¿Qué pasa con el regreso a las aulas en nuestro país?

Por Nicolás Romero: Estudiante de la Lic. en Ciencias de la Educación (UNS)

Hace ya más de 180 días que el país está inmerso  en una  crisis sanitaria producto del Nuevo Coronavirus Covid-19  que generó una paralización de múltiples actividades cotidianas. En el plano educativo, esto afectó de lleno al desarrollo de las clases presenciales y la continuidad pedagógica y curricular tomó formato virtual. Desde el Ministerio de Educación de la Nación se trabajó desde el primer día en poder garantizar una continuidad pedagógica priorizando el vínculo entre los y las docentes y los estudiantes. Dejando en un segundo plano la continuidad curricular que hoy se comienza a proyectar de manera articulada con el ciclo lectivo del año que viene intentando lograr garantizar los aprendizajes mínimos de cada nivel y su aprehensión por parte de l0s estudiantes de los diferentes niveles. 

El regreso a las aulas es hoy en la mayoría del territorio argentino una de las preocupaciones claves, ya que la propagación del virus no ha dejado de cesar y marca una continuidad de esparcimiento muy alta y que pone en riesgo a la mayoría de la comunidad educativa. 

En forma escalonada, las provincias de Catamarca y Formosa ya han regresado a las aulas y con los protocolos correspondientes. Con avances y retrocesos, también lo hicieron diferentes localidades de la provincia de San Juan, lugares donde la circulación del virus es mínima o nula y no genera hoy una preocupación para la comunidad educativa. 

Las provincias que aguardan el aval para poder continuar son La Pampa y Santiago del Estero, aunque todavía resta evaluar la circulación del virus en estas últimas semanas. 

En cuanto a las jurisdicciones en las cuales la circulación viral es mayor, sigue descartado el regreso a las aulas. La mayoría de las provincias han generado proyectos alternativos de continuidad a partir de plataformas virtuales, cuadernillos físicos con los contenidos curriculares para cada ciclo y la adhesión a las políticas nacionales que brindan contenidos en múltiples plataformas desde el Plan Nacional Seguimos Educando (radio, televisión, páginas de internet sin consumo de datos, entre otras). Aun así, a pesar de esos esfuerzos son muchos los chicos que han quedado en el camino producto de múltiples factores de desigualdad ya presentes en nuestro país, brechas que se acrecentaron en los últimos cuatro años de un modelo nacional neoliberal, y sacados a la luz por la pandemia.  

Este es el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En el último mes ha tenido una larga disputa que continúa hasta hoy por pretender el regreso a partir de diferentes modalidades de unos aproximadamente 6500 chicos de diferentes años, que no han logrado sostener, por diferentes motivos, la continuidad pedagógica de la que tanto hablamos. 

Desde Educación promovemos el regreso a las escuelas, pero siendo conscientes que se debe priorizar el cuidado de la salud de niñas, niños, adolescentes, docentes, auxiliares y directivos. Se debe tener la certeza de no exponer a nuestra comunidad a un riesgo innecesario” dijo el ministro de Educación de la Nación Nicolás Trotta por Twitter. Deja muy en claro que la prioridad hoy es el resguardo sanitario de toda la población, entendiendo que una comunidad educativa enferma no puede enseñar ni aprender. 

El legítimo reclamo de la vuelta a clases no puede ser motivo de una toma de decisiones que afecte y exponga a los trabajadores de la educación y a los estudiantes a la posibilidad de contagio de un virus que, hasta el día de hoy, no sabemos cuánto afecta en el largo plazo ni las secuelas que deja. 

Ayer los ministros de Educación de la Nación y de la Ciudad para poder evaluar este regreso que genera todavía determinadas expectativas: ¿cómo se transportarán a las escuelas esos chicos? ¿Qué medidas preventivas van a ser realmente  eficaces para no exponer a la comunidad educativa al contagio? ¿De qué manera afectará esto al transporte público?. Por el momento el Ministro nacional declaró que resta “establecer qué variables objetivas en el campo epidemiológico pueden construirse para proyectar el regreso a actividades escolares en un distrito que aún tiene un alto nivel de circulación”. Se estableció la conformación de una mesa de trabajo en común entre ambas jurisdicciones con el objetivo de “poner el foco en las chicas y los chicos que han tenido menor vínculo con la escuela y poder brindarles respuestas socioeducativas”. Se debe destacar que la ciudad rechazó sin dar muchas explicaciones las 6500 computadoras con contenidos ya descargados y conectividad a internet gratis por cuatro meses (garantizada por el ENACOM) ofrecidas por la Nación, y el acompañamiento de los promotores socioeducatives de la UBA.

En la provincia de Buenos Aires es otro el panorama. Las autoridades sanitarias y educativas no ven todavía en el corto o mediano plazo un retorno a las escuelas. Por su parte, Roberto Baradel, secretario general de SUTEBA, afirmó que “hasta que se encuentre una vacuna va a ser una complicación” el regreso a las aulas ya que “no están dadas las condiciones para volver” y que “la principal preocupación tiene que ser seguir cuidando la vida”. Además, explicó que hoy por hoy en la provincia se intenta disminuir la circulación de personas y las clases presenciales implican “una movilización de personas muy importante que sería contradictoria con las medidas que se están tomando“.

Resta esperar y apelar a que las medidas tomadas cuenten con el aval correspondiente de los consejos asesores especialistas en salud. Todos queremos un pronto regreso a las aulas, pero debe ser en condiciones que resguarden la salud y la vida de toda la comunidad educativa en cada rincón del país.