Tania Ferreira: “El gobierno de Bolsonaro es un gobierno militar”

Por Nicolás Sampedro*, Melany De Juana** y Luciano Montefinale***

Hablamos con la militante popular y miembro de la Red de Intelectuales y Artistas en defensa de la Humanidad, Tania Ferreira, para analizar la seguidilla de episodios violentos que ocurrieron en Brasil y que remiten, inexorablemente, al discurso que baja desde el mismísimo presidente Jair Bolsonaro. Las consecuencias de los discursos de odio, promovidos por el poder político, no tardan en mostrarse en el actuar violento de las fuerzas represoras del Estado y en sectores de la sociedad envalentonados por la legitimación de la discriminación.

En principio, ¿Qué lectura haces de los primeros cien días de Jair Bolsonaro en el gobierno brasileño?

Bolsonaro fue, desde la campaña, una persona muy problemática que incitó a la violencia desde los primeros momentos que se puso como candidato a presidente. Todas las personas sabían bien las posiciones respecto a Carlos Alberto Brilhante Ustra, un torturador de la dictadura de Brasil que a Bolsonaro le gusta mucho y a quien quiso hacerle un homenaje. Entonces, el prejuicio que tiene con los negros, las personas LGBT, las mujeres, los indígenas, los campesinos, se está traduciendo en políticas antisociales. Cada día que pasa, en estos más de cien días, se manifiesta cada vez más con las políticas antisociales y prácticamente no hizo absolutamente nada de políticas públicas. Es una persona que tiene una personalidad muy violenta, tanto que el alcalde de Nueva York (Bill de Blasio) habló que es violento –para mí Estados Unidos no es ejemplo para nada, pero una observación de esas refuerza que eso acontece–.

Nosotros tuvimos un episodio el 8 de abril en el que una familia fue atacada por militares del ejército brasileño que, con ochenta balazos a un coche, mataron a un padre de familia. Porque era negra, porque estaban en un lugar periférico y ellos tuvieron esa manifestación de violencia sobre una familia que estaba pasando e iba a una fiesta infantil. Eso es –nada más y nada menos– que el Estado terrorista y asesino que estamos teniendo en Brasil. Es la política de Bolsonaro que esta semana habló contra los indígenas, diciendo que había que re-socializarlos. Esa política de descaracterización cultural, de incitación a la violencia está cambiando al Brasil para un cuadro muy peligroso.

Leí en algunos portales que esta semana van a estar sucediendo movilizaciones campesinas y, también, en relación a lo que mencionabas del músico asesinado, estos incrementos del discurso anti-campesino parecerían ser la vía libre para que las fuerzas represivas aumenten los niveles de represión y agresión contra la población pobre. A qué se lo atribuís, además de al carácter ya mencionado de Bolsonaro, ya que hay todo un equipo donde, inclusive, hay alrededor de 130 de militares que están en puestos claves del gobierno.

El gobierno de Bolsonaro es un gobierno militar. Pero en relación a los militares de antes y de ahora, es que antes en Brasil había una sensación de nacionalismo, pero hoy en día los militares están vinculados a una cultura neoliberal. Entonces, ahí hay toda una movida de penetración de los discursos de los Estados Unidos, apoyando una estructura militar que va a perseguir a las personas que pueden parecer una amenaza para el gobierno. Por ejemplo, los campesinos tienen sus tierras y los papeles de ellas, y ahora los terratenientes están atribuyendo a ellos las infracciones. Y ahí, con ayuda de los militares, persiguen a los campesinos.

Lo mismo con los indígenas. La policía está con los militares persiguiendo a la población negra, los LGBT, las mujeres. Para tener en cuenta, Brasil es el tercer país con más cárceles en el mundo, después de Estados Unidos y China. Una encuesta de 2017 decía que tenemos 7 muertos por hora. Eso aumentó un 8% de 2017 a 2018, habiendo 60 mil homicidios por año. Esto es un reflejo de la falta de Estado y de políticas públicas, que son necesarias y no están siendo implementadas. Un dato necesario es que en el gobierno de Lula, en el 2003, hubo una ley desarmamiento y un acompañamiento, por eso hubo una reducción de todos los homicidios por arma de fuego. Esa ley fue implementada y se vio una baja en la cantidad de los homicidios. Ahora no.

Bolsonaro vino con la propuesta de armar la población, inclusive hubo un episodio de un chico que entró a una escuela y mató a muchos niños. Esa política de armar a las personas y hacer que las personas tengan acceso a eso, hace que el país tenga un índice mayor de homicidios por armas de fuego. Y eso va a aumentar cada vez más porque no solamente la policía y los militares, sino, también, ahora en Río de Janeiro está surgiendo una ley para que los diputados puedan portar armas de fuego. Nosotros estamos pensando que va a tener políticas públicas, pero no hay un plan de gobierno claro, transparente, que la gente pueda entender qué va a pasar. Ahora, es muy claro que en Brasil está habiendo violencia, persecución, bajas de derechos.

¿Cuál es el rol de los medios de comunicación en este contexto?

Tenemos una media muy de derecha. La mayoría de los medios de comunicación están vinculados con la línea de muchas empresas. Los medios juegan con la política, hacen como una cortina de humo pero, en realidad, están totalmente alineados con las políticas de Bolsonaro. Los medios de comunicación alternativos, que las personas necesitan para tener noticias más transparentes, están siendo perseguidos. Hay periodistas de prensa alternativa que están enjuiciados. También, la media colabora con toda esa política neoliberal, imperialista, una política terrorista de Estado y asesina.

En estos días el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo en un acto que Bolsonaro, después de haberse reunido con Netanyahu y Trump, pretendía invadir Venezuela o ser parte de eso. En ese sentido, en esta semana también, el vice brasileño, Moura, había descartado esta posibilidad. Algunos analistas plantean que el ejército brasileño no quiere meterse en esa situación. Todo daría a pensar que Donald Trump y Netanyahu están intentando condicionar a Brasil y Colombia a que hagan el trabajo sucio de invadir Venezuela. ¿Qué lectura haces de esto?

Tengo un dato: los militares brasileños fueron a hacer una incursión de ayuda humanitaria en Chile y un comandante se suicidó. No están preparados. No existe en Brasil la cultura de la guerra, sí existe la cultura de la persecución. Los militares acá no tienen interés porque no están preparados. Otra cosa, China y Rusia están en Venezuela. Ellos tienen un poder bélico y no creo que Trump, junto con Israel, vaya a llegar a tocar a Venezuela. Ellos están haciendo eso para los medios. Ahora las potencias bélicas de Rusia y China están adentro de Venezuela, y no creo que el ejército de Brasil vaya a meterse con eso.


* Periodista especializado en temas internacionales, conductor del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata), productor general del programa La Marea (FM 90.5 Radio Futura), redactor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.

** Periodista especializada en Centro América, columnista del programa Marcha de Gigantes (AM1390), redactora de Revista Trinchera y colaboradora de Agencia Timón

*** Periodista. Productor general del programa Marcha de Gigantes (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata), editor de Revista Trinchera y colaborador de Agencia Timón.