Primero la Patria

Por Jorge Giles ·

Cristina acaba de sorprender e irrumpir nuevamente en el escenario político con una iniciativa propia de una estratega y estadista, como es ella.

Desde ahora todos los actores, los principales y los secundarios, deberán acomodar y reacomodar sus movimientos.

El gobierno de Macri quedó desconcertado. No saben tener otra reacción más que la ya conocida: el agravio, la provocación y la campaña del miedo. Que se dediquen a reordenar sus propias filas que ya bastante caos interno vienen arrastrando.

El peronismo nunca pierde su capacidad de sorpresa. Esa es, quizá, la esencia de la acción política. Y Cristina sorprende siempre. Claro que para sorprender hay que conservar la iniciativa política. Y vaya que este anuncio de Cristina es claramente una lección de política en tono mayor.

Cristina no se baja, por el contrario, acepta subirse a la fórmula presidencial desde un lugar que le permite sortear mejor el ametrallamiento mediático-judicial y del centro del poder financiero para ayudar a conducir el timón del Estado acompañando generosamente al, posiblemente, futuro presidente de los argentinos, Alberto Fernández.

Hay que prever que Alberto será, a partir de ahora, maltratado por los medios y el oficialismo como nunca antes. Van a procurar ubicarlo en el lugar de los malditos de la política argentina.

No lo van a lograr. Porque es tan potente la decisión de Cristina que barrerá con aquellos escollos apuntados.

Los hombres y mujeres del amplio espacio nacional y popular deberán estrechar filas más que nunca rumbo a las PASO primero y a Octubre después.

Se está asegurando el camino a la victoria. De eso se trata.

No sería honesto negar el dolor de una militancia que soñaba con verla a Cristina nuevamente Presidenta. Pero esa militancia deberá atender las necesidades y las condiciones de esta etapa. Y por sobre todo, atender el llamado y la convocatoria que nos hace Cristina. Primero la Patria.

Esta vez, igual o peor que en el 2003, no se trata sólo de ganar una elección sino de reconstruir un país devastado, como es el país que nos está dejando el macrismo.

Si rastreamos la historia, encontraremos más de una huella de decisiones de esta trascendencia. Cristina está en esas alturas de la historia, por eso quizá cuesta comprenderla en un primer momento.

Los tacticistas gestionan sus acciones, por eso son previsibles. Pero los estrategas, como Cristina, construyen escenarios, por eso sorprenden.

Hay que ordenar nuevamente el país, nos dijo. Y se largó a poner el primer ladrillo de la nueva Argentina.

Ahora, a militar la formula ALBERTO FERNANDEZ PRESIDENTE. CRISTINA, VICEPRESIDENTA.

Que así sea.