MUROS EDUCATIVOS

Por María Cristina Derdoy

Es propicio en estos tiempos recordar actos que hicieron la tarea de educar más amable y placentera.

Hubo un programa transformado en Política de Estado  a partir del Decreto 459/10, llamado Conectar Igualdad.

Se llevó adelante en el último gobierno de CFK, con el objetivo de una política de inclusión digital de alcance federal.

Consistía en la distribución de netbooks, fueron 3 millones entre 2010 y 2012.

Fueron destinatarios los alumnos de escuelas públicas y sus docentes.

Pusieron contenidos digitales para utilizarse en propuestas didácticas.

Se enfatizaba la formación docente para transformar paradigmas, modelos y procesos de enseñanza/aprendizaje.

Que todos pudieran acceder a los mejores recursos tecnológicos y a la información, impactando en la vida de las familias, es bueno recordar que muchos fueron los que por vez primera tenían una computadora en el hogar.

Mejorar la calidad educativa en primaria y secundaria, incentivar los procesos de transformación institucional, pedagógica y cultural necesarios para el mayor aprovechamiento de las TICs en la escuela.

Mejorar la trayectoria escolar de los alumnos, dotarlos mayores posibilidades de inserción laboral, producir cambios en la forma de comprender y relacionarse con el mundo.

Promover en los docentes la formación para el aprovechamiento de las TICs.

Hasta aquí no de manera textual están citados los lineamientos y objetivos del Plan, para mí, una de las mayores apuestas y logros del gobierno de CFK.

Según un informe de Ibarómetro revela lo siguiente:”Lainclusión de las nuevas tecnologías como capital ha ascendido al 98,1% (directivos y docentes).

“El 93% consideró que las TICs  actúan como aspecto facilitador de los procesos de enseñanza.

“La valoración de los alumnos fue en este punto más receptiva: el 99,1%acordó que el manejo de la computación es actualmente central y un 96,7% que la utilización de herramientas tecnológicas es vital en el proceso de aprender” (Ibarómetro, 2010).

También estaba en los proyectos del gobierno un país todo interconectado, no solo las escuelas.

Este despliegue tecnológico es nada más y nada menos que la democratización del acceso a la red de Internet y afianzar el proceso de enseñanza/ aprendizaje a través de la virtualidad.

Los entornos virtuales plantean escenarios pedagógicos que redefinen maneras de acercarse al saber, tanto para el docente como para el alumno.

Esta realidad virtual exige dispositivos y canales de comunicación: redes escolares en todos los establecimientos y calidad de Internet.

Todo esto se comenzó a hacer, por ejemplo en el año 2011, provincias como Chaco y Jujuy alcanzaron un 40% de  crecimiento en computadoras, Formosa y Catamarca 50%.

Hasta el año 2015 se siguió con la entrega, llegando a la cantidad de 430.000, en ese año.

Mauricio Macri asume el poder como Presidente de la Nación el 10 de diciembre de 2015 y en marzo de 2016, anuncia la continuidad del Plan Conectar Igualdad, aunque había comenzado a despedir  a muchos de los  empleados que realizaban la entrega de las netbooks a los estudiantes.

En mayo del año 2018, época de suba indiscriminada del dólar, economía estancada, cierre de industrias, fuga de capitales y destrucción de empleos, silenciosa y arteramente dio de baja al Plan.

Pone en marcha un programa: Aprender Conectados, donde se equipan escuelas, arman programas de robótica y programación.

Se dejan de entregar las computadoras a cada alumno, desfinanciando el programa y subejecutando  presupuesto educativo, deja sin esa herramienta a casi 800.000 chicos y chicas.

Era el dispositivo de trabajo escolar y ayuda en la adquisición de conocimiento y sobre todo  el elemento que lo acercaba a la inclusión social.

Desecha la soberanía educativa, que más tarde dará al país la soberanía económica.

Una sociedad formada y consciente de sus derechos no es fácil de dominar.

El período de Cambiemos fue el más cruel por el odio sistemáticamente trabajado, estigmatizando a los menos favorecidos.

La educación se transformó en un mérito a lograr y no en un derecho humano inalienable.

Conectar Igualdad fue desmantelado de una manera planificada, no sólo por no distribuir las computadoras, sino que desarmó la organización del soporte técnico y pedagógico a nivel nacional y la producción de contenidos propios.

