Héctor Bernardo: “El triunfo de López Obrador abre muchas expectativas”

Por Ana Valenzuela y Franco Carignano*

Hola Héctor ¿En modo de balance en la región y para el mundo qué nos podés comentar de lo que nos deja este 2018?

La verdad es que fue un año que a muchos les quedará marcado por el triunfo de Bolsonaro en Brasil, pero ese triunfo de Bolsonaro del que vale la pena remarcar varias cuestiones, se podría decir que se compensa, en sentido completamente contrario, con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en México. Las dos grandes economías de la región -sin contar a EEUU, obviamente- que tienen mucha influencia en las cuestiones políticas, mucho peso en torno a la política regional tomaron rumbos totalmente distintos.

El triunfo de Bolsonaro, al margen de lo que ya sabemos de ese personaje nefasto y oscuro de la política brasileña, ese personaje misógino, homofóbico, racista, autoritario -muchos lo han definido como neofascista- con la cual coincido, también refuerza en lo económico, el avance del neoliberalismo en Brasil. El ministro de economía de Bolsonaro va a ser un “Chicago Boys” y el rumbo económico de Brasil va a profundizar las medidas que tomó el golpista Temer, en esta alianza con los intereses de EEUU, con los intereses de las grandes potencias y de los grandes conglomerados económicos.

Pero el triunfo de AMLO abre muchas expectativas. México es un país clave para toda la región, es el tapón con muchas de las políticas de EEUU, quien tiene la mirada muy puesta en México porque es uno de sus principales socios comerciales. Entonces realmente ese cambio de aires en México, rompe el discurso que intentaron imponer los grandes medios de comunicación que hablaban del fin de la etapa progresista, el fin de la primavera progresista en América Latina. López Obrador da un revés a ese discurso y lo echa por tierra y genera muchas expectativas.
Otra cosa que hay que tener en cuenta es Colombia. Un triunfo que no sorprende, el de Iván Duque. Pero sí sorprenden los 8 millones de votos que consiguió Gustavo Petro, un candidato de izquierda, un candidato progresista, con las críticas y los aportes que se puedan hacer sobre él, pero no deja de ser un candidato que representa al progresismo en Colombia, consiguió en ese ballotage más del 40% de los votos y construyó un espacio de poder que puede disputar palmo a palmo el gobierno en futuras elecciones con la derecha colombiana. Algo que era difícil de esperar en el último tiempo.

Mencionabas a Colombia ¿Cómo está en relación a Venezuela? que está con mucha tención en estos días.

Vuelve a haber tensión entre Colombia y Venezuela. El presidente Nicolás Maduro denunció este miércoles un nuevo plan que se estaba generando desde Colombia con el entrenamiento de 700 paramilitares para generar situaciones de violencia en la frontera; paramilitares que podrían disfrazarse de soldados venezolanos para generar algún tipo de incidente con los militares colombianos que custodian la frontera y así dar la excusa para generar un hecho de violencia.

La verdad que Iván Duque es también uno de esos personajes oscuros que tenemos en América Latina, un personaje que responde al Departamento de Estado, al Comando Sur, a los intereses de EEUU, pero, realmente en América Latina hoy por hoy parecería -siempre hay que tomarlo en potencial- no están dadas las condiciones para que ningún gobierno de la región haga de punta de lanza en un ataque hacia Venezuela que permita, después, seguramente el ingreso de tropas norteamericanas. Eso es lo que se pensó y se tiró como propuesta en varias ocasiones, la posibilidad de que incluso conjunto de ejércitos, compuestos por los ejércitos de de Brasil, el de Colombia, en algún momento se llegó a nombrar el de Argentina, representando a la OEA para no ensuciar las manos de EEUU, fueran los que intervinieran directamente en Venezuela tratando de derrocar al presidente Maduro.

Recordemos que este año fue también el atentado contra la vida del presidente Nicolás Maduro. Un año muy movido en ese sentido, pero más allá de la tensión, las denuncias, la puesta en alerta que hace el gobierno venezolano, permite alertar, permite poner un freno sobre estas situaciones y que no se desarrollen con tanta facilidad y el contexto regional le juega en contra a esa intención de generar un conflicto armado en una región que ha sido declarada en la CELAC -allá como en 2013- una región libre de conflictos. Tenemos que recordad que en muchas partes del mundo se viven conflictos bélicos cotidianos y América Latina y el Caribe, por suerte, están libres de esos conflictos.

Tenemos situaciones que son terribles como la que se vive en la propia Colombia, no hacia la frontera con Venezuela, sino hacia adentro donde este año 236 líderes y lideresas sociales han sido asesinados; desde la firma del acuerdo de paz más de 540 líderes y lideresas asesinadas; el avance del paramilitarismo para los negocios de los grande terratenientes que están ocupando los territorios que dejaron libres las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP). La mano de obra que utilizan los terratenientes para avanzar y quedarse con esos terrenos son los paramilitares y los sicarios, que está realizando una verdadera masacre hacia el interior de Colombia y que el gobierno colombiano se niega a reconocer que se trata de un plan sistemático de asesinatos y los trata como casos comunes de violencia. Un gobierno colombiano que tristemente no representa los intereses de los sectores más vulnerables, más desposeídos, sino que justamente tiene muchos vínculos con esos terratenientes.

