Impacto inflacionario en los medicamentos. Mayo 2019
Fuente: ALGEC-CEPPEMA-CEPA. Elaboración propia en base a datos de ANSES.

El contexto político de los últimos 3 años ha producido una gravísima pérdida de los derechos de los adultos mayores. Según las proyecciones de INDEC, para el año 2019 serán 6.983.377 los habitantes de nuestro país mayores de 60 años (15,5%), siendo 43% varones y 57% mujeres.

Los datos son contundentes. La jubilación mínima en mayo de 2019 asciende a $10.410, lo que implica un aumento de 172% entre mayo de 2015 y la actualidad (mayo 2019), mientras que la inflación de los medicamentos en el mismo periodo alcanzó 298%.

Pero más grave aún es el aumento de medicamentos esenciales utilizados para enfermedades cardiovasculares que han visto un ascenso sideral como el Sintrom con un aumento de precio de 710%. A esto se le suma el hecho de que PAMI modificó la Resolución 005 dejando de entregar la medicación crónica gratuita a los 2 millones de afiliados y para acceder a la misma se exige cumplir una serie de requisitos demasiados restrictivos. Esta situación trae como consecuencia que las personas mayores dejen de consumir su medicación o lo hagan de manera limitada para generar un ahorro económico en los gastos que estos demandan.

Evolución de la jubilación mínima

La reforma previsional de diciembre del año 2017 tuvo un fuerte impacto en la evolución de los haberes jubilatorios y del conjunto del sistema previsional. En el año 2018 y lo que va del 2019, la situación fue particularmente negativa para los adultos mayores. El aumento de la jubilación mínima después de la reforma previsional fue sólo de 28,4% (comparando el periodo ene18/ene19). En contraste, la inflación acumulada de 2018 alcanzó el 47,6%.

Según el CEPA el poder adquisitivo de la jubilación mínima se retrajo 21% en la comparación entre el promedio del poder adquisitivo de 2015 y el medido en abril de 2019, es decir, la pérdida representa $2.190 mensuales aproximadamente, considerando la jubilación mínima de $10.410 en abril de 2019. Las proyecciones del gobierno nacional para 2019 plantean recuperación del poder adquisitivo, pero ello se encuentra condicionado a que la inflación del segundo semestre de 2019 sea menor a la del primer semestre de 2019, ya que en los primeros seis meses del año se estima una inflación de 23%1 y las jubilaciones se actualizarán 24%.

En marzo de 2018 la jubilación mínima, de $7.246 superaba en 25% a la CBT publicada por INDEC para un adulto equivalente, que tenía un costo de $5.782, pero solo un año después, en marzo de 2019, la relación se redujo a solo 12%, quedando la jubilación mínima ($10.410) apenas por encima de la línea de pobreza ($9.305 para una persona individual).

Dado que la cantidad de personas mayores que cobran una jubilación mínima en nuestro país llega a un 60%, esta situación es particularmente conflictiva. Asimismo, las personas mayores tienen costos muy superiores a la del resto de los habitantes tanto para la canasta alimentaria como para la canasta básica total. Por una parte, hay que considerar la importante erogación en medicamentos, atención de la salud, transportes (utilizan más taxis o remises por la disminución en la movilidad física), servicios especializados como los cuidadores en domicilios, prótesis y ortesis, y pro otra que las personas mayores necesitan proteínas de alta absorción y rendimiento o dietas especiales, tales como dietas para personas hipertensas, debatidas, con enfermedades de mala absorción, entre otros.

Si bien la situación actual es grave, será aún peor dado que en unos pocos meses finaliza la moratoria jubilatoria para las mujeres (la de los varones ya culmino), y la propuesta del gobierno ha sido reemplazar progresivamente la jubilación por moratoria por una pensión universal de los adultos mayores (por sus siglas, PUAM) de menor cuantía (80% de la jubilación mínima) donde las mujeres podrán acceder recién a los 65 años y no a los 60 como en la moratoria.