El sistema operativo HUAYRA que utilizaban las netbooks no pagaba licencia, lo cual pemitió ser independiente de MICROSOFT.

La administración macrista destruyó el programa que achicó la grieta de la inserción digital: impulsó la tarea educativa motivando a los docentes a incorporar las TICsen el salón de clases, gestando contenidos para enriquecer los recursos educativos.

Hoy en este contexto incierto donde se lucha contra el enemigo invisible de una enfermedad de la que se conoce muy poco, salvo que es altamente contagiosa, con resultados imprevisibles para el que la contrae, cuando el mejor remedio es el aislamiento social y los vínculos personales se realizan a través de pantallas, la educación no podía estar ausente.

La grieta digital se ha transformado en un túnel profundo que CAMBIEMOS lo construyó con prisa y sin pausa.

Egoístas, elitistas, cínicos y feroces han sido estos cuatro años pasados.

La destrucción de lo público, en este caso la enseñanza, no tiene correlato con otras épocas.

El cuadro que lo retrata todo: ese depósito lleno de  computadoras que no fueron entregadas a sus legítimos destinatarios:  alumnos y docentes.

En este panorama, los desafíos son infinitos.

¿Cómo continuar enseñando y aprendiendo?

¿Cuán preparados están docentes y alumnos para adoptar la educación a distancia?

¿Qué enseñanza está dejando este tiempo de aprendizaje virtual?

¿Cuánto quedará de este camino tecnológico cuando pase este terremoto?

Lourdes Morán, investigadora del CONICET y especialista en Tecnología Educativa en el nivel superior, expresa: ”Hasta que nos azotó la pandemia, el trabajo más fuerte en la educación virtual superior era el aula invertida y aprendizaje móvil: aulas mixtas, los estudiantes concurren a la universidad a tener aquellas prácticas que en solitario o sus casas no puede realizar y el docente experto  lo orienta y ayuda con los errores en forma presencial. Todo el desarrollo teórico de lectura y aprendizaje más básico de comprensión de contenidos, se les proponía que lo hicieran por fuera del ámbito universitario”.

Sebastián Benítez Larghi del Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales, CONICET,UNLP,asílo explica:” Los contenidos digitales irrumpieron en la escuela primaria y secundaria hace diez años a través de Conectar Igualdad, Aulas Digitales Móviles logrando una importante biblioteca digital con materiales de alta calidad, producto de una decisión estatal orientada a diseñar plataformas como Educ. Ar o ABC”.

La irrupción del COVID19 en la vida nacional forzó a que el entorno educativo se mudara al mundo virtual encontrando dificultades, como por ejemplo la imposibilidad de conectarse desde sus hogares.

Nicolás Welschinger, investigador del CONICET advierte: ”La (des) conexión, la digitalización es una nueva dimensión de la desigualdad y si no tenemos en cuenta este nivel  de fragmentación, no se presentan propuestas integrales para hacer frente a esta emergencia, esta situación de virtualización potenciará las desigualdades existentes”

Todos señalan de la necesidad que se acompañe a los docentes en el proceso de trasladar los contenidos a las aulas virtuales.

De lo expuesto se puede inferir que:

– el estudiante está en un contexto emocional frágil, no es solo la virtualidad de l educación, sino que se atraviesa una situación que complica este proceso.

– la educación es un hecho vincular y al ser virtual los educadores deberán chequear y verificar que el estudiante sigue la clase.

– tener redes sociales, foros o grupos más allá del campus contribuye para seguir el proceso de comprensión del alumno.

– revisar a menudo la metodología, evitando clases demasiado expositivas.

– utilizar videos, consignas claras, tiempo acotado, lecturas orientativas, etc.

– participación activa del estudiante.

– gestionar el tiempo familiar; quién, cuándo, cuánto, cómo, donde, dedicarse a orientar a chicos y chicas.

Todo esto que está planteado interpela a docentes, alumnos, familia y mandatarios: el escenario educativo no va a ser el mismo después de la pandemia.

La virtualidad es un desafío y el uso de herramientas digitales informales se han convertido en espacios formales de comunicación.

La problemática económica será el escalón a pasar: Internet y dispositivos para todos y todas.

Es la batalla que si no se la enfrenta, porque la crisis desatada ha devastado todo, la desigualdad será aún más notoria.

Y con ello no hay sociedad ética, inclusiva y justa.