Mientras desde el gobierno confirmaron el bono de cinco mil pesos en cuotas para los trabajadores privados, los empresarios protestan y desde la CGT ya anunciaron que suspendieron la huelga general.

En el día de ayer, el ministro de Producción y Trabajo de la República Argentina, Dante Sica, revestido en la piel de Jorge Triaca de imagen más ríspida para el público, anunció que el pago del Bono de fin de año de 5 mil pesos será obligatorio para el sector privado.

“Ayer tuvimos una muy buena reunión entre la CGT y los sectores empresariales. El bono sería compensatorio y no remunerativo en dos cuotas, en principio para el sector privado. Hasta que el público no cierre sus paritarias, solo compete al sector privado. Estamos terminando de redactar el texto”, explicó el funcionario en declaraciones a Radio Continental.

Además, informó que el plus está destinado para los trabajadores que cerraron paritarias por debajo de la inflación anual estimada en 40%, y que ya no pueden activar clásulas de revisión o que no tienen pendientes cuotas de incrementos salariales ya acordados con anterioridad. Si ya firmaron nuevos ajustes salariales para los próximos meses por cláusulas de revisión, los empresarios podrían pagar el bono a cuenta de futuros aumentos. Sica confirmó que la medida se oficializará por decreto tal como solicitó la CGT, aunque admitió que todavía no está escrito y que las condiciones pueden variar. “Estamos terminando de redactar el texto”, sostuvo. La idea es abonar dos bonos de $ 2.500 antes y después del medio aguinaldo de diciembre, es decir en noviembre y enero próximos.

Poco después de los anuncios, se escucharon las primeras voces disonantes. El primero, el vicepresidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Daniel Funes de Rioja quien aseguró hoy que más del 60% de las empresas no podrán hacer frente al pago de un bono de fin de año, por lo cual estimó necesario buscar la manera de financiarlo.

A su vez, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) expresaron que “no todos los sectores pueden afrontar un bono de $ 5.000”. “CAME sostiene que los primeros interesados en instrumentar herramientas que fomenten al consumo somos nosotros, pero en la reunión de ayer nuestra postura fue que no todos los sectores pueden afrontar un bono de 5 mil pesos. Para los pequeños y medianos comercios es inalcanzable”, añadieron.

Mientras tanto, desde la Confederación General del Trabajo dieron pronto a entender que el Bono y el paro no van de la mano. En declaraciones vertidas a AM 530, el líder del sindicato de colectiveros y miembro de la “mesa chica” de la CGT Roberto Fernández admitió que “El bono no soluciona mucho, acompaña la situación de unos días. La inflación está cada vez más difícil y las cosas cada vez valen más caras, hay menos trabajo”.

Dando cabal cuenta de lo que significará el Bono para el enflaquecido bolsillo de los argentinos (que no alcanzará para mucho) el dirigente sindical no dudó en afirmar: “Es cierto, pero yo pregunto: ¿cómo podemos encaminar esta situación en un país que está quebrado prácticamente y muy mal económicamente si no es conversando y de a poco buscando algunas cositas para llevar adelante esta situación?”.

Al mismo tiempo confirmó que la CGT frenó la quinta huelga general contra la gestión de Cambiemos prevista para fines de noviembre. “Mientras que haya un diálogo, el paro se puede no dar. Se puede anunciar, pero no realizar. Si hay diálogo no es conveniente hacer una medida porque haya alternativas de mejoras.”