Macri y el FMI: Un cóctel que no se mezcla solo

Por Nicolás Canosa*

Las intenciones del gobierno de Macri respecto al Fondo Monetario Internacional no son otras que anclar las reformas estructurales desde el plano externo, tal como se ha caracterizado al modo de procedimiento de la política exterior del macrismo, como se menciona en el artículo de Emanuel Bouza que abrió el primer informe del OCIPEx. [1] Tanto para el FMI como para el macrismo son importantes estas negociaciones. Para el Fondo, en función de expandir las áreas de influencia de los sectores del poder mundial que este organismo representa; y el macrismo, para contar con soporte financiero externo, así como para “excusarse” de las medidas no gratas que deberá implementar, de acuerdo a los condicionamientos que indefectiblemente el organismo impondrá para otorgar el préstamo, como veremos a continuación.

Un poco de amor francés

El pasado 8 de mayo, en el marco de una corrida cambiaria que produjo una devaluación del peso del orden del 21,51% mensual [2] (más del 55% desde que comenzó el año) y una pérdida de 6348 millones de dólares de las reservas del Banco Central, [3] Mauricio Macri anunció en Casa Rosada que la Argentina se aprestaba a iniciar negociaciones con el FMI, con vistas a solicitar un paquete de apoyo financiero. Transcurridas pocas horas del anuncio, la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, respaldó y agradeció la declaración de Macri. Dos días después, quien fuera ministra de economía en Francia (2007-2011) se reunió con Dujovne y manifestó: “Hice hincapié en mi firme respaldo a las reformas realizadas por Argentina hasta la fecha (…) El Ministro Dujovne ha solicitado que nuestros equipos trabajen juntos con miras a un Acuerdo de Derecho de Giro (Stand-By) de alto acceso para apoyar el programa económico integral de las autoridades”. [4]

Por un monto mayor al esperado, el acuerdo Stand By fue anunciado el 7 de junio. En conferencia de prensa en el Centro Cultural Kirchner, Dujovne y Sturzenegger presentaron los principales ejes del acuerdo al que se arribó de “manera preventiva para evitar una crisis”. Esto fue presentado como una “muy buena noticia, la cual refleja el apoyo de la comunidad internacional y la integración de Argentina al mundo por recibir un apoyo de esta magnitud”. [5] El préstamo consta de 50.000 U$S a 36 meses, es decir, se comenzará a pagar en 2021. De la suma total, el 30% será desembolsado el 20 de junio.

La letra chica del gran ajuste

Esta decisión puso en conocimiento público una relación que venía reconstruyéndose desde el 2016, cuando el gobierno aceptó la supervisión de nuestra economía de acuerdo al Artículo IV [6] del organismo, lo cual volvió a ocurrir en 2017. El FMI, conforme al artículo IV de su Convenio Constitutivo, elabora informes sobre la situación de los países miembros cuando estos lo solicitan. Los funcionarios del organismo visitan el país, mantienen reuniones con funcionarios para relevar información y luego elaboran un informe que es presentado al Directorio Ejecutivo de la institución. Desde el año 2006 (año en que Kirchner concretó la operación de desendeudamiento con el FMI, al igual que Lula en Brasil), Argentina no había aceptado supervisiones de esta naturaleza. No obstante, en septiembre de 2016 el gobierno de Macri decidió retomar la práctica.

En uno de los key messages (mensajes principales) de la misión del artículo IV correspondiente al año 2017, [5] el FMI afirma que “las reformas estructurales serán indispensables”. En el documento elaborado, los técnicos dan cuenta de “la necesidad de eliminar barreras al comercio y a la inversión extranjera”, y enfatizan que para instrumentar dicha demanda es menester una “más acelerada reducción en impuestos a las importaciones, eliminar la mayoría de las licencias de importación, remover barreras para la inversión y la entrada de empresas”. Lo cual tendrá un ineludible impacto en la industria argentina, las PyMEs y por supuesto el empleo.

Por último, abordemos la carta de intención al FMI que envío el gobierno el 14 de junio, firmada por Dujovne y el ex presidente del BCRA. El Memorándum de políticas económicas y financieras [6] comienza con una descripción de las jornadas de fuerte presión sobre los mercados financieros del mes de abril. Allí se afirma que una serie de factores confluyentes generaron las condiciones para la corrida cambiaria: la sequía que provocó una fuerte caída en la producción agrícola; el aumento de precios en la energía; y la apreciación del dólar estadounidense. La presión sobre el peso argentino y la “ansiedad del mercado acerca de la renovación de letras de corto plazo del Banco Central” fueron los motivos que llevaron a solicitar la asistencia al FMI. De todo ello se concluye que “el mensaje que hemos interpretado de estos desafortunados eventos es la necesidad de profundizar y acelerar las reformas económicas con las que nuestra administración ha estado comprometida desde que asumió en diciembre de 2015”.