Hacías referencia a los retrocesos en materia de políticas concretas del gobierno de Duque, que concretamente responden a una ofensiva en el continente de la derecha, que como bien decías, patea el tablero y viene a abatir a los procesos populares, incluso encarcelando a los referentes de esos procesos y que sin dudas en argentina tenemos el gran desafío el año que viene, un escenario de otra bocanada de aire de política popular para el continente.

Totalmente. Si esto fuera una pelea de box entre un boxeador que representara al movimiento progresista y otro que representara a la derecha más reaccionaria, a la derecha neoliberal, podríamos decir que estamos contra las cuerdas, recibiendo golpes y golpes, pero no llegan a darnos el “knockout”. Venezuela sigue ahí a pesar del intento de magnicidio, a pesar del bloqueo, a pesar de todo lo que le hacen sigue firme. Sigue firme Nicaragua a pesar del intento de desestabilización golpista que también sufrió este año. Sigue firme Evo Morales con un país que se desarrolla y encabeza los niveles de crecimiento de toda la región por cuarto año consecutivo. Sigue firme Cuba, ese bastión de la revolución que siempre ha marcado el camino. Sigue firme El Salvador. Siguen resistiendo los pueblos de Argentina, de Brasil a pesar de haber perdido las elecciones en ese ballotage tan fraudulento, porque en esa elección no tendría que haber participado Haddad representando al Partido de los Trabajadores, sino que tendría que haber participado Luis Ignacio Lula Da Silva que estaba preso in justa y arbitrariamente. Tendría que haber sido él el candidato, era el candidato que la gente quería votar y era el candidato que podía ser elegido porque tenía derecho a ser candidato y fue impugnado de manera totalmente injusta y arbitraria. Sigue firme Alianza País y la Revolución Ciudadana a pesar del ataque traicionero que hizo Lenin Moreno y todo el sector que a él lo representa. Los 8 millones de votos para el progresismo y la izquierda en Colombia. El gran desafío que marcaban ustedes que tenemos nosotros para el año que viene en las elecciones aquí en Argentina. Elecciones que nos pondría en el centro del ring, podríamos salir de las cuerdas y empezar a buscar, nosotros dar el knockout.

Recién mencionabas el tema de las elecciones en Argentina ya de cara al 2019, pero también hay elecciones en Bolivia ¿Qué proyecciones tenés al respecto?

Todo indicaría que Evo tiene las mayores chances de volver a ser reelegido, por eso vimos en estos días que hubo algunos levantamientos en Santa Cruz cuando se enteraron que Evo podía volver a ser candidato. Sectores reaccionarios, sectores que ya hicieron otros levantamientos en 2010, que intentaron un golpe de estado, que hoy por hoy están reducidos a una mínima expresión; utilizando algo con lo que tenemos que tener mucho cuidado y tenemos que hacer una lectura muy fina, en estos casos, porque suele ser muy engañoso.

En el último tiempo caso Venezuela, caso Nicaragua, caso, ahora, Bolivia, la derecha ha utilizado a grupos de estudiantes que son la cara visible de la protesta y después, detrás de esos grupos de estudiantes, vienen mercenarios violentos que producen daños gravísimos, que producen serios incidentes, en algunos casos, tanto en Venezuela como en Nicaragua, han quemado gente viva, la han torturado, la han asesinado, pero los medios hegemónicos de comunicación ponen la foto de los estudiantes que resisten contra supuestas dictaduras, diciendo que Evo se quiere eternizar en el poder. Evo se quiere postular y quiere que la gente elija si merece ser reelegido o no. Y los medios de comunicación van a intentar construir la imagen de un dictador que se quiere eternizar en el poder.

Realmente Bolivia viene desarrollándose, viene creciendo en todos los aspectos, viene mejorando la distribución de la riqueza, viene mejorando el nivel de educación, viene mejorando el nivel de salud, la calidad del trabajo, la inserción de la mujer. La verdad que el gobierno de Bolivia es uno de los gobiernos progresistas que mejor le ha ido en la región y viene encabezando el crecimiento regional por arriba de todos los países, los de izquierda y los de derecha, pero el discurso mediático intentará no mostrar nada de eso.

*Entrevista realizada por Ana Valenzuela y Franco Carignano en el programa La Marea, que se trasmite los viernes de 17 a 19 hs en Radio Futura (FM 90.5), a Héctor Bernardo, docente y periodista de Diario Contexto y colaborador de Telesur.