Si realizamos el mismo cálculo en relación a la línea de pobreza, es posible distinguir que, si la PUAM representaba un valor 0,2% mayor a la línea de pobreza individual en marzo de 2018, en la actualidad (marzo de 2019) ha caído 10,5% por debajo de dicho límite. El valor actual de la PUAM es de $8.320. Si analizamos la evolución de la jubilación en dólares, la pérdida es significativa: la jubilación actual implica la reducción de 43% respecto del valor de 2015.

Existen diversos estudios que alarman sobre el incremento sostenido de los precios de los medicamentos. Esta situación se agrava y resulta aún más preocupante si se centra la mirada en aquellos medicamentos que son consumidos con frecuencia por las personas mayores.

Mientras que la jubilación mínima se incrementó 172% desde mayo de 2015 a la fecha, la inflación de los medicamentos a abril del 2019 ascendió a 298%, llegando algunos medicamentos esenciales a superar el 710%.

El precio de los medicamentos se encuentra influenciado por el precio de ciertos insumos extranjeros. En virtud de ello, y con el fin de distinguir el impacto de la reciente devaluación de 2018 a $40 entre abril y agosto de 2018 (y en el primer bimestre del año volvió a subir hasta los $44) se procedió a comparar los precios de los medicamentos en el último mes, comparando los valores de marzo 2019 respecto de abril del mismo año.

Como se observa, en promedio los precios de los 50 medicamentos principales aumentaron el 8,6% en sólo un mes (abril 2019), en línea con la medición de inflación, mientras que el promedio de los 10 que más aumentaron en el mismo periodo alcanza el 16,4%, entre los que cabe destacar aumentos de hasta un 23,5% sólo acotados al mes de abril.

Como se percibe, el aumento de precios de medicamentos del mes de abril de 2019 significa el peor registro en más de un año, más que duplicando el promedio de 2018 que alcanzaba un 3,8% de aumento.

Además del pronunciado aumento de los medicamentos, cabe sumar la modificación de la Resolución N° 005 de PAMI, que agrega condiciones extremadamente extraordinarias (tener ingresos inferiores a 1,5 haberes previsionales mínimos, no estar afiliado a un sistema de medicina pre-paga, no ser propietario de más de un inmueble, no poseer un vehículo de menos de 10 años de antigüedad, no poseer aeronaves o embarcaciones de lujo) para poder acceder al subsidio del 100% de cobertura en medicamentos, lo que se traduce en una disminución del acceso de jubilados/as a esta prestación.

La inflación en los medicamentos y el impacto en la salud de las personas mayores

El aumento inflacionario de los medicamentos sumado a la quita de la entrega gratuita por parte de PAMI de la medicación para patologías crónicas deja a las personas mayores en situación de gran fragilidad, donde es muy probable que la morbimortalidad aumente en los próximos años debido a estas causas. El mayor consumo de fármacos por parte de este grupo etáreo es el de la medicación para enfermedades crónicas tales como cardiopatías, diabetes, hipertensión arterial, osteoporosis, etc.

A nivel mundial las enfermedades crónicas no transmisibles son responsables del 85% de todas las muertes en el mundo. En el 2008 las defunciones por enfermedades crónicas sumaron 36 millones y se espera que para el año 2030 las muertes por esta causa ascenderán a 55 millones a nivel mundial (OMS 2012). Se prevé que el número anual de muertes debidas a enfermedades cardiovasculares aumente de 17 millones en 2008 a 25 millones en 2030, y que las debidas al cáncer asciendan de 7,6 millones a 13 millones (OMS 2012). En referencia a la región latinoamericana y caribeña (Cuba, Uruguay, Chile y Argentina), se observa que en los países con transición demográfica avanzada las muertes por enfermedades crónico-degenerativas aumentaron un 80% (CEPAL 2012).