En los objetivos fiscales de mediano plazo se señala que se reducirá el gasto público para “alcanzar tanto equilibrio fiscal como macroeconómico”. Esto se considera como una meta estructural, para la cual habrá que prestar particular atención a la Ley de Presupuesto que se presentará al Congreso. Por cuáles variables se avanzará para esta meta parece ser evidente. Miremos el siguiente pasaje: “En 2015 recibimos un gobierno con un gasto público primario excesivo y sobredimensionado. Antes de la crisis de 2001-2002, el gasto primario consolidado de los tres niveles de gobierno (nacional, provincial y municipal) representaba 26 por ciento del PBI, mientras que en 2015 había alcanzado 42 por ciento (el aumento estuvo impulsado por aumentos en la masa salarial, jubilaciones y subsidios a la energía y al transporte)”. Cabe interrogarse ¿es gasto excesivo y sobredimensionado el aumento de la masa salarial, de las jubilaciones y de subsidios -que representaban salario indirecto para el trabajador y el pequeño/mediano empresario-, que se había impulsado durante la gestión peronista que gobernó entre 2003-2015?

Más adelante se reafirma que se continuará “avanzando en la reducción de los subsidios a la energía y el transporte” y en “racionalizar el empleo público”. Asimismo, se ajustará por vía de una actividad que impactará en el empleo: “Continuaremos ejecutando los proyectos de obra pública esenciales para dinamizar la competitividad de nuestro país, pero pospondremos aquellos que no lo sean”.

Si bien excede a este artículo el análisis sobre el impacto del acuerdo en las relaciones políticas del gobierno con los distintos actores político-sociales, es posible anticipar un foco de tensión con las provincias, debido a que “las transferencias discrecionales a las provincias asociadas a gastos que han sido asignados como responsabilidad de cada provincia por la Constitución se irán reduciendo ya que las provincias tomarán estas responsabilidades”.

En el Memorándum de entendimiento técnico aparece un elemento estratégico para la determinación de la definición de las políticas económicas. Todos los aspectos a los cuales se refiere este pasaje de la carta de intención terminan con el ítem de “monitoreo”. Dependiendo la variable, el monitoreo es diario, mensual o trimestral. Tanto las reservas internacionales del BCRA y el tipo de cambio que “será determinado por el mercado”, se informarán diariamente al organismo. Y se destaca un dato alarmante que “sinceró” el gobierno: la inflación. Lejos de la meta de inflación del 15% pronosticada a fines de diciembre de 2017, en la carta se admite que puede llegar a 32%.

Por último, La protección a los sectores más vulnerables fue presentada como algo novedoso. Dujovne planteó que “este acuerdo tiene cláusulas de salvaguarda social inéditas en los acuerdos del Fondo y la Argentina”. De acuerdo al monto contemplado, serán menos que parches para la compleja situación que se avecina. En este caso, la “convergencia fiscal” –la palabra escogida para sustituir a la de ajuste- comienza a esgrimirse como el nuevo objetivo a lograr. Sin embargo, las metas de reducción fiscal tras el acuerdo se aceleran notablemente, y la idea de una convergencia gradual deviene, sin muchos matices, en un ajuste liso y llano. Las tarifas seguirán elevándose; los salarios reales deberán bajar al igual que las pensiones y jubilaciones; las transferencias a provincias y municipios se reducirán y la obra pública (gastos de capital) también decrecerá notablemente. En conclusión, el programa de ajuste estructural “es un cóctel que no se mezcla solo”, parafraseando a la canción de los Redonditos.

* Director de Relaciones Internacionales del CENACK-Peronismo Militante e integrante de la Comisión de Integración Regional y Asuntos Internacionales del Instituto Patria

[1] La inserción inteligente en el mundo. Por Emanuel Bouza https://ocipex.wordpress.com/2018/05/15/32/
[2] Tomamos como referencia en este cálculo el tipo de cambio en el período que abarca desde el primer registro publicado por el BCRA el 2 mayo (20,96) hasta el 8 de junio (25,47), día posterior a la ratificación del acuerdo. En cuanto a la devaluación total desde que comenzó el año, contemplamos el registro con el cual cerró el 15/06 a 28,55$ por dólar, partiendo del 18,55$ del 2/1/2018. Recuperado de: Principales variables: tipo de cambio de referencia (pesos por dólar estadounidense). Datos del Banco Central de la República Argentina. http://www.bcra.gov.ar/PublicacionesEstadisticas/Principales_variables_datos.asp
[3] Tomamos como referencia del 2 de mayo hasta el 8 de junio, con el mismo criterio que en la referencia al tipo de cambio. No obstante, merece señalarse que desde mediados de enero hasta fines de abril las reservas oscilaron entre 63.000 y 60.000 millones de U$s. Con lo cual la caída es más acentuada, promediando entre 10.000 y 12.000 U$s. Recuperado de: Principales variables. Reservas internacionales en millones de dólares. Datos del Banco Central de la República Argentina. http://www.bcra.gov.ar/PublicacionesEstadisticas/Principales_variables_datos.asp
[4] Recuperado de: https://www.infobae.com/economia/2018/03/15/la-sorpresa-financiera-que-podria-traer-la-llegada-de-christine-lagarde-a-la-argentina/
[5] Conferencia de prensa de Nicolás Dujovne y Federico Sturzenegger: https://www.youtube.com/watch?v=EFcYgE0uhlc
[6] Argentina: 2017. Article IV Consultation-Press Release; Staff Report; and Statement by the Executive Director for Argentina. Recuperado de: http://www.imf.org/en/publications/cr/issues/2017/12/29/argentina-2017-article-iv-consultation-press-release-staff-report-and-statement-by-the-45530
[7] Recuperado de: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/argentina_loi_-_mefm_-_tmou_-_espanol.pdf