Lecciones pampeanas: la estrategia del paso a paso


Por Gaston Garriga*, desde Santa Rosa  ·   


El desdoblamiento electoral de la mayoría de las provincias brinda la oportunidad de pensar en una construcción persistente, por goteo, basada en resultados locales, para llegar a octubre con ventaja en el historial. Los grandes medios pueden explicar o justificar resultados, pero no ocultarlos.


 Luciano Di Nápoli , Candidato Kirchnerista.

La dupla Peña- Durán Barba apostaba a que la mayor cantidad de provincias votara en octubre. No sólo para atar la suerte de los candidatos locales a la de Macri en una misma boleta. También para impedir que la opinión pública recibiera, aún filtradas, explicadas y justificadas por la maquinaria mediática, una demoledora seguidilla de noticias de derrotas oficialistas. No pudieron evitarlo. La Pampa es la primera señal.

Las estrategias electorales y su comunicación, requieren de una cuota de creatividad, pero no como ingrediente central sino apenas como condimento. Se trata de creatividad aplicada -la que permite resolver desafíos complejos con límites concretos – y no pura -la que se requiere para completar un pentagrama vacío o un lienzo en blanco-.

El dilema se parece al de los DTs. Deben plantar el mejor equipo posible con los recursos a mano: de nada vale fantasear con Mbappé o Messi si no se cuenta con ellos. Claro que siempre es mejor tener a un distinto que no tenerlo, pero la realidad nunca es binaria, mucho menos la política. ¿Qué pasa si tengo a una figura con el tobillo hinchado o con cuatro amarillas? ¿Lo pongo igual? ¿Qué pasa si mi rival tiene previstas toda clase de operaciones en su contra, con el aval del juez, tácito o explícito?

Esa es la actualidad de este peronismo cada vez más unido y competitivo. Nuestra mejor carta, CFK, es aquella para la que ellos están -o dicen estar- más preparados. Su silencio de meses parece confirmarlo. Sin embargo, muchos de nosotros seguimos pidiendo definiciones: ¿va a ser? ¿cuándo lo anuncia? ¿por qué no habla? ¿qué espera? Como si no supiéramos que bajar las cartas antes de tiempo es dar ventaja, porque también se trata de reducir al mínimo la exposición a operaciones judiciales y mediáticas.

Aunque para el futuro de la Patria esta elección será la final del mundo, por su calendario se parecerá mucho más al torneo local. Habrá muchas elecciones, como hay fútbol todos los fines de semana. Todos los triunfos valen igual, si se trata de acumular puntos. Ayer fue La Pampa, pronto Neuquén y más adelante Río Negro. Sostiene el consultor catalán Gutiérrez Rubí que ahora los triunfos se construyen, ladrillo por ladrillo o, como decía Mostaza, paso a paso. El concepto se lleva bien con otro del Viejo. En el poder, el peronismo se ordena desde arriba, pero en el llano todos sacamos nuestro bastón de mariscal.

Entonces, el triunfo nacional de octubre debería construirse sobre la base de triunfos provinciales y locales, que dependen básicamente de esos dirigentes y militantes. De abajo hacia arriba, ni más ni menos. La comunicación debería basarse en esos resultados y esas realidades, en boca de esos protagonistas, amplificada por todos los canales artesanales -redes, pero sobre todo un boca a boca más persuasivo- de los que disponemos. Mostrar la distancia enorme entre los medios que militan el ajuste y los millones de argentinos que se niegan a aceptarlo mansamente.

En síntesis, reversionando a Kennedy, no se trata de preguntar lo que CFK puede hacer por nosotros sino lo que cada uno de nosotros puede hacer por ella, para que entre en el segundo tiempo, con el partido definido a nuestro favor.

*Licenciado en Comunicación (UBA), Posgraduado en Comunicación Política (FLACSO), miembro fundador de Grupo Nomeolvides, hincha y socio de Racing.

Fuente https://gastongarriga.com