En Argentina las Enfermedades Crónicas No Transmisibles constituyeron más del 70% de las muertes en el año 2013 (Informe de Estadísticas Vitales, Ministerio de Salud de la Nación2). Dentro de este grupo, las enfermedades cardiovasculares representan la principal causa para la población general (40,2%). En el 2017 del total de defunciones (341.688) el 73% correspondieron a personas de 65 años y más (Informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación3). El 32% de las defunciones de personas de 65 años y más correspondieron al aparato circulatorio, el 16% a tumores y el 22% a enfermedades del sistema respiratorio. Solo el 5,5% de las muertes fueron por causas de enfermedades infecciosas y parasitarias.

Al quitar el PAMI y el Remediar, la limitación de la entrega gratuita de medicamentos puso en grave riesgo no sólo la salud de las personas mayores, sino también la calidad de vida de aquellas que presentan patologías crónicas. Sin tratamiento oportuno se generan discapacidades y aumentan la fragilidad y la dependencia en las personas mayores

Es por todo esto que la accesibilidad a la medicación crónica resulta primordial para no solo disminuir la mortalidad sino también para promover la calidad de vida en la vejez disminuyendo el impacto de las discapacidades generadas por la falta de tratamiento oportuno.

Conclusiones

  • El aumento de los medicamentos alcanzó un valor record en abril de 2019, más que duplicando el promedio mensual de incrementos del último año. Solamente en el mes de abril, en promedio los precios de los 50 principales medicamentos se incrementaron 8,6%. El promedio de los 10 medicamentos que más aumentaron en el mismo periodo alcanzó 16,4%, entre los que cabe destacar aumentos de hasta un 23,5%.
  • La inflación de los medicamentos entre mayo de 2015 y abril de 2019 alcanzó 298%, con casos de medicamentos esenciales que incrementaron su precio en un 710%. En contraste, la jubilación mínima tuvo un incremento de 172% (pasando de $3.821 a $ 10.410 entre mayo de 2015 y la actualidad).
  • Estos aumentos se agravan dada la modificación de la Resolución N° 005 de PAMI, que agrega condiciones extraordinarias para poder acceder al subsidio del 100% de cobertura en medicamentos, lo que se traduce en una disminución del acceso de jubilados/as a esta prestación (tener ingresos inferiores a 1,5 haberes previsionales mínimos, no estar afiliado a un sistema de medicina pre-paga, no ser propietario de más de un inmueble, no poseer un vehículo de menos de 10 años de antigüedad, no poseer aeronaves o embarcaciones de lujo).
  • En Argentina en el año 2009 el 44% de las defunciones de personas de 60 años y más correspondieron al aparato circulatorio, el 26% a tumores y el 21% a enfermedades del sistema respiratorio. Sólo el 5,5% de las muertes fueron por causas de enfermedades infecciosas y parasitarias (Informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación). Esta situación es crítica si se consideran los muy relevantes aumentos de medicamentos para patologías específicas. Por ejemplo:
    • El medicamento para patologías cardiovasculares Acenocumarol (Sintrom), es un anticoagulante necesario para evitar Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) en personas que padecen arritmias cardiacas, e incrementó su valor en un 710%.
    • El medicamento para Patologías Respiratorias, fluticasona+salmeterol (Seretide) aumentó su precio en un 347%, siendo hoy su valor actual de $2.010,73. Los tratamientos para personas asmáticas o con Enfermedades Obstructivas Crónicas (EPOC) se han visto fuertemente encarecidos. Es importante considerar que el EPOC representan el 13% de las defunciones por enfermedades respiratorias.
    • El medicamento para Patologías Osteoarticulares, Etoricoxib (Arcoxia) es un fármaco antiinflamatorio no esteroideo que se utiliza para el dolor crónico de patologías osteoarticulares como artrosis y artritis reumatoidea. Tuvo un incremento del 349%.

Fuente: Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria (CEPPEMA); Centro de Economía Política Argentina (CEPA); Centro de Estudios Políticos para Personas Mayores (ALGEC).