Que la tarifa se vuelva

Por Leonardo Anolles

La noche del 31 de mayo del 2018 tuvo muchos condimentos similares a la fallida 125. Cristina Fernández de Kirchner, Julio Cobos, Miguel Ángel Pichetto y la resolución en el recinto de un conflicto que atravesaba a la sociedad pero sobre todo, que era determinante para el bolsillo de los argentinos.

 

Pasaron más de 10 años del recordado “No positivo” de Julio César Cleto Cobos. Aquella noche parecía profundizar la crisis política y complicar más al Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y condujo finalmente al Kirchnerismo a su primera derrota electoral en el 2009, encabezada nada más y nada menos que por el propio Néstor Kirchner.

Los actores son similares, con posiciones más o menos coherentes, con cargos y partidos diferentes, pero responden a los mismos intereses. De un lado parece repetirse esa alianza que conquistara tres años después el 54% en una elección presidencial: Cristina Fernández de Krichner, Miguel Ángel Pichetto (Kirchnerismo, Peronismo y aliados). Del otro lado Julio Cobos, Alfredo De Ángeli, Esteban Bullrich y el arco oficialista, que en el 2015 unido bajo la alianza Cambiemos ganó las elecciones, y en el 2008 sin alianza partidaria pero con unidad de acción política apoyo la protesta del Campo exportador.

La Resolución 125, intentaba resolver el conflicto de los derechos de exportación, las famosas retenciones, de una manera móvil, que aumentaba si el valor internacional de los granos afectados subía y bajaba si estos registraban una disminución.

Se rompió pero no se dobló

La madrugada del El 18 de julio, tras un debate de 18 horas, previa a la NO sanción de La 125, el empate estaba cantado, debía definir el Presidente del Senado y Vicepresidente de la Nación, Julio Cobos. Devolvió la pelota a la cancha y pidió a todos que se pongan de acuerdo. El jefe de la bancada Kirchnersita en aquel entonces era Pichetto, tomó la palabra y citó a Don Leandro Alem obligando la definición “Señor presidente…” dijo dirigiéndose a Cobos, “que se rompa pero que no se doble…”.

 

El resultado es más que conocido. Cobos disfruto brevemente de la miel que había conseguido con su cambio de bando pero se desdibujó políticamente. El Kirchnerismo y aquel auto definido Campo Nacional y Popular se afirmó tras la derrota de la 125, se sobrepuso al traspié electoral del 2009 y profundizó sus políticas de cara a la ciudadanía catapultando a Cristina Fernández de Kirchner a la segunda presidencia consecutiva con un 54% tan solo superado por Juan Domingo Perón.

Que la tarifa se vuelva

La noche del 31 de mayo del 2018 tuvo muchos condimentos similares a la fallida 125. Esta vez no había empate técnico y seguramente el voto de la Presidenta del Senado, Gabriela Michetti, era un voto cantado a favor del tarifazo, lo que hubiera quitado el suspenso que mantuvo Julio Cobos en aquel entonces. Los acuerdos políticos de la oposición encontraron a Argentina Federal, Frente para la Victoria-PJ (más aliados) en busca de una posición común que pongan freno a un sinceramiento que vienen pagando las PyMEs, los trabajadores y los sectores más vulnerables desde la asunción de Cambiemos.

Esta madrugada (31 de mayo), luego de varias horas de sesión, el Senado convirtió en ley con 37 votos a favor y 30 en contra, el proyecto que retrotrae las tarifas al 2017 y prohíbe su actualización por encima del índice de variación salarial. Coherente con su accionar desde que es Jefe de Gobierno, y mantiene como Presidente de la Nación, Mauricio Macri vetó la ley. El oficialismo fue representado por los radicales Luis Naidenoff y Julio Cobos, Alfredo De Ángeli y Esteban Bulrich pero también acompañaron algunos Gobernadores Peronistas como Urtubey y el Senador Adolfo Rodríguez Saa, quien extrañamente se ausentó durante la votación (ya había votado en línea con el Campo en el 2008). Dentro de los 37 votos positivos podemos destacar la ex presidenta Fernández de Kirchner, Pichetto, Alperovich, los Senadores que responden a los gobernadores de Santiago del Estero y Córdoba, Perotti, e incluso el dos veces presidente Carlos Menem (quien en el año 2008 se había alineado con la oposición por pedido del mismo De Ágenli).

 

 

Para ser profundos hay que ser anchos

Cesar Luis Menotti repetía incansablemente “Para ser profundos hay que ser anchos”, cuando explicaba su planteo táctico. Esta unidad en diversidad fue ancha y debe buscar el camino de aquí en adelante para ser profunda. La ley anti tarifazo le permitió a la oposición marcar un hito y poner un freno al Gobierno de Cambiemos, pero sobre todo puede ser el inicio de un acuerdo que le dé una salida política a la crisis económica que viene pagando el pueblo argentino producto de un Gobierno que, al revés del anterior, prefiere cobrarle a los trabajadores aquello que no le cobra los grandes exportadores de granos, no quiere, como demuestra el veto, “que la tarifa se vuelva”.