Soldados: ¡cierren filas!

La Nación corona la semana dando gran despliegue a una supuesta recuperación de la imagen de Macri, camino a 2019. Clarín, trabajando también para el oficialismo, se centra en poner a Cristina Fernández de Kirchner como causante de una nueva hecatombe económica, cuando “estamos mejorando”. El absolutismo mediático macrista toma también como víctima a Carrió, ahora que se enteró de que hay corrupción en Cambiemos.

El blindaje al presidente, que tiene a Morales Solá como ultra feroz, llevó también a reducir drásticamente los espacios al tema de la citación del juez pistolero Bonadío a Franco y Gianfranco Macri. Y sobre todo el impiadoso pedido del hermano del presidente a cronistas para que le pregunten a su papá sobre el pago de sobornos, destrozando en segundos uno de los más antiguos códigos de las familias mafiosas.

Los primeros esfuerzos se orientaron a dar como virtud del macrismo la citación de Bonadío: justicia independiente, nula injerencia del presidente en la justicia, nadie sabía nada en el gobierno, como tecleó Van der Kooy en Clarín, el miércoles. Aunque deslizó que el macrismo sospecha de una “intencionalidad política” de Bonadío.

Ese mismo día, Cappiello en La Nación desplegó artillería para decir que los Macri no tenían casi acciones ni poder decisión en Autopistas del Sol, supuesta pagadora de sobornos. Basándose en lo mismo, el macrista número uno, Morales Solá, dice que Bonadío “dejó sin discurso al kirchnerismo”, sobre los manejos electoralistas del juez. “Novedad histórica”, “nula injerencia” de Mau en los tribunales. Por las dudas, el mismo día dijo lo mismo en el canal de La Nación, y volvió a publicarlo el jueves: un gobierno “sorprendido”, justicia “independiente”, el kircherismo se quedó sin discurso, la novedad le hace bien al país, Dios salve a Mau.

Pero Bonelli el tedible, el viernes en Clarín, juega como casi siempre un partido aparte. Travesuras de Magnetto: Nada de justicia independiente, pues en la Casa Rosada le dijeron a los empresarios que pronto la Cámara de Bruglia y Bertuzzi, que “tienen excelente diálogo con el poder”, va a resolver a favor de ellos. Aliviará para varios empresarios, los más amigos, los cargos de Bonadío, que dejará intactos, en cambio, para todo lo que sea o parezca ser kirchnerismo. Más todavía: dice que Gianfranco fue beneficiado con un “interrogatorio light”. Ya el domingo, en nota de Cappiello, La Nación termina avalando estos anticipos, aunque ni menciona que están diseñados a medida del macrismo.

Y así, en cuanto al tema corrupción, la orden de cerrar filas con el presidente. Clarín no incluyó a Carrió en su portada y su frase “somos Cambiemos pero no somos corruptos”; La Nación la puso en un espacio ínfimo; Perfil la incluye en tapa pero con una estupidez por título, “Carrió recargada”, ignorando lo que dijo. Luego, en las versiones en línea, Carrió está prácticamente invisible, en espacios muy relegados, o desviando la atención, como el título de Clarín: “No rompe con Cambiemos”.

Kirschbaum y Fernández Canedo en Clarín ponen el esfuerzo dominical en acusar a Cristina Kirchner de ser el factor de inestabilidad económica: los “mercados” temen que vuelva y por eso no invierten y por eso el crédito para el país es más caro. Van der Kooy va contra la Corte, por no haber favorecido al radical Costa con su decisión sobre la Ley de Lemas en Santa Cruz. “Aporte al desorden global” de la política argentina, dice, y es “disparador imprevisible” de otros casos, en los que se puedan beneficiar aborrecibles opositores al macrismo.

La Nación regala gran espacio a una encuesta de Poliarquía que da siete puntos de recuperación a la imagen de Macri en un mes y en medio del aumento de la pobreza y el hambre, lo que ha de estar cerca de un récord universal. La “importante recuperación”, teclea Morales Solá, tomó a su querido Mauricio cuando estaba enojado por lo de Bonadío. Por cuarta vez en cuatro días, insiste en que los Macri no tenían incidencia en Autopistas del Sol. Y al final cierra algo preocupado, porque dice que falta que el pistolero avance con el tema “obra pública” y esto puede impactar a IECSA, empresa familiar, supuestamente en manos solo del primito Calcaterra.

Los espacios de “análisis” y comentarios políticos sobre las denuncias de violaciones, ataques y acoso a las mujeres se redujeron y el nombre de La Cámpora, por el senador bonaerense que se declaró culpable, es obviamente el más mencionado, mucho más que la UCR y su senador nacional en igual situación.

Pero hubo dos notas llamativas, ambas el sábado en Clarín: Lanata que dice que es “buenísimo” que las mujeres estén denunciando, pero les reclama que formalicen ante la justicia. Y después ya no puede evitar quejarse y abrir el paraguas: aivsa que la “tormenta informativa” confunde “abuso con acoso”, ambas “desagradables pero distintas”.

Roa, segundón de la redacción, dice que la denuncia contra Juan Darthés “evidencia un cambio social muy grande”. Pero, hay “grupos radicales” feministas y hay injusticias, y allí vienen las “acusaciones falsas”, lo cual es difícil para los periodistas.

¿Será que están preocupados por si empiezan a destaparse denuncias que involucren al sacrosanto periodismo independiente? Casi en la misma línea, Wiñazki emprende una nota poniendo como víctimas a los hombres: habla de ministros que no suben a un ascensor solos con una mujer porque temen ser acusados injustamente.

Fuente: COMUNA. Comunicadores de la Argentina