Lo que agosto nos dejó

Por Nasim Iusef Venturini*

Durante el mes de agosto asistimos a un capítulo más de la crisis económica a la que nos condujeron las políticas de la Alianza Cambiemos. 

Desde que asumieron, se advirtió por todos los medios posibles que el esquema de valorización financiera (bicicleta en la jerga popular) iba a conducir a nuestra economía a una crisis sin precedentes, con consecuencias sociales difíciles de resolver.

La Alianza Cambiemos y su lógica de mantener el poder a como dé lugar recurrió a lo más rancio de las políticas clientelares, amenazando a trabajadores con sus puestos de trabajo, ejerciendo persecución política, y un nivel de exacerbación de la violencia contra la otredad (construcción del enemigo en lo negro, lo popular, lo peronista, lo kirchnerista) que rememoran períodos de lo más oscuro de nuestra historia.

En este mes las reservas internacionales cayeron u$s 13801 millones de dólares, el peso se devaluó un 23%, el riesgo país pasó de 781 en julio a 2532 (en agosto) y el nivel de desempleo supera el 10%; esto nos permite evidenciar la responsabilidad política que tiene la gestión de la Alianza Cambiemos sobre la crisis social y económica que atraviesa nuestro país.

Todas y cada una de las medidas tomadas por el macrismo desde el 2015 tuvieron falta de consistencia y coordinación. El intento de bajar la inflación mientras se permitían aumentos de tarifas lo que hizo fue derretir el poder de compra de los salarios, en un contexto donde sistemáticamente se destruyeron puestos de trabajo.

La apertura indiscriminada de las importaciones, las facilidades a los movimientos de los capitales golondrinas y la política de contención de la devaluación mediante tasas de interés altísimas, dio como resultado una destrucción del entramado industrial con graves consecuencias sociales en las grandes ciudades, conduciendo al desamparo masivo de miles y miles de habitantes del suelo argentino que están padeciendo este gobierno, donde unos pocos ricos juegan a cómo gobernar, y mientras tanto saquean y endeudan al país.

La lógica de echarle la culpa a los otros y no hacerse cargo de la crisis socioeconómica a la que nos condujo nuevamente seguir las recetas neoliberales tuteladas por el Fondo Monetario Internacional, plantea un desafío importante: con ese programa atacaron la posibilidad de construcción de políticas económicas soberanas y muchos creen que el camino es seguir los designios del FMI, ajustar hasta hacer desaparecer el Estado, dejar total libertad a los mercados y que los negros, peronistas, kirchneristas y populistas se mueran de una vez por todas y dejen el país a la “gente de bien”.

Por suerte nuestro pueblo tiene historia, no todo está perdido y el día 11 de agosto hubo un rechazo frontal a la propuesta neoliberal de ahora Juntos por el Cambio, que perdió por 16% a nivel nacional y por más de 17% en provincia de Buenos Aires y otros distritos claves.

La propuesta del Frente Todos propone una agenda política de recuperación del trabajo para activar la economía y permitir la utilización de los resortes del Estado para la ejecución de políticas públicas inclusivas y de contención que puedan amortiguar la crisis en la que nos hundieron estos cuatro años de políticas neoliberales.

El camino no será fácil, la construcción de derechos es responsabilidad de todos. Lo que desde mi humilde opinión tiene que quedar claro es que no se puede rifar la posibilidad de decisiones soberanas de un país motivado por un discurso de odio y resentimiento.

La hora del Boca- River, River- Boca ya pasó. Es hora de poder construir con sinceridad y dignidad el futuro que queremos para los que vendrán, y a quienes entorpecen con discursos arcaicos y retrógrados, la historia los pondrá en su lugar; para todo el resto, la marea sigue y seguiremos en pie.


* Lic en Economía, integrante del colectivo “Economía a pata”, Co-conductor de “Promocionando la Salud” (Radio Futura – FM 90.5), Redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.