Peligra la continuidad del Plan FinEs

En el mes de abril del 2008 la presidenta Cristina Fernández de Kirchner participó de la puesta en marcha del Plan Fines y pronunció éstas palabras: “La educación es un derecho de todo argentino pero el Estado no puede hacerlo solo y por eso convoco a articular esfuerzos con provincias, municipios, cámaras empresarias, sindicatos y organizaciones sociales, porque la característica del plan va a ser la flexibilidad y la adaptación”

El Censo del 2010 dio a la luz un dato muy significativo: 7 millones de personas no tenían su título secundario y 3 millones no habían podido finalizar el nivel primario. El Estado a través de la Ley nacional 26.206 y la Ley provincial 13.688 asume la responsabilidad indelegable de garantizar el derecho a acceder a la educación para garantizar la erradicación del analfabetismo y el cumplimiento de carácter obligatorio, promoviendo experiencias educativas transformadoras que involucren a todos los sujetos. En una segunda etapa se creó en el año 2010 el FINES 2, con el objetivo de apuntalar a quienes no solo no tuvieron la posibilidad de finalizar sus estudios primarios sino con el énfasis puesto especialmente en aquellos que no pudieron terminar los secundarios.

La finalidad de estos planes educativos fue lograr la educación inclusiva, sobre todo de
aquellos sectores sociales que por diversas razones no pudieron completar su secundario,
indispensable no solo para encarar estudios de carácter terciario sino para conseguir mejores oportunidades laborales y además constituirse como una gran herramienta de ascenso social.

Lo mas original es su carácter absolutamente federal y territorial ya que se constituyeron
sedes en universidades nacionales como la (UNQ) Universidad Nacional de Quilmes y tantas
otras a lo largo y a lo ancho del país. Otras sedes se instalaron en clubes barriales, centros de jubilados, entidades de bien público e incluso referentes barriales ofrecieron instalaciones para que la gente no tuviera ni siquiera que alejarse de su barrio.

Lo cierto es que entre el 2008 y el 2015 600.000 personas terminaron sus estudios gracias a
este programa. En el año 2015 300.000 solo en la provincia de Bs. As. Se crearon mas de
26.000 sedes en toda la Argentina. Muchos de los que estudiaron fueron cooperativistas de los programas estatales “Argentina trabaja” y “Ellas hacen”. Las edades fueron heterogéneas,
obtuvieron orgullosamente sus diplomas desde jóvenes sub 30 con familias ya formadas hasta
personas de la tercera edad con asignaturas pendientes.

Uno de los objetivos iniciales cuando comenzó a implementarse el FINES fue que los docentes
despertaran en sus alumnos la “pasión por aprender”. Cuentan muchos de los participantes
que los grupos de estudio fueron tan sólidos que si alguno pensaba en claudicar el resto lo
instaba a continuar haciendo el esfuerzo, dado que todos tenían sus trabajos y obligaciones
familiares.

A partir del año 2017 el plan FINES sufrió una serie de modificaciones. El ex ministro de
educación, Esteban Bullrich firmó una resolución, la 178/16, según él con el objetivo de
transparentar el programa, pero esto no se logró sino que provocó que se cerraran
innumerables sedes. Lo que hicieron definitivamente fue escolarizar el plan, sacarle
financiamiento y de esta manera quitarle la posibilidad de que se siga dictando en
universidades.

Esto provocó mayor precarización laboral y salarios bajos. Actualmente los docentes cobran
sus haberes con tres meses de retraso y no la totalidad de las horas trabajadas sino la mitad.

Esto genera una gran incertidumbre, falta de motivación y posterior renuncia impactando
directamente en los alumnos que pierden sus clases. Muchos para poder continuar con sus
estudios se ven obligados a concurrir a escuelas alejadas de su lugar de residencia. A los
docentes se les negó el derecho a reclamar y algunos sufrieron “aprietes” como fue el caso
relatado por Romina Nogues de Pilar en la provincia de Bs. As. Ella y otros profesores el primer lunes de enero de 2016 se encontraron con uniformados de la Policía Federal, impidiéndoles el ingreso a la sede y aduciendo que sus contratos habían caducado el 31 de diciembre pasado. Este lugar abandonado, había sido recuperado y equipado por cooperativistas de “Argentina
trabaja”.

Un gobierno que solo ve a la educación como “meritocracia”, un concepto que enfatiza el
trabajo personal y no el colectivo. Recordemos una frase dicha por el actual presidente: “Que es eso de andar construyendo universidades por todos lados”. No sorprende que tenga como objetivo asfixiarlo, quitándole presupuesto a un programa territorial que se construyó con una concepción en la que la escuela no es solo un edificio, sino el lugar donde hay un docente y alumnos construyendo conocimiento. Todo esto empieza a desfallecer con la reducción de los fondos que se destinan particularmente a las provincias y con el criterio de si quieren continuar con el plan que lo hagan, pero a cuenta propia.

Lo que se está evidenciando fuertemente en todo el año 2018 es el desmantelamiento de cada
uno de las sedes de estudio y que en el 2019 no quede mas ninguna.