Parque Rivadavia: Falleció un puestero trasladado por Larreta

Por Guillermo Carlos Delgado Jordan ·

Uno de los puesteros del Parque Rivadavia que sufrió un abrupto traslado por parte del Gobierno de la Ciudad falleció por las condiciones infrahumanas a las que fue sometido, afirman los vecinos.

Las obras van por encima de las vidas, parecen decir desde la administración de Cambiemos. Y a las pruebas se remiten: facturas impagables que llevan a hacer insoportable el verano por el tarifazo de la electricidad y el invierno por el del gas; aumentos desmedidos en los remedios que apuntan a ser un artículo de lujo en la canasta de los jubilados; obras y remates que privilegian el desarrollo inmobiliario antes que los espacios verdes para el disfrute y esparcimiento de los ciudadanos; el traslado inhumano de un centenar de puestos históricos de compra y venta de libros en el Parque Rivadavia para abrir una inútil calle que no cambiará en nada la pesadez del tránsito porteño… Y todo esto “cuesta vida”; porque este ultra neoliberalismo que estamos padeciendo, sin dudas, “cuesta vida”.

A principios de este mes el gobierno que encabeza Horacio Rodríguez Larreta mandó desalojar el casi centenar de puestos que conforman  la feria permanente de libros nuevos y usados del Parque Rivadavia, para trasladarlos, o mejor dicho, amontonarlos, sobre la Avenida Rivadavia, “sin sobretechos, aleros ni toldos, sin agua potable, sin luz eléctrica, sin baños” tal cual indican los mismos.

Y Jorge DiLorenzo no lo soportó.

“Jorge sufrió una descompensación debido al intenso calor y las condiciones infrahumanas en las que nos encontramos trabajando, a saber: sin sobretechos, aleros, ni toldos, sin agua potable, ni luz eléctrica, sin baños, que sumado al cansancio y al stress provocado por la mencionada situación precaria en la que nos encontramos todos los feriantes desde el 7-01-2019 cuando comenzó el traslado de los puestos a la vereda de la Av. Rivadavia, por la apertura de la calle Beauchef, provocaron su muerte”, indican los trabajadores mediante un comunicado.

El neoliberalismo “cuesta vida”. Y muchas veces, no hay marcha atrás.