La construcción del Estado de opinión: O Mecanismo y Los Cascos Blancos

Por Nicolás Canosa *

La industria mediática está funcionando con gran eficacia como un entramado que posibilita avanzar en un sentido que Rafael Correa, en su reciente visita a Argentina, advirtió como un peligro en que estamos transitando: pasar del Estado de derecho al Estado de opinión. Esta afirmación es muy oportuna para analizar las relaciones de poder y los modos de dominación del neocolonialismo que pretende acabar, por todos los medios posibles, con la posibilidad de que vuelva a haber una oleada de gobiernos nacional-populares en América Latina. Asimismo, para abordar la construcción que se hace en Occidente sobre la situación en Medio Oriente.

De ninguna manera recomendando ver ambas producciones, excepto a los fines de analizar como construye el imperialismo cultural ese Estado de opinión, mediante determinadas representaciones sobre los gobiernos y liderazgos contrapuestos a los intereses que esta industria mediática representa. Relacionando O Mecanismo y Cascos Blancos, creo posible trazar una línea de comparación entre los sucesos ocurridos en Brasil y Siria, en el sentido de que en ambos casos se actúa en base a convicciones y creencias, construidas mediáticamente de acuerdo a intereses geopolíticos definidos con antelación, más que por las pruebas con las que se busca destruir al adversario.

Las últimas dos acciones militares anunciadas por Trump en Siria, por presunto uso de armas químicas, se realizaron en base a supuestas pruebas que recogía la ONG Defensa Civil Siria/Cascos Blancos. Sin embargo, el propio Jefe del Pentágono James Mattis afirmó “no puedo decir que tuviéramos pruebas, a pesar de que contáramos con muchos indicios de medios y redes sociales de que se usó cloro o sarín” (1).

Cascos Blancos, curiosamente, fue el documental galardonado con el Oscar al mejor cortometraje del 2017, el cual retrata el accionar heroico de un grupo de rescatistas voluntarios en el conflicto sirio, en el que se estima que murieron entre 300.000 y 400.000 personas y hay 5.000.000 de refugiados. Escalofriante y creo que imposible de dimensionar en toda su magnitud para quienes nos consideramos humanistas y sentimos y pensamos en los rostros, las familias, los dolores que esto significa. Claramente, esta producción que tuvo gran protagonismo en los medios occidentales y en Netflix figuraba como la sugerencia principal hacia los usuarios por el Oscar conseguido, estuvo destinada a construir la legitimidad de la institución, como a destruir la opinión sobre Rusia en el conflicto, afirmando con frecuencia que ―son los rusos‖ al escuchar los aviones y las bombas que caen, como también a horadar la imagen del gobierno de Bashar Al Assad.

El diario La Nación, que resalta en un artículo titulado Los cascos blancos: el heroísmo en medio de la tragedia, omite informar que estos grupos son financiados por Gran Bretaña y Estados Unidos, y que a su vez, hay múltiples denuncias de la realización de videos falsos y de la relación de integrantes de esta ONG con las organizaciones terroristas como la filial de Al Qaeda en Siria. La Agencia de los EEUU para el Desarrollo Internacional, encargada de distribuir la mayor ayuda económica exterior no militar, financió a los Cascos Blancos con 32 millones de dólares, tal como figura en la página oficial (2) de este organismo, que tanto daño ha hecho en nuestra región y en los países de la ex URSS (recomiendo ver para esto el documental El peso de las cadenas. La mano británica está presente desde la creación de esta institución en Turquía, mediante la guía de James Le Mesurier, quien es un ex militar británico con amplia experiencia en las guerras de agresión contra Serbia en Kosovo, Irak, El Líbano y la propia Palestina en apoyo a las fuerzas sionistas. Un militar que ha pasado por puestos de mando en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña, la Unión Europea e incluso la ONU. (3)

El Estado de opinión mencionado lo construye fundamentalmente el pilar mediático de un actor central del siglo XXI: la oligarquía financiera con pretensiones de dominio global. El pilar judicial, como es evidente en Brasil, es otro de los ejes por los cuales se asienta el intervencionismo sobre los países que se enfrentan o colisionan con los intereses de este actor mencionado y los intereses de las potencias occidentales. O Mecanismo es una clara muestra del rol del poder judicial. No es casual que al finalizar cada capítulo, se resalte que la obra se basa en el libro del periodista de O Globo Vladimir Netto, titulado Lavado de autos, el juez Sergio Moro y el detrás de escena de la operación que sacudió a Brasil.Este juez formado en Harvard y admirador de Estados Unidos es representado por el personaje Rigo. En la serie no se animaron a mostrar que él condena por sus convicciones y no por pruebas.

A mi consideración, la serie guarda dos objetivos fundamentales, muy vinculados a las condiciones de posibilidad que entiendo que la oligarquía financiera necesita crear a nivel mundial para consolidarse como el principal actor del siglo: destruir los liderazgos populares que buscan distribuir de un modo más justo la riqueza y denostar la política como herramienta de transformación social, haciendo eje para ambos en la corrupción. Veamos:

La primera meta se relaciona con lo que manifestó el director de la serie José Padilha: “Lula va a ver la primera temporada en su casa, pero si hay una segunda, él va a estar en la cárcel”(4). No son inocentes las escenas en que el actor que representa a Lula está en el supuesto departamento por el cual hoy está preso injustificadamente, o cuando se vincula a los empresarios y corredores de dinero con la campaña de Dilma y sus ministros. En segunda instancia, se destaca la construcción de un imaginario acerca de que todos los políticos son iguales de corruptos, sin distinción de ideología, y que es imposible acabar con aquello que se presenta como el cáncer integral del país lusitano: la corrupción.

Por último, recomiendo leer el artículo (5) de Dilma Rousseff donde aborda con mayor precisión la tergiversación de hechos y personajes en una producción que supuestamente se basa en hechos reales.

 

(1) https://actualidad.rt.com/actualidad/268242-mattis-pentagono-evidencia-uso-siria
(2) Ver: https://www.usaid.gov/political-transition-initiatives/syria
(3) Recuperado de: https://www.telesurtv.net/bloggers/La-oscura-historia-de-los-cascos-blancos-20170310-0002.html / https://actualidad.rt.com/actualidad/263009-medios-promocionar-cascos-blancos
(4) Recuperado de: https://www.lanacion.com.ar/2119358-el-mecanismo-brasil-ficcionaliza-su-mayor-escandalo-de-corrupcion
(5) Ver: http://dilma.com.br/o-mecanismo-de-jose-padilha-para-assassinar-reputacoes/

 

* Director de Relaciones Internacionales del CENACK-Peronismo Militante e integrante de la Comisión de Integración Regional y Asuntos Internacionales del Instituto Patria.