Nos volvieron a matar

Por Guadalupe Marcelo · 

El día de ayer volví a tener un nudo en la garganta como no me pasaba desde hace un tiempo. Llegando a mi casa me enteraba que Sheila una nena de 10 años había sido brutalmente asesinada por gente de su entorno familiar. Y un rato más tarde justamente en Trelew, (donde se realizó el último Encuentro Nacional de Mujeres, y más de 50.000 mujeres se reunían para organizarse y luchar contra el machismo) violaban, y quemaban viva a Rosa Noemí Acuña de 25 años.

Nos volvieron a matar. Por el sólo hecho de ser mujeres.

No importa si sos una bebé, niña, joven o vieja. Te matan. Te desaparecen. Te hacen añicos. Polvo. La nada misma. Eso somos, la nada. Y ellos el todo. El todo no necesita de la nada para ser. La nada sí. La nada es lo que es, si el todo se lo permite. Y así a diario, nos niegan.

Los hechos demuestran que no importa realmente como iban vestidas, a qué hora era, con quien tenían sexo, si tomaban droga, si estaban borrachas, si andaban solas o acompañadas.

Los hechos demuestran que a la mayoría de las mujeres les pasa en su misma casa, o sólo a unas cuadras de ella.

Sin una gota de alcohol encima, de jogging y buzo.

Los hechos demuestran que suele ser alguien de su entera confianza su marido, un novio, un ex novio, un amigo, un pariente cercano.

Y una se desgarra preguntándose el por qué. Y el por qué es que el Sistema Capitalista y Patriarcal que nos convierte en una cosa.

Una cosa no tiene vida. No siente. No tiene sueños ni proyectos. Ideas, vivencias, deseos. Una cosa se usa y se tira. Si se rompe no pasa nada. Eso somos, cosas.

Cada vez que aparece una piba más muerta, violada, empalada, descuartizada, estrangulada, tirada, quemada, asesinada, mi corazón se rompe un poquito más.

Quiero gritar. Quiero romper todo. Quiero abrazar a mis amigas, a mis compañeras, a mis hermanas, mi madre, mis tías y primas. Quiero decirles que vamos a romper todo juntas. Que vamos a dar vuelta este mundo de mierda.

Que vamos a cuestionar absolutamente todo. Hasta que entiendan que son los hombres los que cada 18 horas en la Argentina asesinan a una mujer. No son perros ni son extraterrestres.

Así que varones empiecen a fijarse que es lo que reproducen para que eso siga sucediendo. Qué cosas que hacen a diario son las que permiten que en definitiva la violencia hacia nosotras siga creciendo.

Fíjense cuando mandan fotos de minas desnudas a los grupos de whatsapp de los pibes del fulbito.

O cuando el único parámetro para hablar de una mujer es si está buena o no.

Eso es cosificar a las mujeres. Y lo que le pasó a Sheila, a Rosa y a cientos de miles anteriormente es el extremo de la cosificación.

Pero que te voy a hablar a vos que te horrorizas por estos crímenes (gustándote incluso un poco el morbo de cómo sucedió, hablando todo el día y con todos los que te cruzas al respecto)?

A vos que te vanaglorias al decir que jamás le levantarías la mano a una mujer.

Pero a la vez nos llamás feminazis.

Pensás que somos unas violentas y locas de mierda por andar en tetas o prender fuego una iglesia.

Pensás que esa no es la forma. Que esa no es la manera.

Te lamentás más por una pared pintada que por nuestras pibas ya que no vuelven.

Pensás que las mujeres no manejamos bien y no sabemos de fútbol.

Que mejor sumisas y calladas en la cocina, haciendo la comida, lavando los platos, cuidando y bañando a los nenes.

¿Nos ves acaso el paralelismo? ¿Pensás que por que no le pegas o por qué no matas a una mujer no estás siendo reproductor y cómplice del sistema que sí lo hace?

Muchachos empiecen ustedes a cuestionarse todo. Si al menos están al lado nuestra en esta, o si eso dicen, pónganse la camiseta de rever todo lo que hacen. Y como pueden también empezar a construir feminismo con nosotras. Porque no nos sirven aliados en las redes o en las palabras. Los necesitamos en la práctica.

Ni una menos. Vivas nos queremos. Vivas ¿Se entiende?

 

Gentileza: Programa La Marea. Viernes de 17 a 19 hs. Radio Futura (FM 90.5). La Plata.