vez el Justicialismo, parece algo personal. Era lógico y casi esperable, estamos en campaña política y “el cuco” (para algunos) del Peronismo asoma su cabeza más y más cada día amenazando con devorarse la injusticia social. 

Esta vez le toco a La Campora. Para Martha Pelloni esta agrupación es “el brazo del narcotráfico en la política de Cristina Kirchner”. Antes, para la monja, los de la Campora eran un grupo “sin valores cristianos y de izquierda”. Ahora parece que han mutado y son los nuevos “patrones del mal”

La campaña política cada segundo que pasa, se va poniendo más intensa y las mentiras ya no tienen con que medirse. Hay “sorprendentes afirmaciones de viejos personajes”. Es hora de que la hermana honre a una de las tantas máximas que posee la fundadora de la Orden a la cual pertenece y se debe, Santa Teresa de Jesús, cuando decía que “La verdad padece pero no parece”, o bien que alguien le pida explicaciones desde un tribunal.