Ya marchan contra Alberto

Todavía no les ponen día y hora, pero los columnistas militantes de Clarín y La Nación ya convocan a marchas de protesta contra el aún no presidente Alberto Fernández: saludan alborozados los actos del “sí se puede” de Macri para anunciar reclamos como los que tuvo Cristina Fernández de Kirchner, por lo que llaman “valores cívicos”. Y más aún si no hay respuestas económicas inmediatas.

Al comando de este futuro batallón opositor se ubican el domingo 13.10 Van der Kooy de Clarín y Morales Solá en La Nación: ambos preguntan “qué quieren los seguidores” que acompañan al presidente en la campaña y, por supuesto, dan su respuesta. En tanto, en otros espacios siguen las advertencias para que el candidato del Frente de Todos tenga presente que irá al infierno si no sigue las líneas políticas y económicas marcadas por Donald Trump, en el plano local y en el internacional.

Alberto Fernández, dice amablemente Van der Kooy, debe ver lo que pasa en los actos oficialistas y tendrá problemas con los votantes “si no logra enseguida mitigar sus bolsillos” y si “pretende echar un manto de olvido sobre la corrupción kirchnerista”. Mezclando nostalgia con planes futuros, dice que a Macri lo está acompañando “la misma muchedumbre que invadió las calles en aquellas célebres protestas contra Cristina”.

Es que “todos quieren tocarlo, abrazarlo, sacarse una fotografía” con Macri, escolta Dapelo en La Nación, en un relato eufórico de los actos oficialistas de campaña, si bien concede que “no se sabe” si esto indica que pueda conseguir una segunda vuelta. Pero no importa, encuentra que “algo se está gestando, un fenómeno inédito con consecuencias que no se pueden medir”.

Morales Solá sí lo puede medir: “es la primera vez que la clase media ocupa la calle”, porque “Macri convoca en nombre de valores políticos y democráticos”, no por la economía. Tampoco sabe si su adorado presidente podrá “cambiar la historia” e ir a segunda vuelta. Lo que importa es que “Macri demostró que es el único líder no peronista en condiciones de reunir esas multitudes en nombre de principios cívicos y no de procesos económicos”. Aún si pierde, ya es “un líder insoslayable de una oposición importante”. El “esfuerzo” proselitista de Macri sirve “para los próximos años”.

Morales Solá quiere dar por cerrado quién conducirá a la oposición a Alberto Fernández, de quien dice que no podrá revertir el “clima de modernización” en el país que “logró” Macri; ni “destruir el futuro de Vaca Muerta”, que le debemos a Macri; o “regresar al monopolio” de Aerolíneas en perjuicio de las compañías aéreas que operan gracias a Macri; ni llevar al “aislamiento internacional” que superó Macri; ni ir al “estatismo” que combate Macri; ni “ignorar las obligaciones”, elegante referencia al brutal endeudamiento externo que, efectivamente, “logró” Macri, aunque esto último no lo menciona.

En otros espacios de estos medios aún se propalan proyecciones oficialistas que mantienen abierta la posibilidad de segunda vuelta, aunque a la vez no se da por seguro que Macri será el conductor de una futura oposición: por ejemplo, Fioriti en Clarín habla de una posible conducción colegiada, en la línea de una posible runfla ya mencionada anteriormente en estos espacios, con el radical Cornejo, Lousteau/Coti Nosiglia, Rodríguez Larreta y Vidal.

En un verdadero sistema de relevos de este “periodismo”, el pliego de condiciones de Trump a Alberto Fernández, que ya describieron Bonelli, Van der Kooy y Kirschbaum en Clarín; Letjman en Infobae, Pagni, Olivera y Morales Solá en La Nación, sigue siendo desplegado, una y otra vez. El recién llegado es Di Natale, de Infobae, el sábado: “Fuerte preocupación” en Estados Unidos, tecleó, por el anuncio del candidato opositor de su adhesión a la línea de Uruguay y México respecto de Venezuela. Hay “pesimismo” en Estados Unidos con A. Fernández por esta postura y quienes creen que ello “podría tener automática relación con la traba del FMI a la hora de reestructurar la deuda”.

Bonelli había reiterado, por tercer viernes consecutivo, las exigencias de Estados Unidos, esta vez en boca del embajador Prado: Trump pedirá la condena a Venezuela para recién entonces “ayudar” al futuro presidente. Y dos días antes, Van der Kooy: la reprogramación de deuda no avanzará sin Trump, lo que quiere decir sin que Alberto Fernández ponga a la Argentina en la línea de la Casa Blanca.

Esta visión geopolítica, tan reiterada en sus términos exactos, no podía dejar afuera la información y la opinión que estos medios difunden sobre la crisis en Ecuador: Lenín Moreno lanza el ajuste por la “herencia recibida” de Rafael Correa. Luego, las protestas están influidas por Venezuela.

El mejor resumen de esta estrategia lo dio Clarín en su tapa del sábado. El título “Ecuador sigue ardiendo y el presidente llama a negociar”, con una foto en la que hay manifestantes violentos, arrojando alguna cosa, con el rostro tapado. En segundo plano se ven banderas con la hoz y el martillo… Ningún estratega estadounidense de propaganda lo habría hecho mejor.

Gentileza: COMUNA