Impacto inflacionario en medicamentos y productos de consumo básico para las personas mayores

Luego de tres años transcurridos de la gestión del actual gobierno resulta cada vez más evidente la situación de retroceso y deterioro de las condiciones de vida de las personas mayores, quienes día a día ven disminuir el poder adquisitivo de sus jubilaciones, lo que afecta notablemente su capacidad de compra de bienes de consumo básicos.

Sin lugar a dudas, en el marco de este contexto desfavorable, la problemática en torno a los medicamentos adquiere mayor relevancia. En este sentido, al mismo tiempo que PAMI recorta sus prestaciones y disminuye la cobertura de medicamentos, se registra una tendencia preocupante de incremento sostenido de los precios de venta de los mismos.

Para el año 2018 las proyecciones de INDEC indican que 6.838.533 habitantes de nuestro país son personas de 60 años y más (15,4%), siendo 43% varones y 57% mujeres. Es decir, la calidad de vida de los adultos mayores representa una porción significativa de nuestra población.

La inflación de los medicamentos del 2015 al 2018 aumentó un 235%, y algunos medicamentos esenciales se incrementaron más del 534%. En contraste, la jubilación mínima actual es de $ 9.309 y en el 2015 la primera movilidad anual la llevó a un importe de $3.821, siendo el aumento del periodo mayo 2015 a diciembre de 2018 de un 143,63%.

Si se considera el año 2018, en promedio los precios de los 50 principales medicamentos aumentaron 53,24%, ubicándose por encima de la inflación anual que cerró en 47,6% de acuerdo al INDEC.

Solamente en el mes de diciembre de 2018, en promedio los precios de los 50 principales medicamentos aumentaron 8,56%. El promedio de los 10 medicamentos que más aumentaron en el mismo periodo alcanza el 14,85%, entre los que cabe destacar aumentos de hasta un 21,3%.

Estos aumentos se agravan dada la modificación de la Resolución N° 005 de PAMI, que agrega condiciones extremadamente extraordinarias (tener ingresos inferiores a 1,5 haberes previsionales mínimos, no estar afiliado a un sistema de medicina pre-paga, no ser propietario de más de un inmueble, no poseer un vehículo de menos de 10 años de antigüedad, no poseer aeronaves o embarcaciones de lujo) para poder acceder al subsidio del 100% de cobertura en medicamentos, lo que se traduce en una disminución del acceso de jubilados/as a esta prestación.

En Argentina en el año 2009 (Informe de Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación) el 44% de las defunciones de personas de 60 años y más correspondieron al aparato circulatorio, el 26% a tumores y el 21% a enfermedades del sistema respiratorio. Solo el 5,5% de las muertes fueron por causas de enfermedades infecciosas y parasitarias.

Esta situación es crítica si se consideran los muy relevantes aumentos de medicamentos para patologías específicas. Por ejemplo:

El medicamento para patologías cardiovasculares Acenocumarol (Sintrom), es un anticoagulante necesario para evitar Accidentes Cerebro Vasculares (ACV) en personas que padecen arritmias cardiacas, e incrementó su valor en un 534,42%.

El medicamento para Patologías Respiratorias, fluticasona+salmeterol (Seretide) aumentó su precio en un 302,07%, siendo hoy su valor actual de $1.805,06. Los tratamientos para personas asmáticas o con Enfermedades Obstructivas Crónicas (EPOC) se han visto fuertemente encarecidos. Es importante considerar que el EPOC representan el 13% de las defunciones por enfermedades respiratorias.

El medicamento para Patologías Osteoarticulares, Etoricoxib (Arcoxia) es un fármaco antiinflamatorio no esteroideo que se utiliza para el dolor crónico de patologías osteoarticulares como artrosis y artritis reumatoidea. Tuvo un incremento del 284,95%.


Fuente:

CEPA. Centro de Economía Política Argentina.

CEPPEMA. Centro de Estudios Políticos para las Personas Mayores.

ALGEC. Asociación Latinoamericana de Gerontología Comunitaria.