Ley de Semillas: No pasó…

Por Federico Lopardo·

Terminando el 2018 no pudieron aprobar la nueva ley de Semillas que le exigen al Gobierno Argentino las Trasnacionales del Agronegocio.

Después de un año de maniobras por intentar concretar ese desmesurado anhelo de modificar la Ley de semillas por parte de las trasnacionales del Agronegocio: Bayer-Monsanto, Syngenta, Corteva, Basf o Bioceres, DoPont y Dow. Es necesario destacar que estas 6 megaempresas trasnacionales manejan y hegemonizan el mercado mundial de semillas e insumos; los paquetes tecnológicos del agronegocio. Es decir ellos, a nivel mundial, dicen que se cultiva y que no, que se produce, que come la humanidad y si te descuidadas te dicen cómo te tenes que morir.

Atilio Benedetti, Diputado por Cambiemos UCR
Atilio Benedetti, Diputado por Cambiemos UCR, Presidente de la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados

Pero por el momento el Diputados, Atilio Benedetti (quien preside la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados) no pudo hacer bien los deberes con el presidente Macri. No pudo servir, en la mesa del saqueo en el G20, ese preciado platillo. No tuvieron éxito para modificación de la Ley de Semillas Nº 20.247 en el Congreso de la Nación y finalmente (una vez más) su tratamiento fue postergado y quedó para la agenda parlamentaria del próximo año.

Este triunfo pírrico -pero triunfo al fin- para más de 200 organizaciones populares, entre ellas organizaciones campesinas, movimientos campesinos, la red de Cátedras Libres de Soberanía Alimentaria (que son más de 30 en todo el país) y organizaciones políticas en general.

Las muchas actividades que realizamos tanto frente al Congreso, como lo largo y ancho de Argentina, y el trabajo acumulado durante años de resistencia, tiene como correlato esta victoria relativa que oxigena la lucha para crecer en organización y pasar a la ofensiva contra los agronegocios y en contra la violación de nuestra Soberanía en términos generales.

No podemos perder de vista que el proyecto ya cuenta con dictamen de mayoría de las comisiones y este -en cualquier momento en el trascurso del 2019- podrá ser tratado en Diputados. El proyecto cuenta con la mayoría, pero sus voto son exclusivo de los diputados de Cambiemos, ya que los diputados de la oposición votaron contra la modificación.

Por lo tanto, el supuesto “consenso” que declaman, son puras patrañas. Y mucho menos eso de la “búsqueda del diálogo”, ya que el dictamen de minoría de la comisión, es un proyecto que lleva el aval de todos los movimientos campesinos, de todas las Cátedras de Soberanía Alimentaria y afines del país. Además de que cada vez son más los que se suman a rechazar el proyecto.

El proyecto “de minoría” tiene ampliamente más consenso social que el de los diputados del Pro–Cambiemos, las trasnacionales del agronegocio y las Asociaciones inescrupulosas como APRESID Y la Sociedad Rural Argentina (SRA). Entre ellos hacen el “Consenso”, no con la sociedad en su totalidad.

En que consiste el nefasto proyecto de Reforma de la Ley de Semillas de Monsato – Bayer, Macri y demás subalternos.

Entre sus puntos más cuestionados están:

  1. CREACIÓN FITOGENÉTICA u OBTENCIÓN VEGETAL: se refiere al material vegetal obtenido por descubrimiento y/o investigación; pero que convalida la posibilidad de apropiación de las semillas criollas y nativas. Ya hemos dicho infinitas veces que las semillas es un bien común natural, fundamental para la vida. Las semillas agrícolas no puede ser “descubiertas” son creaciones colectiva de los pueblos a lo largo de la historia de la humanidad. Entonces lo que verdaderamente expresa es el intento de esta, por legalizar la biopiratería, es decir, el robo de la naturaleza.
  • Cambian el Derecho de Uso Propio de los Agricultores, por el Derecho de Obtentor como eje de la agricultura argentina. Este es el más importante de la Ley. El proyecto explicita que el titular del derecho de una variedad protegida, podrá requerir el pago correspondiente a quien reserve y utilice semilla para su uso propio en cada posterior reproducción. Expresa que quedan excluidos para el caso de los considerados “agricultores exceptuados”: productores de agricultura familiar inscriptos en la RENAF (Registro Nacional de la Agricultura Familiar), pueblos originarios y quienes se encuentren en los parámetros de facturación que la normativa fija para la categoría de Micro-PyME.

Como dice el dicho popular: “hecha la ley hecha la trampa”. Hace tres años que en el RENAF no se empadrona a nadie. La base de datos del mismo fue vaciada por la gestión de Macri (Pro – Alianza Cambiemos) durante su primer año de gobierno: el 2016. Esto lo justifico bajo el falso argumento que estaba mal hecho. Dicen que lo van a volver a hacerlo. Pero no dicen cuáles van a ser los criterios y quienes lo van a realizar. Recordemos que se viene haciendo un profundo vaciamiento de lo que alguna vez fue la Secretaria de Agricultura Familiar, hoy reducida a su mínima expresión.

Cerrando este eje, el proyecto NO exceptúa del pago de Derechos de Propiedad Intelectual a ningún productor que produzca materias primas o alimentos a partir del cultivo de creaciones fitogenéticas.

  • Se crea la policía de Semillas: Este punto ya es obsceno porque se financiaría con impuestos[1] del ciudadano común para vigilantear a gusto de la Trasnacionales del agronegocio. Estaría regulado por el Instituto Nacional de Semillas (INASE),quien tiene por tarea velar por los intereses de las empresas. Ante cualquier pedido de las empresas que consideren que están siendo vulnerados sus derechos de propiedad intelectual, el instituto podrá acceder a cualquier cultivo o producto de la cosecha, en cualquier lugar en que se encuentre, y disponer de la toma de muestras en cualquier etapa de la cadena de producción. Además propone una composición del INASE en la que la mayoría de sus integrantes son del sector privado. Incluso la UATRE, sindicato que siempre ha defendido los intereses patronales, es un apoyo central de la política privatista de este instituto. De esta manera, el Estado y el sector privado son socios en detrimento del derecho de uso propio de los agricultores.

Las semillas y la humanidad fueron evolucionando juntas, por ende son de los pueblos y no de un puñado de trasnacionales con su avaricia desmedida con la que provocan el hambre en el mundo. Por eso nuestro deber es no permitir que reformen la Ley de Semilla, pero al mismo tiempo, debemos pasar a la ofensiva proponiendo otro modo de producción bajo el paradigma de la Agroecología, bajo el principio ético-político de la Soberanía Alimentaria, que garantice una matriz productiva amigable con la salud del ambiente y con los seres humano.

* Miembro Fundador de la Cátedra Libre de Soberanía Alimentaria de la UNLP, ex-Agente de Desarrollo Técnico en la Dirección de Procesos Productivos de la Subsecretaría de Agricultura Familiar y militante de la Corriente Nuestra Patria


[1]El artículo 10 establece que se incorpora como parte de las “Deducciones Especiales de la Tercera Categoría” de la Ley de Impuesto a las Ganancias la posibilidad de los productores de deducir “Una vez y media (1.5) los importes abonados en concepto de adquisición de semilla fiscalizada”. Esto implica que el pago de la semilla fiscalizada será financiado por el Estado Argentino sumando así un eslabón más a los muchos subsidios que el Estado otorga al agronegocio.