Todo vuelve

Por Virginia Marquez ·

La realidad se complota para dar una imagen del futuro-pasado.

“A los chicos, un poco de trabajo esclavo (sic) hay que darles”, lanzó Elisa Carrió en la inauguración del ciclo lectivo 2018 del Instituto Hannah Arendt y nadie se inmutó. Al contrario, muchos de los que se preguntan sobre la Humanidad y la Libertad, vieron en su afirmación un buen método de oratoria para capturar la atención de la audiencia. Esto ocurrió en una quincena abundante de noticias…nefastas, por elegir un adjetivo:

La moneda argentina perdió valor en el contexto internacional y se desplomó el sueño de miles o millones de argentinos.

El mismo gobierno de Cambiemos, que inauguró su ciclo con la bendición a los trabajadores de Cresta Roja, los mandó a apalear cuando volvieron con su reclamo (no habrían respetado las leyes akáshicas que rigen el cambio votado en mayoría: VUELVE SÓLO LO QUE ME CONVIENE).

También, en Río Turbio seguían las estridencias del cambio y, en El Bolsón, dicho cambio tiraba abajo un busto de Néstor Kirchner; elevando su estatura política a nivel de los grandes líderes discutidos por la historia.

A su vez, el mismo cambio se gestaba en el partido de Morón del intendente Sergio Tagliaferro. Más exactamente en la localidad de Castelar; en un aula de escuela secundaria privada y religiosa, cuyo nombre recuerda a la prostituta bíblica. El establecimiento educativo está situado sobre la avenida Sarmiento, por extraña coincidencia pedagógica. Allí, una inquieta profesora de Historia y Construcción Ciudadana defendía a Adolfo Hitler. Y no sólo eso, el cambio se multiplicaba a sí mismo como en El Huevo de la Serpiente. Se difundió video de la docente, protagonizando escenas de un género cineasta que remeda tugurios de la Pre Segunda Guerra Mundial. Al parecer al ministro Gabriel González Zinny, ni a ningún funcionario de la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, le sorprendió la doble vida de la ProfeNazi. Hasta que tomó estado público y la echaron del Sofía Barat y el Jesús Maestro. Final que ella ha de juzgar injusto. Al cabo y al fin, por empatía ideológica, seguramente no participó en movilizaciones o paros docentes. Hasta podría sostener que hizo caso explícito al consejo de la gobernadora María Eugenia Vidal, cuando dijo a los docentes que buscaran un trabajo más remunerativo, si el salario no les alcanza.

El fenómeno de concomitancia tiene contexto en una suelta generalizada de genocidas condenados por crímenes de lesa humanidad, cual globos amarillos lanzados a aire. Y más, siempre el cambio provee algo más. Más pasado que vuelve, más impunidad, más osadía. El retrocambio viene con un conjunto de imágenes que motiva la imaginación hasta el éxtasis. Por caso, en libre asociación cualquier meme podría replicar una escena con Elisa Carrió, junto a María Eugenia Vidal y Denis Yanet Evequoz en aquelarre sadomasoquista. Con botas bucaneras de charol y portaligas con medias red, batiendo sus látigos encerados sobre docentes y alumnos. Todos invitados a un futuro-pasado cercano, donde los contenidos pedagógicos y la construcción de una identidad ciudadana tienen su cita de graduación.

Al igual que sucede en el filme de Liliana Cavani realizado en 1974, según el censo de 2017, 3.817.295 alumnos concurrirán a un encuentro casual con Il Portiere di notte. Entonces, todos podríamos comenzar a conjugar un nuevo tiempo de verbo que confirma la espiralidad histórica; donde aquello que no se resuelve adecuadamente, vuelve como piedra del pasado.