Los aterrados aterrorizan

Los anuncios que se apresta a hacer Macri generan una muy flaca ilusión de los columnistas del oficialismo en revertir la perspectiva de desastre electoral en octubre. Hablan de Vidal “aterrada” y reconocen que la ex presidenta crece. Asoma el discurso del terror por un triunfo de Ella y Venezuela como fantasma. Esperanzas en ayudas del FMI y del FBI. Y avisito de la mafia de Comodoro Pus a Kicillof.

Se da un hecho histórico este domingo 14 de abril. Morales Solá titula en La Nación: “Negocian con el FMI, mientras crece Cristina”. Hay que andar fatigosamente en los archivos para dar con un título (que además está en tapa) en el que la estrella multimedia mencione a la ex presidenta en modo neutral, sin condenar, sin demonizar, sin insultar, sin decirle ladrona o loca. ¿Qué habrá pasado? Tal vez sea un intento de advertir a los propios, de alinear, de disciplinar.

A pesar del título, Morales Solá es el más optimista del batallón de escribas: crea expectativas por una suerte de concesión del FMI a Macri para que pueda hacer unos anuncios anti-crisis y le da importancia a ese permiso, que gestiona Dujovne. Porque sino -dice- lo del miércoles quedará en un anuncio de acuerdo de precios y alguna línea de crédito. Y eso es insuficiente, avisan otros opinadores de La Nación y de Clarín.

Y eso que una vez más el macrista número uno del país ve buenos datos económicos, porque “empezó una reactivación, imperceptible aún”, es decir que no hace más que repetir la revolución en la teoría económica producida ya por su amado Mauricio: el crecimiento invisible.

Menos fanático, en el mismo diario el columnista Rodríguez Yebra habla de un macrismo que “reacciona” y por eso devolvió al primer plano a Vidal y Rodríguez Larreta y llama a los radicales, pero el miércoles, advierte, habrá “un compilado de buenas intenciones”. Menciona a un dirigente del PRO, sin nombre, que dice que al menos por ahora el objetivo del macrismo es defender “su tercio” electoral.

Con ese mismo pesimismo, Fioriti en Clarín dedica varios párrafos a reproducir el discurso duro del macrismo: “A todo o nada contra Cristina”, advertencia del caos que vendrá con Ella. No solo no habrá un maldito dólar disponible sino que los presos actuales serán liberados y habrá nuevos presos por “pensar distinto”. Habrá “jaque al Estado de Derecho”. Y después de que el lector es ametrallado con este discurso que aterroriza, siempre a nombre de dirigentes sin nombre, dice que no está claro si todas estas proyecciones son “consejos” a los amigos, “si son simples metáforas” o si de verdad se creen lo que dicen.

“Mauricio Macri en emergencia”, titula Van der Kooy en Clarín, con la repetición del derrumbe en encuestas y la gobernadora Vidal “aterrada”, porque Cristina “barre” en la provincia y Axel Kicillof aparece “empatado” con ella. Y luego unos párrafos poco amistosos para el caso de que el ex ministro sea candidato: dice que es ayudado “discretamente” por Carlos “Cuto” Moreno, diputado provincial, quien está mencionado en la causa de los “cuadernos” y tiene dos causas penales. “Las cosas, por el momento, no pasaron de ese punto”. Probablemente, Don Corleone sería más sutil.

Los pequeños avances de la causa por la estafa del clan Macri en el Correo no son tema de análisis. La causa por la mafia entre jueces, fiscales, espías y periodistas, tampoco, salvo menciones y descripciones de Carlos Pagni en La Nación, a comienzos de semana. El súbito cambio de las reglas electorales en el desesperado intento de salvar a Vidal, apenas mencionado.

Y continúa el pesar, el diagnóstico del país fallido. Por caso el azoramiento de Olivera en La Nación, que dice que incluso en Ciudad de Buenos Aires las cosas están Macri 37 %- CFK 32 %. Y el gobierno que intervendrá en los precios sin creer en ello. Triste lamento por “la ciudadanía cuyos estándares y aspiraciones están muy por arriba de sus abuelos”. Un país “con productividad latinoamericana” (¡qué asco!) que “duplicó en los últimos años la cantidad de jubilados”.

Casi igual a Miguel Wiñazki en Clarín: con pretensiones poéticas, dice que la novedad en astronomía, la foto del agujero negro, da cuenta de la pequeñez humana, aunque a la vez exista la trascendencia humana. Y después de este ataque pseudo filosófico cae en la consigna del país agujero negro: manifestaciones (¡qué asco!), los radicales que hicieron un desastre político en Córdoba, existen Insfran, los K, los Rodríguez Saa, y el gobierno que padece “incompetencia económica”, extremo de suavidad para no mentar hambre, desocupación, recesión, endeudamiento, palabras que no ingresan al menú del periodismo independiente argentino.

Entonces, la esperanza está en lo que permita hacer el FMI, con Lagarde que “apuesta todo a la reelección”, como escribió Bonelli en Clarín el viernes. Y la espera por otra ayudita del Norte: sin firma, Clarín titula el domingo que el FBI busca en la “corrupción K”, por los “bienes y activos” que, según viene del fotocopiazo, el ex secretario Muñoz adquirió años atrás en Estados Unidos. Se vuelve noticia una versión ya varias veces publicada, incluso con firma, por Kirschbaum en este diario y por Morales Solá en La Nación.

En Clarín, en dos días, una repetición llamativa, que habrá que ver qué quiere decir: el miércoles Gambini escribió que “tal vez” al gobierno no le convenga la ex Presidenta en el banquillo “haciéndose la víctima”, y “tal vez” le convenga “un limbo hasta octubre”. “Tal vez” a esto se deban las “súbitas indefiniciones judiciales de estos días”, dice Gambini, quien contradice así a su compañerito de banco, Van der Kooy, que el domingo anterior había acusado a los jueces de ser unos cobardes. Dos días después, el viernes, Fioriti dice que a Cambiemos “no le conviene” que CFK vaya presa, porque “se vería como miedo a una derrota”.

Estas líneas, ¿quieren ser una indicación a los jueces alineados o son preparación de la consigna “la justicia es independiente y nosotros no tenemos nada que ver”? Habrá que esperar.


Fuente: COMUNA. Comunicadores de la Argentina